Sólida, dura, fuerte... Se extiende a lo largo del camino. Intenta esquivarla, saltearla, hacerse a un lado, pero al fin y al cabo termina chocándose, golpeándose, dándose la cabeza contra esa pared enorme que lo rodea, que se alarga en las inmediaciones, altísima, infinita, imposible de atravesar. Trata de esconderse, trata de desaparecer, hacerse invisible, desligarse. No puede, intenta, pero se hace imposible. Cada paso significa desamparo, cada momento significa soledad. Solo, continúa, en lo oscuro, viendo para dónde seguir, qué camino tomar, pero se da cuenta que nunca podrá encontrar un sendero en donde no haya más paredes, más trabas, más frenos. Se da cuenta que, al fin y al cabo, no existen formas de salir de la realidad...
Siempre, SIEMPRE, empiezo a escribir novelas... 
Hago cuatro capítulos, cinco, seis... Y las dejo ahí. 
Por qué tengo tan poca imaginaciónnnnnnn???
Me caigo mal.
M E N T E   E N   B L A N C O . . . O   N O ?

A ver... A ver si nos vamos dando cuenta de que NO ES NECESARIO tener a alguien en la cabeza. Podemos vivir sin una atracción, sin un hombre en nuestra mente, sin alguien que no nos deje dormir, sin un flaco con el que soñemos. Sí, se puede; sí, somos capaces; sí, sería ideal.
Pero, seamos realistas... Nos encanta. Nos encanta estar atrás de alguien. Dedicarle canciones, pensar en él, escribir su nombre en el banco, en la carpeta, en el cuaderno, en la agenda... Nos encanta tenerlo de objetivo, charlar con él y que nos diga cosas lindas, hablarle todo el tiempo, mandarle mensajes, hacer lo IMPOSIBLE para que se de cuenta de nuestra existencia, bloquearlo y desbloquearlo del msn para que le aparezca que SÍ, ME CONECTÉ, SÍ, HABLAME, SÍ, TE QUIERO.
Necesitamos andar atrás de alguien. Necesitamos tener una meta, ese lugar al cual llegar, decir: Estoy atrás de él, y quiero que él y nadie más, me de bola. Porque me importa él, él para que esté conmigo, él para que no ande con nadie más, más que yo.
Eso nos llena, y aunque a veces nos duela no tenerlo, todos nuestros sufrimientos se dejan de lado cuando él nos dice: "Gorda", "Linda", "Amor", o cualquier empalagoso apodo existente.




No tengo a nadie en la cabeza. Nadie de los nadies. Sí, hay un rastro que dejó alguien que quise mucho... Pero no es importante. No pienso en nadie, no sueño con nadie... "Mente en blanco" como diría un amigo.
Pero no me siento muy bien. Me falta algo. Me falta hablar con ese alguien que su simple "Hola" me reviva por completo...
A veces pienso las ventajas y desventajas de tener un amor.


