carta a mí/1

amada Vida,

quería pedirte perdón (de nuevo)
por haberte puesto en riesgo (de nuevo)
tantas veces
este último tiempo

no sé muy bien por qué lo hago
es la incerteza de qué hacer con esta energía vital
es el objetivo cumplido que al final no era cómo esperaba

y acá estoy
siendo como me sale
entendiendo que no quiero menospreciarte
no

sos la única que tengo
que ni siquiera te tengo
porque no tengo vida
no puedo poseerla
ni asirla en mis manos
como una taza de café
o un libro impreso
no tengo vida
sólo soy Vida

y la Vida es ahora
ni será mañana ni fue ayer
la Vida es este momento
por eso soy aquí
y ahora
soy escribiendo esta palabra escrita con mi móvil
mientras suenan acordes de fondo
repetitivos
que me permiten fluir con el universo
de una forma que me agrada demasiado

tomo los recursos a mi alcance
y me muestro a mí misma
que por más que a veces
parezca difícil y dura
la Vida es bella
es enorme
e increíblemente cambiante
y lo mejor de todo: es una

one life one chance dicen
y si esta es la única chance
vamos a tomarla
con la energía vital
que fluye sin detenerse
del centro del alma
vamos a movernos
a recorrer el mundo
a cruzar fronteras
a jugar a vivir
conocer, arriesgarse,
sin limitar al ser
que pide a gritos
comunión con la naturaleza

(y si tanto la pide
se la voy a brindar)

espirales (esto también es poesía)

espirales salen de mi cuerpo
en todas direcciones
sus sentidos se vuelven hacia mí
y me envuelven
abrazándome
cada una representa un acorde
y posee un único color

las veo en el aire
brotando y creciendo
constantemente

en realidad no son acordes
son la fluencia
del alma libre

alma desatada
de pasado y de futuro

parada aquí
y ahora
ante un universo de posibilidades

dueña absoluta del momento
y del presente
y a la vez
simple percepción de poseer
capacidades
abstracciones

cómo asir
los conceptos
que no son tangibles

como tener una preocupación
o un amigo
o un sentimiento

creer que somos lo que tenemos
y no somos más
que lo que somos
y no soy lo que tengo
soy lo que decido ser
en el momento

querer asir la felicidad
en un intento de abrazarla
y no dejarla irse
retenerla en contra
de su voluntad
convertirla en ente

ser
qué verbo tan sencillo
no deja de ser
una parte más
de todo este lenguaje
que nos define

nos construye
nos limita
nos permite
nos prohibe
nos comunica
nos desentiende

y de un lado
la automatización
la máquina
la alienación

y del otro
unas y unos
quienes, dóndes y cuándos
y sobre todo: qués

conocer todo para ser
lo que queremos ser
y lo que no

y finalmente
transformarnos en esa persona
de la cual seríamos amigos

brindar el amor 
como nos gustaría que nos lo brinde
aquella persona con la que compartiríamos la vida

apreciar el momento
contemplar
con todos los sentidos

sentir sin fronteras

ser sin barreras

vuelven a mí las espirales
del ser que se desenvuelve
en el aire transparente
lleno de energía que desprendo
y regalo al universo
que me abraza
con susurros galácticos
etéreos
mágicos

mientras, se encuentran mis manos
en el aire
las separan centímetros
se siente la cercanía

es el calor
es mi energía fluyendo

son las espirales convergiendo

y pensar que alguna vez
las separaba un abismo

hoy conecto conmigo


espiral sin fin
que se convierte en un ocho invertido
para evitar la cacofonía
porque aunque lo escupa de un tirón
esto también es poesía
sabores amargos
de final cítrico y un poco de gusto a humo
recorren dientes, lengua
garganta
llegan a la tráquea
para alcanzar los bronquios
depositarse en los alvéolos
e ingresar a la sangre
bombea el corazón
sin detenerse jamás
o al menos así va a ser siempre
que este cuerpo esté caminando
hacia
adelante
y qué me importa caminar
hacia un lugar
si camino por caminar
hacia delante
o hacia atrás
no existen esos sentidos
el ahora es esto
ayer ya fue
el mañana, una incerteza
incógnita
que se funde
en ansiedad
y especulación
futuro que se avecina
hace que toca la puerta
pero es mentira
el futuro no llega
el presente es
el pasado no se repite
ni siquiera comprendo
por qué pensarlo
la energía vital fluye
y uno dejándola ahí
en eso que ya fue
en eso que ni siquiera
sabemos si será
y nada ni nadie
lo puede afirmar
mientras tanto
los nervios de mañana
la tristeza del ayer
y un hoy que se derrama
se volatiliza
se disuelve en pensamientos
que no son más que
artilugios
de la mente
cuyo instinto caducó
y pareciera que
el simple acto de vivir
que la naturaleza nos cuenta
que es un fluir
se convierte en prisión
en devorador de energía
en la muerte en vida

