Hoy nomás... Arranca el último día de mi último Modelo Interno.
Espero que sea maravilloso como lo viene siendo hasta ahora.

Confusión

¿Otra vez?


¿Siempre va a ser igual?


Es increíble cómo, actitudes diversas a las de todos los demás, hacen que alguien resalte, sea diferente, se destaque ante el resto...


Por su presencia a cada momento, por percibir, por estar ahí.
Esas personas que llegan de la nada para cambiarte radicalmente el transcurso de tus días, el paso de las horas, los horarios, los momentos...

~ Feel

Anhelaba ese sabor. 
Otra vez, sentirlos.
Sentirlos para sentirse viva. 
Para sentir esa sensación de frenesí incontrolable 
recorriendo cada centímetro de superficie de su cuerpo.
Sentirlo por el hecho de sentir. 
Sentir algo diferente, volver a sentir. 
Ese sentir raro que la cambiaba.
 Diferente al sentimiento de cada día. 
Sentimiento especial enfocado en él. 
Y en nadie más que en él.
Extrañándolo, suplicando su presencia.
Deseando beber el elixir de sus labios. 
Deseando sentirlo cerca, acariciándole la espalda, rozando cada parte. 
Desenfrenándose. 
Deseando vivir eternamente besándolo.
Deseando tenerlo y dejarlo, para así extrañarlo, y volver a su encuentro,
apasionada.

Días divididos,
días eternos
y días que cambiaban de color al ver una foto suya.
Pero no salían del opaco, de tonos pasteles, de escalas de grises.
Faltaba brillo, vida, esplendor.
Su ausencia generaba eso...
No veía la hora de volver a tenerlo.
Aunque sea dos instantes.
Para arrancarle un beso que la alimente,
sentir su respiración en su oreja,
su corazón latiendo, pegado a su pecho,
y deshacerse, derretirse, desvanecerse
en sus brazos.
Susurros que se escuchan por lo bajo. Puertas abriéndose. Puertas cerrándose.
Él sin abrirse, sólo cerrándose como ellas. Sumido en sí mismo, acobardado.Les teme. Le asusta salir de su pequeño mundo.
Intenta clamar por ayuda y no lo logra. 
Pues ni siquiera sabe si desea esa ayuda.
Pedir ayuda significa soltarse al exterior.
Significa demostrar debilidad.
Significa romper su membrana que lo recubre, 
mostrándolo imposible de ser atravesado,
corrompido.
Mostrándolo inmóvil a cualquier cambio a su alrededor.
Mostrándolo como si estuviera muerto, inerte, sin vida.


Sabe que lo miran. 
Mejor: Piensa que lo miran.
Pero sabe y piensa cosas equívocas.
Pues nadie lo mira. 
Nadie lo ve.
Nadie le presta atención a esa bola, volando en el aire.
A nadie le preocupa.
Todos viven inmersos en sus mundos, como él.
Él, que creía que era aquel ajeno al resto.
Él, que pensaba que el resto quería desarmarlo.
Él, terminó dependiendo de ese gentío para sobrevivir.
Pues para mantenerse vivo no podía soltar sus rodillas.
Y soltarse significaba abrirse.
Abrirse significaba conocer.
Conocer significaba caer.
Caer en la realidad dura.
Golpearse, darse cuenta de que estaba solo.
Golpearse duro, y dejarse morir.

Love hurts.

Amores dolidos, en el aire flotando, en la nada, desparramados, esparcidos, condenados al olvido.
Infecciosos.
Fugaces.
Sagaces.
Arrasadores.
Religiosos, espirituales, carnales, mundanos.
Suben como aire caliente e invaden la atmósfera.
Vientos de amor, sobrevolando.
Vientos que vuelan, y mueven, y cambian.
Y renuevan.
Y modifican.
Y enmendan.
Recomponen y curan.
Pero luego rompen.
Destrozando.
Pasados que vuelven atormentando los días, amores que sanan y luego aterrorizan.
Sabores dulces, salados, amargos, entremezclados.
Emociones contorsionadas, que nuevas, que extrañas.
Vibraciones del vientre, sentimientos prohibidos, deseos mal vistos.
Y se arriesgan y arrojan como por un risco, teniendo claro que debajo, allí, lejos, espera un duro aterrizaje, un golpe seco, asesino, que derramara lágrimas y hará florecer dolor.
Sueños queriendo ser aniquilados arrojandose allí.
Sueños soñados que duraron minutos, minutos increíbles, inolvidables, maravillosos..
Que arrebataron un corazón sin coraza.
Un corazón virgen, aferrado a ilusiones vanas.
Un corazón entero, siendo arrancado y sometido a rupturas, torturas, locura.
Locura misma, locura pura, del amor ingrato, efímero, aprovechado.
Ese que sólo pasó, dolió, y salió a volar en el aire, en la nada, esparciéndose, derramandose, siendo condenado al olvido.