Desventajas:
  • Desconcentrarme por pensar en él
  • Llorar por él, porque no lo tengo
  • Odiar a la que esté con él
  • Adecuar mis tiempos a él:  la hora que se conecte, la hora que me hable, el momento que se le cante dedicarme un ratito de su vida, porque va a hacer que yo me cuelgue, si es necesario, hasta las tres de la mañana en el Msn, hasta que él me diga "me voy a dormir"
  • Sufrir por él cuando me dice "SABÉS QUE AYER SALÍ CON UNA CHICA"...
  • Que exista alguien que "me puede"
Ventajas:
  • Alegrarme en el peor momento porque hablé con él y me sacó una sonrisa el sólo hablar
  • Pasar los mejores momentos de la semana cada vez que lo vea
  • Esperar con ansias e ilusiones el momento de verlo
  • Enloquecerme cuando lo veo
  • Sentir mariposas en la panza
  • Que él me escuche
  • Que él me diga "Gorda", "Linda", "Amor"
  • Que él me hable y yo salte por mi casa
  • Escuchar su voz y que se me mueva todo
  • Tener una meta, algo a qué llegar, y hacer lo imposible para que ese NO se transforme en , poniendo todo de mí, mis fuerzas, mis atributos, mis virtudes, para que él se fije en mí
  • Sentir amor...
  • Y si es correspondido, miles de ventajas más: Convivir, darse amor, llamarse por teléfono, visitarse todo el tiempo, compartir todo...
No sé si las desventajas pesan más que las ventajas. Creo que a pesar de a veces sufrir, ser vulnerable a una persona y no tener poder decisión ante lo que ese alguien nos dice, es poco, al lado de todo lo que el amor produce. Es hermoso amar, tan hermoso, que lo hace sentir a uno feliz de sólo sentirlo. Y ahora, ahora que no amo, siento como si me faltara eso, ese amor, eso que para mí es tan importante...
No sé si quiero que llegue. Sea correspondido o no, creo que me gustaría volver a tener un amor. Uno nuevo, uno que me vuelva loca, que me haga feliz... No lo busco, pero que llegue... Rápido...
qué hermoso es que llegues a la noche cansado, que mires lo que hiciste durante el día, lo productivo de fue, cómo lo explotaste, e irte a dormir buscando recomponer energías, feliz, sabiendo que estás viviendo tu vida segundo a segundo... 
Precisaba ese descargue.
Sí, está feliz, severamente feliz.
Pero necesitaba esa lágrima, ese llanto, esa angustia.
Sí, está feliz. Feliz cuando se levanta, por la tarde, cuando se acuesta.
Sí, quiere ser responsable. Sí, le gusta el canto de los pájaros. No le molesta el frío que la azota a la mañana. No se hace problema por acostarse tarde y levantarse temprano.
Nada le molesta. Pero quería un momento de llanto. Llanto para ella, compartido con alguien o no, pero que salga de ella, de su interior. Que sea un llanto propio, de su alma, y no un llanto por el alma de otro.
Quería un momento para ella y sus lágrimas. Ella con ella, ella sin todos, ella con nadie. Ella y sus lágrimas. Necesitaba sentir que los ojos le ardían, que se le mojaba la cara, que sus músculos todos se comprimían, deformando su rostro. 
Sí, necesitaba decir "BASTA".  Sí, necesitaba decir "SE TERMINÓ".
Sabe que no se terminó. Sabe que no acabo. Y que falta para que acabe.
Pero se descargó.
Sí, está feliz, severamente feliz.
Sigue feliz. Su vida le sonríe. Es feliz.
Pero precisaba ese descargue.
Por qué esto de quedarme hasta tan tarde esperando a que te conectes para hablar sólo un rato con vos?
Qué me pasa?
Sentimiento nuevo, diferente, completamente distinto, ajeno a tí.
Y después de un fin de semana sanador, estaré dispuesta a cerrar mis ojos en la oscuridad y esperar a que comience el nuevo día. Y sonreiré, porque me siento completa de vuelta. Voy a pararme y caminar hacia adelante, sin pensar en lo que dejé atrás. No sé si voy a lograr olvidar lo que viví, pero no me hago problema por eso, sino que soy feliz por haber vivido lo que viví, sea lo que sea. Soy feliz por haber vivido. Viví, eso me basta.

~

Esta madrugada salí de ese lugar donde tantos momentos compartí con vos, y no me percaté que hacía dos meses, a esa hora, en ese lugar, estaba despidiéndote, dándote el último beso, el abrazo más sincero. Estábamos llorando, riendo, sabiendo que nos íbamos a extrañar. Estábamos ilusionados, felices, extraños. Estábamos entregados. Estaba descubriendo algo nuevamente, estaba sintiendo de vuelta esas mariposas en la panza, ese estremecer al verte, ese calor que me subía cuando me acariciabas, cuando me abrazabas, esos latidos acelerados cuando nos dábamos un beso. Y te vi, te acaricié, te abracé, te besé, y me di cuenta que me estaba enamorando. 
En el momento en donde me di cuenta que me enamorabas, fue el último instante de amor real que me dejaste darte. La siguiente vez que te vi nada salió como quería. Las cosas ya habían cambiado. No pude amarte... No eras el mismo, no éramos los mismos...
En tí, tu corazón estaba ocupado por otra persona.
En mí, mi corazón faltaba. Te lo había entregado.