sobre clavos y globos

habito abismos cada vez más grandes y fobias
dijo Walas algunas (muchas) veces

abismo azulado
atardecer de un día agitado
de esos que revolucionan la mente
sin entender bien si
estamos parados en el mismo sitio
que al despertar
o que ayer
o siquiera alguna vez
ocupamos
este
lugar

vorágine voraz
nos descabezó
quitándonos los ojos
los oídos
la boca y la lengua
la nariz
y la mente
quedó un cuerpo
táctil, perceptivo
que se deja llevar
sin olores ni sabores
mas con ráfagas de viento
frío, cálido, templado
gélido, ardiente, neutral
chispas
fogonazos
quietud
inerte

habito mundos
saturados en rencor
ira y mentira
dolor
tiende a conservar
y yo
que me quedo mirando
y no entiendo
cómo es que
todo está
tan quieto
e inerte
si somos
fueguitos

fuegos que cada vez
se agotan más

despersonalización
automatismo
alienación
mutismo

duro pétreo
el corazón
inútil la mente
impotente el ser

¿clavo o globo?
o ambos a la vez

aunque yo también siento que
prefiero la angustiosa calma al desinflarse
y des can sar

¿existencialismo?

a veces todo es color
otros días, negro y blanco

la naturaleza me enseñó
que hay Sol y Luna
y yo 
negándome
a aquella oscuridad
que tendía a brotar
espontáneamente
de mí

no para de sonar
esa frase
in mente

aquellos pasajes
de aquellas novelas
que vienen a recordarme
que existo
en el dolor
en la alegría
en la vida
y la putrefacción
en el cambio
y la quietud
bien alto en el cielo volando
o enterrada
cien metros
bajo tierra

mis amados
admirados
escritores
poetas
aquellos que dejaron
a la posteridad
esas líneas
que me cuentan
que lo que siento
está bien
porque lo siento
y si lo siento
bienvenido sea
admitido sea
aceptado y asimilado sea

quiero vivir eso
que tiende
a brotar
espontáneamente de mí
como Emil
como el Sr. Haller
como Goldmundo
quiero vivir
lo que brota
como sangre por herida
como lágrima ante el dolor
como la savia del árbol
cuando se quiebra la rama
miel dulce de panal
polen volátil de la flor

quiero brotar

esa era la palabra

"Amor cuidando
mi templo, cuerpo, casa"

Mantra que ascendió
hasta mi energía cósmica
para pedir ayuda
ante el riesgo del alma.
Ascendí acorpórea
mirando desde fuera
el dolor interno
brotando
deslizándose
fluyendo como río.
Alma que sanó de pronto
de tanta desidia
y maltrato.
Alma pura, buena,
virtuosa.
O alma manipuladora
insolente
destructiva.
Impulsos van y vienen
desde ambas esquinas.
Impulsos dañinos
de alma rota y despechada.
Del alma que se enojaba
con el pasado
entre broncas y esperas.
Alma de hoy
que llora el pasado silenciosa
de no entender
quién era
ni quién es.
Soledad absoluta
de la más certera.
Soledad y sujeción.
Impresión de que 
estamos solos absoluta.
No hay otros.
Desespera la soledad.
La ignorancia.
El alejarse.
Desintegrarse.
¿Qué, sino compartir?
Darse.
Entrega.
Vivir.
Esa era la palabra clave.
Alma amiga que besa y abraza.
Alma que sueña, comparte, crea.
Vuelve la energía a darle vida a un cuerpo inerte.
Vivir. Esa era la palabra.
Sin miedo.
Con el amor sintiendo.
Viviendo.
preciso darme cuenta
cómo seguir
sin miedo

