la luz del sol no me alegra
enceguece y quema el interior
no hay edificios que me gusten
ni que me dejen de hacer recordar
como si aparecieras de nuevo
sentado al lado
por detrás
o en la misma cama
donde te veo yacer
cuando me voy a acostar
¿por qué tengo esta imaginación
que no me para de perturbar?
continuamente allí estás
¿por qué seguís? ¿por qué no te vas?
¿por qué simplemente no te puedo borrar?
sigue la imagen de tu sombra
el contorno de tu cara
tu cabello brillando entre medio de la gente
y en la ciudad brilla el sol
pero el alma se deshace
se quiebra el asfalto, se caen los muros
quiero quemar esta ciudad que construimos
pero no puedo con mis propias manos
no puedo porque nos encargamos
de hacerla perenne e infinita
que ahora se me hace tan difícil
dejarla atrás, tirarla abajo
derretirla y derramarla, que se vaya
que se filtre por la alcantarilla
que se borre de la memoria
pero eso no pasa, no viene
evité tanto el olvido y ahora no puedo olvidar
sólo recuerdo y me lastimo
me duele y me agota
me quema el interior sin quemarte a vos
te guardé adentro, te cuidé tanto
tu nombre grabé, pulí el diamante
no puedo romperlo, no sé cómo se hace
no hay más fuegos artificiales
ni espero que vuelvan
pero quiero sacar el puñal y devolvértelo
quiero ponerlo en tus manos y que veas la sangre
y que mi pecho florezca y se agrande
que se llene de aire de nuevo
sin contaminar, sin llorar
sin que se inunde con lágrimas al azar
con más razones que perdones,
con delirios, no dolor
con una carta de amor, un beso de despedida
el alma escondida pero en vías de sanar
y mi nueva ciudad
creciendo de a poco
reconstruyéndose
buscando un sol propio
y tu boca olvidada, y tus ojos cerrados
tu cielo en otro lugar
y tu sol brillando lejos de acá
puto 19
pero no quiero volver en el tiempo
no puedo, no se puede
por qué quererlo si no se puede?
para qué? si dolía antes, y todavía duele...
te quiero lejos
no te quiero acá
entendelo, razonalo
si me lastimabas tanto
entonces te quiero lejos
no te adoro ni te amo
te duelo, me dolés
sos un mal recuerdo
espina clavada en la garganta
punta de pulmón colapsada
aguja mortificante ensartada
no dejando respirar
sólo haciendo llorar
sin idas ni vueltas
te lo digo y te repito
no te quiero acá
alejate más
alejate un poco más
desaparece y dejame pensar
cómo hacer para eliminar lo malo
y dejarte en buen recuerdo
pero que nunca se repetirá
recógeme por casa
pasame a buscar
llevame a pasear
alejame de este lugar
que hace tanto tiempo que dejó de ser mi hogar
habitan mis miedos, habitan los celos
el dolor, el temor, la falta de respeto
habita su sombra, su fantasma,
la marca de cada lágrima
llevame bien lejos, prometo que no
no criticaré el destino que elijas
sólo quiero tomar distancia para dejar de temblar
necesito paz, el calor de una mano
tomándome la nuca, ayudando a caminar
necesito alejarme, taparme los oídos
dejar de escuchar el frío, el silencio del olvido
y los recuerdos que resuenan en un vacío dormido
son los gritos, los gemidos
el amor haciéndose un lío
suena el sexo, es el filo
de su lengua contra mi piel
pero hay bronca, hay delirios,
son lágrimas que ya se han caído
dejando marcas en cada paso que di con hastío
hay sangre derramada, la ventana ensangrentada
cayó el corazón contra el piso,
haciéndose pedacitos
desparramando por todos lados
el combustible que latía
el alféizar se tiñe de rojo
mezclándose con la lluvia
y la puerta de mi hogar
cataratea dolor
por eso te pido
traeme paz y un paraguas
cubrime del frío, de las manchas, del abismo
con un abrazo, un silencio,
o tu vida, o tu historia,
o un siempre y sencillo beso
y sacame de acá adentro
sin preguntar ni cuestionar sentido
sólo manteniéndome lejos
hasta que las dos partes de cada herida
se hayan unido
FC
Día más, día menos. Año más, año nuevo. Es el ser el que observa, perenne, el paso de la vida. Persistiendo, reteniendo, luchando día a día por evitar el correr del tiempo, intentando prevenir la aparición de esas marcas que documentan la experiencia, el crecer, la sabiduría. Sedientos de inmortalidad buscando la respuesta al sentido de la vida, buscando nuevas curas, persiguiendo una salida. Escapándole a la muerte, cuando en realidad ya somos inmortales, porque existimos. Soy existente, viviré mientras sea, y mientras sea, existiré. Seré porque soy, y dejaré de ser cuando no sea más. Y si no soy, ¿cómo tener atributos? Si lo que existe es, y lo que no, no es. Es porque existe, de la forma que sea. Aún si es en la mente de alguien, en una foto borroneada o en una canción, en un poema eternizado. ¿Quién de ustedes será un sueño? ¿Quién dejará de existir mañana? ¿Quién sentirá alegre su existir con mi existencia? ¿Quién perdurará en el tiempo, existiendo con el ser? ¿Quién se encargará de mantenerme siendo, cuando ya no dependa de mi libre albedrío? Sólo nosotros estamos conscientes de lo que existe ante nuestros ojos, ante nuestra propia percepción. Y sólo de nosotros estamos seguros. Todo lo demás... lo demás es efímero.