Hoy, dos meses después, te sigo queriendo tanto como te quise. Sigo sintiendo lo mismo. Sigo extrañándote, sigo pensando en vos, sigo soñando con vos. Pero ya renuncié. Renuncié a vos, a todo aquello que soñaba, aquello que quería, aquello que imaginaba. Renuncié, y me resigné. Sólo espero que seas feliz, y que alguna vez pueda volver a verte, abrazarte, mirarte a los ojos y decirte que te quiero. Nada más que eso. Cual amigos. Como dos personas que se estiman. Solo de esa manera, me harías más feliz.
Mirá la fotografía. Mirala detenidamente. Fijate los tonos, las gamas, las zonas claras, las oscuras. Pensá en lo que te transmite, lo que ves, lo que sentís. Pensá en cada aspecto de la fotografía y llevalo a tu vida. Fijate cuándo tu vida es así, monocromática, con poca luz, oscura, desaturada, extraña. Cuando tu vida es igual desde el punto que la mires. Cuando tu vida se torna aburrida, insulsa, sin cambios, rutinaria... Siempre igual, siempre así, sin cambiar...
Ahora, mirá esta fotografía. Es igual a la anterior, pero con colores. Fijate cómo cambia todo. Cómo cambia hasta tu percepción. Hay colores, hay diferencias, hay cambios, hay contrastes. Hay fuerza, hay plenitud, hay alegría, hay vida. Fijate cuándo tu vida es así... ¿Nunca? ¿Cómo nunca? ¿No te parece que es hora de darle un cambio a tu vida? Entrá en un club, practicá un nuevo deporte, andá a aprender un idioma, aprendé a manejar, descubre algún talento, desarrolla una pasión, goza de las artes, interésate en política, intenta cambiar el mundo... Lo que sea. Pero haz algo. Algo que haga levantarte el ánimo. Algo que te reviva, que le de color a tu vida. No pierdas tiempo llorando, amargándote. Sonríe, sonríe, que la vejez no te va a esperar hasta que vos te des cuenta de cómo hay que vivir. Vive riendo, vive soñando, vive viviendo, vive en vida, porque una vez que la vida se acabe, no habrá vuelta atrás. Vive con ganas, y no dejes de vivir.

Bajé por la montaña de arena corriendo. Todo estaba oscuro, a lo lejos, las luces del muelle daban testimonio de que había algo en esa inmensidad. Los médanos cubrían cualquier vista hacia el otro lado. El frío era intenso, el viento golpeaba. Había algo en ese clima que hacía a uno sentirse más pequeño que lo normal, más solo, más insignificante.
Miré hacia el horizonte, y divisé algunas estrellas. La luna se veía blanca, brillante. Vi el mar, la luna reflejada en él, y la espuma de las olas al romper. Respiré hondo. Olor a humedad, a sal, a playa...
Busqué tu cara en el tiempo. Pensé en lo que vivimos. Pensé en cada recuerdo. Pensé en que allí había sido el último lugar donde te había sentido mío. Pensé en que te extrañaba. Pensé en que ya no te tenía. 
Abracé el aire. Sonreí.
Me acerqué a la orilla. Toqué el mar. Lo sentí, helado, congelando mis manos.
Mojé mi cara, mojé mi frente, limpié mi ser. Traté de aislarme.
Cerré los ojos y dejé de pensar.
Por un momento, dejé de pensar.
Me senté en la arena y me dejé llevar.
Escribí tu nombre sin mirar. 
Y allí escribí tu cara. Escribí lo que vivimos. Escribí cada recuerdo. Escribí que allí había sido el último lugar donde te había sentido mío. Escribí que te extrañaba. Escribí que ya no te tenía.
Y te dejé allí. Y el mar vino a curar las heridas. Te llevó, te borró, te alejó...


Abrí los ojos.
Observé el rastro que había dejado el mar. Algo escrito en la arena, borroso, se distinguía sobre la arena. Me detuve a mirar, no distinguí qué era lo que decía.
Me levanté despacio. Miré hacia el horizonte. Diferente al que había visto hacía algunas horas atrás. Era brillante, luminoso, soleado. Estaba amaneciendo. Amaneciendo en mí, en mi interior, muy profundo. 
Amanecía un nuevo día, una nueva canción, un nuevo amor. Me sentía viva, completa, plena, como algún día me había sentido...
Abracé el aire. Sonreí.
Corrí hacia el médano. Subí la montaña, di media vuelta, y eché un último vistazo.
Una lágrima rodó por mi mejilla, silenciosa, posándose sobre mi sonrisa, imborrable ya.
Respiré, giré, y seguí.

