un conrado rodeado de florcitas para alegrar el día como me lo alegró hoy
che qué difícil es no saber qué querés hacer de tu vida. de pronto creías que por tener cierta titulación o ciertos conocimientos tu camino se iba a forjar fácilmente por ahí. que era cuestión de tiempo, de aplicar, pasional, vocacional. y si bien siento y creo que lo más importante es el ser (más que el hacer), en parte el ser es a través de hacer, haciendo realizamos mucho de lo que queremos ser, como querer ayudar, ¿cómo ayudar sin hacer algo por un otro? y acá estoy yo sintiendo un cierto sentido, y es que el devenir de la vida ya es la vida misma y vivirla, pero ¿cómo soltarnos de la ansiedad al querer realizar las ideas que proyectamos? ¿cómo disfrutar el presente con tanto foco puesto en el futuro? cómo amar el presente cuando aún no sabemos cómo hacer lo que queremos, cómo lograrlo efectivamente, por qué vía... hace algunos días hablándole de esto a julita me dijo que escriba todo lo que se me ocurriera al respecto, ¡y lo hice! y cuánta herida abrí, cuánto miedo se me vino, cuánta vuelta me di a mi idea de querer ser a través de la ayuda a los demás, y a través de lo que sea que mejor me salga, de lo que más disfrute, y ¿qué es lo que más disfruto? y ahí comienzan a aparecer ese sinfín de ideas que una tras otra sobrevienen y me piden que las realice, y yo acá tan humana apegada al tiempo sin entender bien por dónde empezar, luchando entre el pensarme egoísta por complacer mi sentido del ser, y descubriendo la ansiedad que carcome la mente y no me deja concentrar, y hallando un lugar donde expresarlo, con un llanto de por medio, con una sensación de desconsuelo, transitoria, como todo, como todo que simplemente pasa en algún momento, y entonces la ansiedad se vuelve una amiga y me viene a contarme lo mucho que me importa mi vida, y me recuerdo alguna vez alejada del vivir, alienada en lo que debía ser y hacer, automatizada, creyéndome en libertad sin sentirla en ningún momento, y ni siquiera sé si hoy soy libre, y cuántas veces me automatizo sin desearlo, sin conscientizarlo, pero día a día intento ser consciente de ser, lo que yo quiera ser, lo que me salga ser...
(gracias)

hay palabras que no te digo

hay palabras que no te digo
que las convierto en besos y caricias
que antes me las guardaba
para dejarlas acá
y que cuando quieras venir a verlas
vengas
y te encuentres con aquello
que no convertí
ni te dije
esas palabras son simples
se repite mucho el "te"
y algún verbo acompañante:
te amo
te quiero
te cuido
te extraño
te quiero besar
te quiero abrazar
te quiero hacer el amor
te doy
te miro
te aprecio
te admiro
te recuerdo
te encuentro
te despido
te imagino
te reencuentro
te acompaño
te agradezco
a veces también el "me"
como "me brindo"
A vos. A tí. A te.
verbos que generalmente convierto en acciones
y la palabra se vuelve movimiento
calor
placer
amor
cuánto quiero darte
siempre
acompañarte hasta el fin de nuestros días
guiarnos
reírnos
amarnos
siempre
con esa camaradería
aceptación y respeto mutuo
siempre amor
siempre