crecer

hallarme
hallarnos
en lugares así
como ese
increíbles
infinitos
hallarme mirando el cielo
hallarnos compartiendo un suelo
todos bajo las estrellas
todos alegres
entre risas
en familia
y sentirme eterna
en el frío
entre el viento
llena de emoción
grabando los momentos
guardándolos en el alma
ansiando repetirlos
volverlos a ver
escuchar las mismas historias
una y otra vez
papá haciendo lío
mamá renegando
mi tío se ríe
la abuela pide mimos
y todos nosotros
los más chicos
ya no tan chicos
mirando
lo hermoso que es
lo mucho que significa
tener a esas personas con nosotros

la familia se disfruta de otra forma cuando crecemos

Esta noche, me asusto.
El dolor, la pérdida, el hastío.
Me asustan las palabras hechas presente.
Me asusta el frío de tu ausencia.
Esta noche, muere el alma.
Se entristece y solloza en silencio.
Bajo la sombra de ese techo,
no deja que la luz la alcance.
La luna es incógnita,
los faroles se apagan.
Ella sigue sollozando,
porque está asustada, y da miedo.
Esta noche las frases duelen.
Porque descubrir la realidad
es más doloroso que vivirla.
Porque a veces nos cegamos,
porque a veces nos callamos.
Porque no sabemos si la vida
tiene algún plan de emergencia.
Pero eso no llega, se hace evidente,
y el silencio sigue presente,
mientras el llanto brota
desde adentro, mojando,
limpiando el corazón.
Lloro sin pausa, esta noche.
No es una noche más
pero quizá es una de las últimas.
Quizá es necesario romperse
para reconstruirse de los restos.
Quizá esta noche te sueñe,
me enloquezcas, te grite,
te odie, te ame.
Quizá esta noche, el fulgor brille
más que tu mirada
y simplemente, te apagues.
Quizá esta noche, tu cuerpo aparezca
al lado de mi alma
hasta que amanezca
besándome el alma.
O quizá esta noche, como todas las noches
te piense antes de dormir
esperando respuestas
justificando el pasado
culpando a la dicha
y recordando tu voz, tu cara, tu pelo,
para que nunca -y aún menos esta noche-
te olvide.

el maldito miedo
la maldita espera
la paciencia en soledad

callar y arrepentirse
como todos hacen
como hacemos aún
nosotros
los que predicamos libertad
pero encerrados estamos
solos
a la deriva

gratificante espera
o dolorosa grieta
se abre entre dos

llegamos hasta ahí
para aunar palabras
y escupirlas de golpe
como si un mudo
recuperara el habla
como si Dios
bajara a Tierra
como si Aquellos
tuviesen voz

es el epílogo
la caricia del alma
el elogio del ser
un mimo al sentir

porque se siente
sentimos
sentir nos hace
existimos

sentir que sentimos
y estar vulnerables
pero aún así
más fuertes
más hechos
más humanos

aún en soledad
aún del otro lado
del puente
de la grieta
del dolor

aún allí
lejanos sus ojos
lejano el corazón
sentimos

estamos vivos