Cuatro días de desconexión.
Cuatro días de relajación...
Cuatro días de volver al lugar que amo.
Cuatro días de contacto con la naturaleza.
Cuatro días de compartir con gente que extraño.
Cuatro días de volver a donde te conocí.
Cuatro días para ponerme en fría.
Cuatro días para caer en la realidad.
Cuatro días para decirme: "basta".
Cuatro días para cambiar de rumbo.
Cuatro días para mirar otro sol.
Cuatro días para elegir nuevo horizonte.
Cuatro días para cerrar el círculo, y salir fuera de él. Lejos, para no volver.
Cuatro días, nada más. ¿Me alcanzarán?
El que no arriesga no gana.
Por ende, el que no arriesga no pierde, tampoco.
Pero qué vale más? El no ganar, o el no perder?
Creo que no ganar por no arriesgarse, es una pérdida de oportunidad completa. Es algo totalmente descabellado... No arriesgarse sabiendo que hay un cincuenta y cincuenta de SÍ o de NO. ¿Qué parte de conveniente tiene quedarse en el molde, si en realidad el molde es igual a haber perdido, haberse estancado, quedado en la nada, sin ninguna conclusión concreta que te diga qué hacer, cómo reaccionar, para dónde disparar...?
Y uno sigue dando vueltas a través de su locura. Una locura interna, una indecisión constante, una sensación de amor mezclada con bronca, fracaso, tristeza, decepción, y desgano, que dan el pie para uno hundirse en una especie de depresión que nos hace sentir poca cosa, mínimos, prescindibles. Nos ahogamos frente a este pesar que no hace más que oprimir nuestra espalda, sentirnos pesados, cargando miles de sensaciones indeseables...
Y no consideramos la posibilidad de resolver el problema. Empezar por eso: intentar cambiar la situación, revirar las cosas, retorcer la realidad. Tomar otro camino, nuevo rumbo, ir detrás de otro horizonte. Descentralizarnos, desenfocarnos, desentendernos de esa realidad para dar lugar a otra nueva, distinta, diferente. Apuntar a objetivos reales, a metas posibles, a verdades concretas, y no a aquellas ilusiones débiles, reflejadas vagamente en el aire, tratando de materializarse frente a nosotros, mostrándose como perfectas posibilidades, cuando en realidad no son nada más que puras tonterías. Dejarlas de lado, para no vivir de ilusiones, sino ilusionarse por vivir. Vivir a pleno, vivir el hoy sin pensar en lo que podría llegar a pasar. Disfrutar cada momento, a cada persona, a cada latido.
Y vivir. Vivir de verdad.
Dar vuelta la hoja. Cerrar etapas. Arriesgarse a cambiar, y lograr el cambio.
Lograr el crecimiento. Lograr la plenitud. Lograr la felicidad.

