Inconformidad?
Quejarse de lleno?
Lleno le decían?
Si hacía meses que se sentía vacío...
Tic, toc.
Reloj, marcando segundo a segundo.
Tiempo imparable, imposible de retrasar.
Llegaba cada minuto con una lágrima nueva.
Llegaba a acongojar su alma ante la incertidumbre del mañana.
Futuro incierto, futuro cercano...
¿qué haría?
Ahí estaba su dolor..
Estaba solo.
Solo en su cueva de oro.
Solo.
Sin saber si ocultarse o salir.
Solo sin amor, sin planes, sin todo, sin nada.
Solo, preguntándose por qué.
Cuestionandose a sí mismo.
Recordando sus errores, concentrarse en no repetirlos otra vez...
Pero no había caso. El dolor del alma lo cegaba.
Ceguera intensa desatada.
Ceguera que lo atrapa y disminuye.
Ceguera que logra en él esa estúpida decisión de esconderse, ocultarse de ese mundo vertiginoso, desconocido, pero del que tanto le habían hablado...
Jamás saldría a ese mundo. El mundo del amor era demasiado desaforado.
Preferible no arriesgarse.
pero siento, sueño, y vuelo a veces, o vuelo todo el tiempo.
Esta vez presiento que es otra vez lo mismo,
que al final del camino me espera el abismo que no quiero alcanzar,
pues es un martirio, caminar los mismos pasos, el sendero ya recorrido.
Infatuation
Su cuerpo se estremece ante la llamada del amor.
¿Qué son esos gritos? ¿Qué son esos llantos?
¿Qué es ese corazón? Está latiendo al compás de una canción.
Canción de amor, canción enamorada.
Su sonrisa se dibuja en un sólo pensamiento.
Sus manos bailan ondeando en el cielo, como el viento.
Sus ojos brillan simulando ser luceros.
Ay, de ella! Ay, de su amor!
¿Qué será de su cordura, si en su alma es locura?
Mira el Sol y canta. Mira la Luna y baila.
Baila, canta, y salta.
Mueve su cuerpo, y lo busca.
Mueve su ser, rozagante.
Ha vuelto a nacer. Ha perdido las cadenas, las ha dejado atrás.
Ha vuelto a conocer la verdadera felicidad.
Sonreirá cada mañana, nuevamente, aunque llueva.
Sonreirá aunque las nubes no le dejen ver celeste.
Sonreirá porque en su amor no cabe más que la belleza y la alegría,
y en su cabeza, imágenes y recuerdos de cada segundo vivido a su lado,
cada palabra, cada "te quiero",
cada momento, impreso, grabado.
Ugly.
Cuando la careta de la sonrisa se hace insostenible, ya no puede aguantar seguir ese acto. Su mirada se oculta detrás de un velo, sus manos no le obedecen, su ser intenta alejarse.
Cuando percibe que la esencia se corrompe, que su corazón marchita, su careta se le cae, y por debajo se ven sus ojos, llorosos, cristalinos, sufriendo.
Cuando más necesitaría la compañía, el apoyo, el sostén, se da cuenta de la verdad: su realidad está inundada de soledad.
Cuando pensaba que todo era de la mejor manera, una gota rebasa su vaso, y no sólo lo desborda; también lo tira, arroja, destruye, derramando un sinfin de sentimientos y dolores, hasta ahora ocultos, que le rompen el corazón.
Them
Mira para adelante, para los costados, para atrás. Y se pregunta: ¿Dónde es que estoy parado? ¿Dónde estoy situado? ¿Sobre qué? ¿Para quién? ¿Con quiénes?
Y comienzan las cuestiones. De si está bien lo que hacemos, si es lo correcto, si otra cosa sería mejor, si los sentimientos son los correctos, si la vida es la indicada, si el tiempo está bien utilizado, si los impulsos son sanos, si nos estamos sintiendo bien, si nos sentimos mal...
Comienzan las dudas. Si seguir con lo que tenemos, dejarlo a medio hacer, delegarlo a otra persona. Si decir "continuo", si decir "paro". Si decir "soy" o "no soy". Si decir "sí" o "no".
Buscamos las soluciones. Buscamos los caminos. Opciones que se presentan bifurcando los caminos, opciones que cambian el destino, el futuro. Opciones en nuestras manos que nosotros elegimos, que tomamos bajo nuestro poder, nuestra conciencia plena, nuestra decisión e intenciones. Opciones que no sólo nos modificarán la vida a nosotros, sino a los que nos rodean. A esos "quienes" que dan pasos con nosotros, que nos guían, que crecen a nuestro lado. Esos "quienes" que no nos dejan. Esos "quienes" que nos quieren. Esos "quienes" a quienes queremos. Esos, que nos miran, nos escuchan, nos secan las lágrimas, nos ponen el hombro, nos dan la mano...
