dejá que la música
se haga dueña

viene a darte todo
emociones y recuerdos
nostalgia
fantasía
sólo pide
que la escuches
que le brindes
unas horas
tu rato
tu tiempo
y te dejes llevar
por las notas
que envuelven
que dan vida
que ayudan a respirar
minuto a minuto
un poco más hondo

no la detengas
no la frenes

dejala ser
dejate ser
te extraño acá

quizá extrañe más tu perfume o tu calor
o será que el almohadón que abrazo
no me besa ni me ama como vos
pero ya no estás viniendo
y te escribo como si me leyeras
como si supieras
cuánto extraño
cuánto quiero

[vení para quedarte
no te vayas nunca más]

ocre anaranjado

siempre se va
se va y no da vuelta la cara
se va y no se deja agarrar

se va con el viento
o con la salida del sol
o con algún sueño

siempre se va y no viene
se va y lo sigo y lo pierdo
porque pierdo el rastro
porque acelera el paso
y me agarran los semáforos
para no verlo más

y siempre que se va
se quedá allá lejos
detrás de las cortinas

sé que está ahí
sé dónde está escondido
dónde duerme
dónde se refugia
pero allí es donde está
en su búnker
su espacio personal
se está ocultando
se refugia de mí

no puedo ir hasta ahí
sería como insistir
en quebrar una coraza
que tiene que caer sola
como caen las hojas
cuando llega el otoño
y cubren la acera
de ese ocre anaranjado
que tanto me gusta
escuchar crujir

(cómo sueño que cruja
tu tierno caparazón...)

será por esto que decimos eso

caen como gotas
los sonidos del piano
cada nota es un suicidio más

la canción se disuelve
se mezcla con el aire
con los ruidos de la calle
es vida la canción

me hace sentir así
viva y despierta
un ser real
no sólo un cuerpo
tipeando estas palabras

darle vida
a los pensamientos
que cruzan la mente
como ahora
que estoy acá
escribiendo esto

estoy acá y escribo
porque soy y siento
y la música fluye
desde los dedos
hasta el centro del pecho
ahí donde se dice
que está el alma

(será por esto que decimos eso)