A varios cientos de kilómetros,
puede tu voz darme calor igual que el sol.
Y siento como un cambio armónico
va componiendo una canción en mi interior.
Se que seguir no suena lógico
pero no olvido tu perfume mágico.
Y en éste encuentro telefónico,
he recordado que estoy loco por tí.
Que todo el mundo cabe en el teléfono,
que no hay distancias grandes para nuestro amor,
que todo es perfecto cuando te siento
tan cerca aunque estes tan lejos.
A varios cientos de kilómetros,
tiene un secreto que decirte mi dolor:
En cuanto cuelgues el teléfono
se quedará pensando mi corazón.
Que todo el mundo cabe en el teléfono,
que no hay distancias grandes para nuestro amor,
que todo es perfecto cuando te siento
tan cerca aunque estes tan lejos...
Tan cerca aunque estés tan lejos.
Seamos sinceros. Cuánto tiempo puedo estar sin escribir acá?
Mucho tiempo no... Ahora lo estoy haciendo. Lo necesito. pero porque necesito descargar una semana se impotencias, locuras, estrés, estudio, responsabilidad, en un ratito. Un ratito dedicado a mí expresión. Mi libre expresión. Una expresión ilimitada. Es una de las cosas que este blog me ofrece. Decir lo que quiero. cuando quiero, aunque no sea como yo quiera.... pero poniéndolo acá, basta.
Primero que nada, me tienen harta las empresas de viajes de egresados. Me está jodiendo que vengan a la puerta del colegio a poner la cara nomás, y no a hablar, charlar, hacer sociales, y aclarar dudas (sí muchachos, no digan que vienen a vendernos porque YA NOS LO OFRECIERON, qué más pueden hacer que hacerse los copados con nosotros?
Segundo, no quiero viajar por travel. No me gusta. A mis papás no les gusta. No me quieren dejar viajar si los demás quieren esa empresa... No sé qué será de esto.
Tercero, Estoy superándolo. de a poco, despacio, me doy cuenta qué pretendo de mí, de mi futuro, de mi corazón, de lo que siento. pretendo olvidar, de a poco, el amor. Pretendo recordar, con alegría, los momentos. Prefiero dejar de pensar, por un rato, en mi día. Prefiero... prefiero y quiero. Quiero y no quiero. No quiero y tampoco puedo. Necesito regularme, Regular impulsos, sensaciones. necesito hacer algo... 
Necesito sepultar. Dejar en la superficie alguna que otra cosa, algún recuerdito, que no me haga mal. Que me haga sentir bien. Que me haga sentir diferente.
Pero no sufrir. No quiero sufrir. No más...
Cuarto, gracias a UPGRADE por la reunión y la mochilita.
Quinto, feliz cumple a Nico. Sé que nunca vas a leer esto... Pero te deseo lo mejor del mundo.
Cuán mágica que es la música. Cuán hermosa. Cuán especial.
cuán increíble que puede hacer a uno estremecer de sólo escucharla.
Poder escuchar una orquesta. Cerrar los ojos, y no escuchar nada más.
Los sonidos sonando al compás, el sentimiento volcado en eso...
Sentir el corazón latir al ritmo del sonido. Sentir el alma salirse del cuerpo junto con nuestro espíritu.
Espíritu que se escapa para ahondar entre las notas, entre las ondas sonoras.
Espíritu libre desde aquél primer sonido.
Espíritu cantor. Espíritu festivo.
Espíritu vivo.
Y la música ingresa en nuestra mente y nos traslada. Funciona como una foto, como un aroma, como un sabor... Un factor de recuerdos, que nos hace pensar en tantas cosas... Que nos hace imaginar, rememorar, olvidar... La música nos envuelve y nos alza en un mar de sonidos, de notas que se extienden a lo largo de un pentagrama por el cual nos deslizamos, lentamente, hasta caer en un colchón de corcheas, blancas, negras, fusas, semifusas, sonidos que nos alimentan, sonidos que nos dan vida, nos hacen sentir vivos. Y seguimos escuchando, atentos y a su vez distendidos, a la deriva y a la vez protegidos, rodeados de ese extraño sentir que nos produce esta maravilla que es la música
Y amarla, amarla a cada minuto un poco más, y que cada latido sea un universo más de amor por la música.
Vivir por ella. No poder vivir sin ella.
Vivir a pleno, con ella presente en todas partes, acompañándonos, en nuestra cabeza, haciéndonos sonreír, haciéndonos descansar, haciéndonos descargar...
La música es vida. La música vive por nosotros. Si no hay música no hay vida, y si no hay vida no hay música. Porque la música se interpreta, se vive, y si uno no quiere que esto suceda, entonces la música morirá, y sin ella moriremos nosotros también.
No sé qué será de tí en este momento,
podría con tu historia inventarme un cuento.
Creer que estás durmiendo o quizás te olvidaste
que en este instante deberías llamarme.
No quiero imaginar que estás con tu otra persona,
pues eso mataría lo poco que me queda,
de este amor que me alimenta, despacio
y me hace sentir que soportaré la tormenta...
[tu tormenta]