fue un miércoles, octubre 7
mientras se hunde el filo en el brazo, seguirán sabiendo la razón
cualquier pensamiento o deseo que se aparezca
cualquier camino hacia delante que proyectemos
será sangre drenando, bajo el agua de la ducha
con dolor en la piel, en los ojos, en los dedos
nudillos llenos de bronca, gritando piedad
mascando la rabia, masacrándose el alma
mientras que alguien golpee la puerta
preguntando la hora, o alguna estupidez televisiva
nunca para poner el hombro, pero sí el puño
como si no se dieran cuenta de cuánto duele
de cómo el niño pequeño
cómo busca relajar el llanto interno
llorando sangre por las muñecas
aliviando los oídos, dolidos de tanto grito
con la música estallando, los tímpanos sangrando
expuestos a lo mismo, todo el día, cada día
cuando la casa deja de ser hogar
para ser concreto frío que se empieza a descascarar
es la cárcel, son las rayas marcadas en la pared
los días que pasaron, los que faltan
los que quedan por venir
agotado el sueño, desesperado dormir
pero más aún terrible el despertar
sabiendo lo que hay que enfrentar
no hay misterios siquiera, como para intentar evadir las certezas
no hay chalecos tampoco para tratar de resistir las balas
que una tras otra, sin descanso
atraviesan el corazón
dejando morir, matando así
toda esperanza que podía llegar a latir
así sin más, sin anestesia
arrepintiéndose del último día en el que permaneció allí
arrepintiéndose de no lograrlo, no poder, no llegar
no tener el valor en las manos de agarrar las cosas y partir
porque todo aún podría empeorar
porque la casa se puede incendiar
porque hay te quieros que decir, historias que contar
te dijo tu madre cómo conoció a tu papá?
te ha contado tu padre cómo fue que llegó hasta acá?
no sé si estamos listos para caminar sobre el vidrio
no creo estar lista para las respuestas de esas preguntas
atemoriza quebrar, romperse, estallar en pedazos
atemoriza quedarse solo
decime, qué se siente peor
esta realidad o la soledad?
decime si voy a ver salir el sol de nuevo
decime qué va a pasar si me tapo los ojos
si me quemo lo oídos
si busco algo que me saque de acá
que me corte el dolor
que arrastre el sufrimiento hasta el mar y se lo lleve bien lejos
donde nunca más me pueda encontrar
enamorarse de la nada
para amarse al otro día
y pelearse en un santiamén
express, rápido
que pase el que sigue
(who's next?)
terminar sin un fin
empezar de nuevo
sin ningún duelo
ya no más espera
ni alimentar el sentimiento
ya no más ese cuento
de amar en silencio
dejando pasar meses
esperando el momento
"te amo, lo siento"
y mañana desaparece
en un flechazo al alma
se hace humo y desvanece
como si sólo fuera
un simple grisáceo
en el aire, virando
bailando desorbitado
no perdura, no cura
hoy es mío, mañana de quién?
y así, sucesivo
y así es este lío
express, como todo
amor tecnológico
tiempo perdido
y algunos idiotas
perdiendo el sentido
intentando permanecer
en ese amorío
de creer en la pureza
en los cuentos de hadas
en para siempre sinceros
en sonrisas de acero
y palabras reales
sin marchitarse
ni morir, fugaces
intensidad
buscar sensación donde ya no hay
o quizá sí
o quizá está
en el fondo, allí,
esperando volver a salir