la mayor parte del (tiempo)
a karina
La tristeza y la culpa me agobian el corazón. Te veo desde la ventana y me rompo. ¿Cómo pudo ser así? ¿Cómo pudo terminar en esto?
Te imagino pensando mientras mirás el mar, con los ojos perdidos en la eternidad, en el horizonte. Tu mente pensando, como siempre. Siempre pensando.
No te movés de ahí hace una hora. Y yo no entiendo por qué. Te mando un pensamiento, podrías venir y tocar el timbre. Podríamos dar nos un abrazo y entender que más allá de cualquier pelea está el amor, más allá de cualquier título o pauta. Y el amor mueve. El amor motiva. El amor da fuerza. Pero el amor no es insulto, no es desprecio, no es odio. El amor es aceptar y quedarse. Es compartir el último minuto, como si mañana fuéramos a morir. Es entender y aceptar que a veces los caminos se separan, pero eso no corrompe el amor, lo engrandece. La vida es eterna y cada momento es eterno. El hoy es lo que importa, y dar hoy amor es lo único que vale, sin importar lo que acontezca mañana. Pero así es para mí... no para vos.
Ya no hallo palabras. Ya no entiendo por qués. Ya no busco respuestas ni entender lo que fue, lo que es, lo que será. Escucho tu voz hablando en la noche, en la tarde, en la mañana, en la oscuridad absoluta. Escucho los gritos resonar. Tu rostro ido. Mi cuerpo inmóvil. Un golpe de una cabeza contra una pared. Una toalla envolviendo un cuello. Un corazón muerto de miedo.
Escucho el crujir de los dientes, unos contra otros, bruxando durante la noche. Escucho aún que roncás al lado mío y te beso en la frente. Era amor ¿sabés? era amor igual, aunque no cumpliera tus pautas culturales, aunque no podía ser la familia que querías que sea, era amor igual. Cada palabra que te dije fue real. Cada gesto que di. Hasta el último minuto. El ultimo día.
Vine hasta acá por amor. No me importó sentirme incómoda con el acuerdo mutuo: vine por amor. Capaz no te parezca amor, pero no estás dentro mio para comprobarlo. Y creí demostrar el amor en cada momento, cada beso y abrazo fuertes, de manos y pies fríos pero corazón cálidos. Y unos labios que nunca te paraban de besar el pecho, la frente, la nariz y los ojos. Amor que siempre fue dado sin rodeos ni límites. Amor que competía con el amor conmigo misma, sin que yo me diera cuenta. Y el día de la convivencia mi corazón me pidió pautas nuevas. Nuevas reglas. Un poquito más para mí, porque no me alcanzaba, no llegaba, no me daba. Era demasiado lo que entregaba y lo que, entretanto, me perdía de darme a mí. ¿Por qué no cuidaba más mis aspiraciones? ¿Por qué me desplazaba así? Yo era la única que hacia eso. Quería cambiar un poco las circunstancias. Quería proponer un cambio. Y no pude. No hallé las palabras. Las que hallé no se entendieron. Se malinterpretaron. No supe cómo volver atrás. No supe cómo corregir la situación. Quise aclarar y oscurecí. ¡Tonta! No sabes hablar.
Me culpé. Aún me culpo. Me culpaste. Aún me culpás.
Qué absurda la culpa. Qué dolorosa y absurda la culpa.
paradojal
este momento
¿que es esto de sólo darse si van a darnos algo?
todos con sus opiniones, con sus pensamientos
hay los quienes opinan desde el corazón
otros desde la conveniencia
para sentir que lo que hacen es lo que es correcto
y calificar lo que hacen los demás
en contraste con la vida propia
¿qué importa lo que hacemos?
no importa qué elige cada quien
si no hay nadie que diga qué está bien o mal
y sino preguntame por qué me di cuenta
las zonas que no se puede rascar a sí mismo
¡y no sabés cómo me lo agradece!
¿cuánta atención hay que prestar
para identificar la verdadera esencia?
y aprender a ayudar desde allí donde
la otra persona realmente necesita ayuda
y no en lo que creamos que deban cambiar
prejuicio
en lugar de escucha ecuánime
identificación y puesta en valor de lo que dice o hace el otro
y ahí no hay nada más que charlar
los canales de televisión son distintos
la imagen no se condice con el audio
está lagueado, bugueado
las líneas se abren más, un poco más
realmente somos tantos y tan distintos
realmente somos una creación increíble
abrazo la diferencia, no la juzgo
dejo ser
¿realmente la respuesta será esa?
¿habrá algo correcto? ¿existirá alguna certeza?
¿será que somos producto de un pensamiento?
¿y cómo sabe el perro que ya está por llegar su humana?
¿no era que no percibían el tiempo? sabe que a esta hora cae el Sol
y la luz incide de una forma
que le vaticina el ruido de llaves
sus grititos agudos hermosos
que alegran a cualquiera que los oiga
que cambia la energía de un hogar
que de otra manera sería
un hogar oscuro y frío
ella que engrandece y empodera a quien tenga alrededor
con picardía, comprensión y empatía
con un chiste pequeñito que haga brotar una sonrisa
en medio de un drama de olvidar
perros, humanos, gatos,
animal doméstico o salvaje
qué más da
si somos todos seres esclavos de la fisiología
si somos cuerpos que pueden morir mañana
qué más da que no nos devuelvan lo que damos
qué más da amar a quien correspondía
o a quien no
a quien supo cuidar de la flor
y a quien la arrancó
si cuidado o arrancado dejan huella por igual
enseñanza de lo que sí, y también lo que no
de cómo amar
de cómo se puede amar
de cómo aman los demás
cómo justo esa palabra
como una misma palabra puede ser
un concepto tan dual
¿justo esa palabra? ¿tanta carga va a tener?
¿por qué nos cargamos con las palabras?
¿por qué decir una palabra parece firmar un contrato con el diablo?
cada palabra
esclaviza
cada vez más palabras
cada vez más cadenas
más eslabones sujetando pequeñas células
más hilos tejo entre las proteínas de mi cuerpo
y la energía del universo
karma, karma que no para de brotar
otra vida más creando karma
cuánto karma habrá que resolver
cuántas vidas quedarán
¿cómo nos encontraremos en la próxima vida?
¿sanaremos nuestro karma?
¡qué maravillosa será!
cuánto tiempo conmigo tendré
cuánto silencio me regalaré
¿y si esa vida empieza hoy?
y destruyo el peso del concepto en mi mente
el concepto sociocultural de humana
mujer joven latinoamericana de habla hispana
rostro asimétrico, pelo claro y ojos verdeagua
letrada, profesional, deportista
de familia buena y humilde
¿qué implica todo eso?
¿qué tengo que cumplir?
¿a quién le debo qué?
más que a mí misma
todo mi respeto
encender alarmas
meditar
y recordar bien este sentimiento
cómo se siente este pesar dentro
y cómo va sintiendose cuando se instala,
paulatinamente, paso a paso,
el alejarme de mi misma
recordando el más mínimo cambio cada noche
al meditar sobre mi día
y mis pensamientos
eligiendo un nuevo despertar con paz en el corazón
agradeciendo la vida un día más
meditar
abrazar mi condición de humana con gratitud
desapegarme de las emociones
y convertir a mi cerebro