Imaginar lo que podría haber sido de nosotros con el amor que nos teníamos... Imaginar que hubiéramos crecido, y lo que sentíamos hubiera superado lo que algún día fuimos. Imaginar que ya no te tengo, pero cómo sería todo si te hubiera tenido. Imaginar con locura, imaginar la pasión, imaginarte a mi lado. Te imagino, en silencio, despacio, escondida. Te imagino te noche, de tarde, de día. Te imagino, asustada. Te imagino, violenta. Te imagino como el hombre que siempre hubiera querido. Te imagino, feliz. 
Pero de pronto te imagino, ausente. Y dejo de imaginarte.
Necesito dejar de imaginarte. 
Necesito terminar con esta ilusión vana...
Reflexionemos...
Hagamos contacto con nuestro yo interno.
Veamos qué es lo que nos pasa, qué es lo que sentimos.
Introduzcamos nuestra mirada, pura, en nuestra alma.
Sintamos lo que queremos, lo que nos guste sentir.
Dejémonos llevar, un poco, al menos.
Estemos dispuestos a que la felicidad nos encuentre.
Comprendamos ciertos por qué, planteémonos interrogantes,
busquémosle un significado a la vida, pero viviendo.
Viviendo a pleno. Viviendo, sintiendo, creciendo,
hasta el día del final.
Arlt, sos más difícil que la tabla del infinito
¿No te sentís preso, boludo? ¿No sentís que nunca vas a poder salir de donde estás?
¿No te sentís metido en un pozo sin fondo, en caída libre, buscando un final, una parada, un STOP donde pueda frenar ese constante descender todo el tiempo, yendo cada vez más para abajo?
Dejémonos de joder. No se puede vivir así, atado a un palo clavado a miles de metros de profundidad, imposible de arrancar, imposible de cortar, imposible. Imposibilitados a escapar, a poder salir volando, a crecer...
No, no se puede así. Necesitamos un cambio.
Empecemos por nosotros mismos, por el amor de dios! El famoso, sí, el famoso GRANITO DE ARENA... ¡Ponelo! ¡Ponelo vos, y lo ponemos todos! 
¿"Para qué" me preguntás? "Para qué..."... 
Ignorante. CaraduraHijoderemilputa. 
Sacate la venda. Sacátela YA.
Date cuenta cuál es la realidad genio... Empezá a vivir, me hacés el favor.
Y esa gana, ese impulso, te salió de adentro y no lo pudiste controlar. Tus dedos, solos, presionaban esas teclas, escribiendo el mensaje que le dejarías en su casilla de correo. Tus dedos, despacio y rápido a la vez, como acariciando tu teclado y como golpeándolo a la vez, como sintiéndolo suavemente y como haciéndolo temblar, fueron escribiendo en pocas palabras una fuerza que te salió de adentro. Escribieron, escribieron por sí solos, guiados por ellos mismos, en un afán de querer sentirse dueños de tu mente. Y lo lograron, claro que lo lograron, aunque sea por un rato, en ese momento, en esos segundos, en esos escasos latidos donde tus impulsos se apoderaron de tu alma, y dejaste de vivir por tí, para darle paso a tus manos, a tus dedos, que escribirían esas palabras. Y así le das paso ahora, sin saber qué hacer más que refugiarte en tus escrituras, acobardada, arrepentida, con una extraña sensación de no saber si lo que hiciste estuvo bien. Extraño decirlo, pero no siempre seguir al corazón está bien. Claro que está bien porque lo que hagas guiada por él, será una cosa que te llene de felicidad, alegría y sentimiento de realización, pero ¿está realmente bien para el otro? ¿Está bien para el corazón de la otra persona? ¿Hasta qué estúpido punto límite debemos seguir a nuestro corazón en búsqueda de nuestra felicidad? ¿Seguirlo y seguirlo, incondicionalmente, por más que sepamos que nuestros actos repercutirán de la peor manera con la otra persona? No. Esto no es así. Esto debe ser previamente calculado, meditado.... Ver de qué manera dejar ser al impulso sin perjudicar al otro. Dejarse actuar sin terminar sobrecargado de responsabilidades, culpas y dolores de alma que preferible ahorrarse. No, uno debe que sentir los impulsos como suyos, únicamente suyos y saber de qué manera llevarlos a cabo...
I want somebody to share, share the rest of my life,
share my innermost thoughts, know my intimate details.
Someone who'll stand by my side and give me support.
And in return she'll get my support
She will listen to me when I want to speak
about the world we live in and life in general
Though my views may be wrong, they may even be perverted,
she'll hear me out and won't easily be converted
to my way of thinking, in fact she'll often disagree,
but at the end of it all she will understand me.
I want somebody who cares for me passionately,
with every thought and with every breath.
Someone who'll help me see things in a different light,
all the things I detest I will almost like.
I don't want to be tied to anyone's strings,
I'm carefully trying to steer clear of those things.
But when I'm asleep I want somebody
who will put their arms around me, and kiss me tenderly.
Though things like this make me sick
in a case like this I'll get away with it...

