no hay nada que esconder detrás de las sonrisas
no hay movimientos que inhibir
o reprimir
el espíritu agradece el fluir
de los ritmos
y los acordes
se hace uno con la música
que suavemente
abraza y cura las heridas
cicatriza todo mal
y hace olvidar las preguntas
que alguna vez quise responder
pero que hoy ya no importan
nada importa
no hay certezas
asumo riesgos
que ni siquiera conozco
pero se aparecen frente a mí
y los acepto

bienvenida vida
bienvenido todo lo que me ponés enfrente.