es difícil crecer

debe ser la edad
en la que más se llora

quizá lo común es
dejar a la mente
alienarse

y no prestar atención
a las pulsiones del alma
a la sed interna
al devenir de la vida

la vida
que se escurre
entre los dedos
día a día

y nosotros pensando
que el día termine
que llegue el fin de semana
o las vacaciones

acontece la vida
minuto a minuto
y nosotros dejándola
escurrirse

no termina el dolor
nunca termina

quizá sea hora de apagarlo

con vos es mejor

mirar adentro
y encontrarte
invisible
intangible
pero enérgico
con tus brazos
rodeándome
no estás
pero estás
no te veo
pero me ves
con los ojos cerrados
en la memoria

logro evocarte
te reís
me río
nos miramos
sonriendo
con sutileza
tus ojos me enamoran
no son los globos
ni el color del iris
es tu forma de mirar
como eterna
acorpórea
omnipresente

estás acá
cada segundo
cada minuto
me apoyás y guiás
me motivás
y yo que
tanto me amo
me amo más
a más te amo
porque en vos
me encuentro
crezco
aprendo
me nutro
en esencia

soy, siendo,
como me sale ser
con vos es mejor
en un susurro
en un respiro
al lado mío al despertar
o mejor aún, al caminar
en todas tus formas y colores
tangible o in mente
con vos, es mejor

comunión

Escucho a la Naturaleza
me habla de Vos.
En un susurro del Viento,
en una melodía de Pájaros.
Me habla de Vos el Cielo
tan celeste, con sus Nubes solitarias,
 aleatorias,
 esporádicas.
Ocultan al Sol de a ratos
dando un respiro a la radiación.
Vuelve a reinar el Sol
que también me habla de Vos.
Con su brillo, su calor,
sus fases.
Sale, se impone en el cenit,
desciende lentamente
y se despide tras el horizonte
para dar lugar a la otra parte:
la Noche
con la Luna y las Estrellas como deidades.
La Luna también habla de Vos.
Me cuenta que la estás mirando
en otro lugar
pensando en lo hermosa que es.
Sin desearla, simplemente
 admirándola.
La Luna me cuenta que
buscás en las Estrellas
 una guía,
 una pista.
Y las Estrellas ríen y se mueven,
cambian de posición,
brillan más, brillan menos,
se esconden y juegan.
Mientras las mirás
también, sin desearlas.
Sólo contemplando su brillo.
Esos puntos blancos en el Cielo azul oscuro.
Ese claro reflejo de tu Alma.

Me habla de vos el Suelo,
el pasto y su universo de vida.
Le agradezco por su fruto,
su frescor y vitalidad.
Verde entre vetas de marrón y amarillo
de vez en cuando se abre alguna Flor.
Una de ellas me mira y me sonríe,
y me cuenta que sigue allí
porque no la arrancaste.
Te quedaste mirándola,
 apreciándola,
 contemplándola.
El Árbol me dice que
 lo abrazaste,
 le diste agua
 y le hiciste preguntas.
Le preguntaste cómo hacer
para crecer
hacia arriba y hacia abajo
al mismo tiempo.
Y él te contestó
que la clave estaba
en escuchar los susurros del Viento
y a la Naturaleza
que te habla y guía
y enseña a Ser
 en la simpleza y la sencillez
 de la humedad de la Lluvia,
 del calor del Sol,
 de la espesura de la Noche,
 del brillo de las Estrellas
 del dulce de un Fruto,
 del aroma de una Flor,
 del labor de las Hormigas,
 del amanacer de los Pájaros,
 del claroscuro de los días nublados.

La Naturaleza me habla de Vos.
 Vuelve a susurrar el Viento.
No oigo tu nombre,
 huelo tu Esencia.
Sos Árbol, Viento, Pájaro.
Hormiga.
Sol y Luna.
Sos un ser.
Existís, sentís y vivís
en comunión con la Tierra.

No sé muy bien si lo escribí
hablando de Vos. O hablándome a Mí.
¿Acaso hay diferencia?
¿Acaso importa?
Somos Esencia. Somos uno con la Naturaleza.
Somos Universo. Fluyendo.