Y, es ahora
que hasta acostarme es hermoso
aún si no duermes a mi lado,
pues cierro los ojos despacio
y te encuentro en un sueño.
Allí donde no te extraño
ni sufro lo que me hace extrañarte,
allí donde el tiempo es eterno
hasta que de repente llego a despertarme.
Aquí es donde me encuentro sola,
aquí donde nunca me faltes;
aquí te despierto para besarte la frente;
aquí te imagino durmiendo, indiferente.
De pronto abres los ojos,
de pronto tus bellos ojos,
de pronto tu mirada
se clava en la mía.
Es mi imaginación,
¿pero por qué no puede ser real?