Quiero a alguien con quien compartir, compartir el resto de mi vida.
Sentí que te quería a vos, y hoy ya no te tengo más.
Te extraño más que nunca...
Me gustaría que se corte la luz. Un apagón, extenso, que comprenda toda la luz que me rodea. Que se oscurezca todo, que llegue la noche, que esté nublado, que se forme una negrura impenetrable, capaz de cubrirme por completo. Que repentinamente comience a llover, llover con fuerza, con ganas. Y salir a la calle, mirar la negrura, hacia arriba, y no ver nada: sólo sentir, con los sentidos agudizados, como un ciego que no puede ver, y sentir la lluvia cayendo en la cara, cayendo de lleno, humedeciendo mi alma. Sentir su ruido al chocarse con el suelo, sentir el frío, y no tener miedo. Y de pronto, un rayo. Y de pronto, un trueno. Y aparece la luz, aparece la vida, aparece la fuerza. Esa energía liberada que me hace estremecer. Y luego, el sonido. Tiembla la tierra, tiembla mi cuerpo, tiembla el aire. Y siento como si fuera una música, que me canta al oído, que me inspira, me hace imaginar. Y huelo, huelo con fuerza, y el aroma a tierra húmeda me llena los pulmones, el aroma a electricidad del aire me enloquece. Y nuevamente, otro trueno, nuevamente el ruido, nuevamente estremecerme. Y así sigo, bajo la lluvia, limpiando mi alma, purificando mi ser, haciendo cable a tierra con la naturaleza, con mi naturaleza humana, y sentir. Yo, conmigo misma, bajo esa inmensidad, bajo ese increíble paisaje de oscuridad; un paisaje de sentimiento, espiritual, mágico.
La alegría no viene sola...
El extrañar tampoco.
Los cambios podrán alterar tus estados de ánimo, pero no tu memoria.
No, lamentablemente no. La memoria sigue intacta, ahí, presente, haciendo doler, pinchando con fuerza.
El grito, el golpe al corazón, el gesto de desentendimiento que queda flotando como una nube en la mente de aquel que me miró, en ese momento, ese preciso instante, donde su recuerdo pinchó, se clavó, habló por mí misma. Habló porque habló por medio de mi cuerpo. Se expresó, expresó lo que hizo en mí, lo que ME hizo, lo que me provocó, lo que me hizo para que yo hoy esté así, como estoy, en este estado de tristeza y nostalgia del cual no puedo salir. Estoy hundida, hundida en un mar de lágrimas. Necesito con urgencia salir a flote, necesito dejar de ahogarme... Cada vez mi corazón late más despacio, cada vez tengo menos aire y no te tengo aquí para respirarte. ¿Qué voy a hacer? 
Basta, no se soporta la vida así.
O te vas, o te echo.
[como si fuera tan fácil]
Blog: CAM BIAS TE
La hija del fletero, linda, infinita,
volvió a Madrid, donde parece que es feliz.
Ese día me mandó al descenso.
Recuerdo como su mirada me volteó.
Pero dos que se quieren, se dicen cualquier cosa.
Ay, si pudieras recordar sin rencor.
En mi buzón hay un par de cartas suyas
Fueron juntándose y no tengo el valor...


Todavía su amor me descargas
(nunca tuvo amigos en conjunto junto a mí)


Pero a los ciegos no les gustan los sordos...
Y un corazón no se endurece por que sí.
No calentás la misma cama por dos noches...
Me reclamaba y no la quise oír.


Hice de todo por impresionarla.
Y dejé huérfano todo su penar

No me gustó como nos despedimos
Daban sus labios rocío y no bebí
Sopa de almejas es todo lo que como
(siempre fui menos que mi reputación)
Susceptibilidad 
Extraña sensación esa de levantarse susceptible. Sensible a todo, híper sensible. Con ese "no sé qué" que hace que tengas ojos llenos de lágrimas todo el día (ya sea por reírte demasiado, ganas de llorar, o una emoción indefinida e indeterminada) y te arrastra a una situación de indecisión que ni uno mismo entiende. Y se encuenta uno mirando para adelante sin saber con qué cara mirar, cómo reaccionar... Porque esas sensaciones de indecisión y de susceptibilidad que juntas hacen que uno no entienda mucho de qué se trata lo que está pasando,  te invadieron, de la cabeza a los pies. Porque no comprendés qué te pasa dentro, por qué razón recordás y llorás, te tientan y te reís, proyectas a futuro y te emocionás. Y de repente un impulso increíblemente repentino te hace dar ganas de levantarte y pegarle al pizarrón, y te das cuenta que no es día de prestarle atención a la profesora que no hace otra cosa que hablar y explicar como si tuviera un casette introducido en su cabeza que le hace decir un discurso de memoria. Y aunque lo intentes, lo único que podés hacer es cerrar la cabeza, poner la mente en blanco, y dejar que tu cabeza, que ya está quemando requemando, maquine, maquine tranquila y en libertad. La dejás maquinar, dejás crear situaciones, dejás pensar, imaginar cómo hubiera sido... Y soportar, soportar la locura que estás sufriendo...   
Hasta que se te pase. Hasta que se acabe. Hasta que se esclarezca todo.
Una -1- decisión.
Cuatro -4- decisiones.
Siete -7- decisiones.
Trescientas cinco  -305- decisiones.
Doscientas ochenta y tres mil setecientos cuarenta y dos coma cinco  -283.742,5- decisiones.
¡No!
Perdón.
Eso de "coma cinco" no.
Las decisiones no se toman por la mitad.
Con destino hacia lo desconocido seguimos por este camino.
¿En dónde terminará esta angustia que me invade?
¿Será que nuestro amor tiene un fin establecido?
¿Un día, una fecha, donde partirá para no volver?
¡No lo sé, no lo sé!
¿Alguien lo sabe?
Somebody tell me! I don't understand! I'm alone!
Why I'm alone?
Si no hice nada para terminar así...
No entiendo, no PUEDO entender.
Ayúdame a entender.
Help. I ask for help.
Sólo eso te pido. 
Ven aquí y ayúdame, así vuelves a aparecer...
Sigo soñando con ser dueña de tu mar, tus tempestades, tu temperamento y tu serenidad.
Que alguien le diga cuántas verdades hay. 
¿Una, dos, tres verdades? 
¿Mi verdad, tu verdad, su verdad
¿Quién está en lo cierto, quién le miente? 
Ya no soporta la situación. Se esconde, se oculta, trata de esquivar la realidad que le presentan. Y no sabe cómo zafarse, no sabe cómo reaccionar ante lo que está pasando. 
Trató, sí que trató, trató mucho. Trató de ser lo más pasivo posible. De no enfurecerse. 
Lo prometió, claro que lo prometió. Pero las promesas a veces son en vano
El futuro es impredecible, las actitudes son inexactas, todo se vuelve erróneo ante lo que comienza a descubrir. Descubre que el presente era ficticio, que las cosas nunca fueron como las imaginó. Sí, le dolió, y juró asumirlo. Pero no lo logró. El dolor fue cada vez más fuerte y decidió, simplemente, intentar desaparecer. Pero su presente lo amarra a esta realidad que él no quiere vivir. Lo amarra, está atado, atado de por vida. Y su vida empieza a disolverse entre sus dedos, comienza a dejar de vivir, a vivir sin sentido, a vivir poco y menos intensamente. Y se deja morir, despacio, sin siquiera esforzarse en intentar cambiar su destino, dejando que la sociedad, como un asesino silencioso y calculador, se lleve lo poco que le quedaba de humanidad.
Tras su manto de neblinas no las hemos de olvidar. 
"¡Las Malvinas, argentinas!" clama el viento y ruge el mar. 
Ni de aquellos horizontes nuestra enseña han de arrancar, 
pues su blanco está en los montes y en su azul se tiñe el mar.
Por ausente  por vencido, bajo extraño pabellón, 
ningún suelo más querido de la Patria en la extensión. 
¿Quién nos habla aquí de olvido, de renuncia, de perdón? 
ningún suelo más querido de la Patria en la extensión.
Rompa el manto de neblinas, como un sol nuestro ideal. 
Las Malvinas, Argentinas, en dominio ya inmortal. 
Y ante el sol de nuestro emblema, pura, nítida y triunfal, 
¡Brille, oh, Patria, en tu diadema, la Argentina perla austral!

Ojalá algún día nuestra bandera pueda flamear en este territorio.