desintegrarse

me desintegro
y siento que me gustaría saber cómo hacer para no desintegrarme

una parte de mí
unas cuántas partes de mí
no están acá
se fueron
como se van los pensamientos
como cambian los sentimientos

se fueron como me fui
ahora
hacia arriba
tan arriba que 
no sé ni dónde estoy

y me cosquillean las plantas de los pies
y se me enciende de calor la espalda
me sube una sensación de vacío por el pecho
por el medio del pecho
mientras el corazón me late en los oídos
y la música que suena
parece sonar
dentro de mí
parece escucharse
con el hueso
y no con el tímpano
por vibración atravesando
calota
meninges
llegando
a la materia
la blanca primero
la gris después

y reconozco en mi límbico
la voz tan suave
de Robert Smith
y el synthpop que me acompaña
hace más de la mitad de mi vida
y mis engramas me remontan
a algún episodio de aquellos
donde esta música sonaba
y yo in mente soñaba

cuando la vida no era pensar
en números y si alcanza
y que tengo que 
y si debería
y si tendría que hacer algo
para quien lo requiriera
sino cuando la vida era pensar
en sueños
colores
y juegos
aquellas estupideces
que nos decía algún niño
que se le había atrofiado lo de niño
de tantos años sin usarlo
alguien que nos decía
que había que crecer
para ser

y yo quién soy
o qué soy
soy máquina
soy automática
soy una parte de este tablero
soy la banda que escuchan todos
soy la moda
el bar más reconocido
el famoso más codiciado
el político prestigioso

soy una competidora
en un sistema que me dijo
que tengo que ser más que un otro
que tengo que tener más que un otro
sin verme en el otro
sin ser con el otro
sin sentir por el otro

disolución y olvido
de palabras que corrían
en la sangre
hace rato
de palabras que no se veían
en las bocas
hace mucho
empatía y respeto
solidaridad
simpleza

cuánto tiempo es mucho
cuánto tiempo es poco
cuánto vale tu tiempo
la ropa que usás
la comida que comés
cuánto vale
el alma
que se desintegra

cuánto vale si viene en pedazos
aunque al final parecería mejor
tener de muchas medidas
y tamaños
y estilos
y marcas
cuántas marcas de ropa son necesarias
cuántas marcas de auto
cuántos modelos de marca de auto
cuántos estilos de modelos de marca de auto
cuántos números más
cuántas patentes

cuánta chatarra
en la calle
en la basura
y en la mente

cuánta chatarra
me desintegra
me aliena
me desasimilo del entorno
en un proceso
tan doloroso
de descubrir la libertad
tan a flor de piel

de sentir que cada segundo
es mi propia y única
responsabilidad
no es la Voluntad de Dios
ni lo que me manda jefe de ese trabajo que odio
ni lo que la pareja con la que comparto mi vida quiere
porque me até por obligación
y ella quiere que esté acá
y no allá donde quiero estar

cuánta mentira
cuánta más mentira
cuánta hipocresía y atadura
cuánto manejo de hilos y censura
cuánto contexto barato

y si me desintegro entonces
bienvenida sea
bienvenidos los cuervos y gusanos
bienvenidas las moscas y sus huevos
bienvenida la putrefacción
volver a la tierra
ahí es donde
me desintegro
ahí es donde dejo de ser eso
que me dijeron que sea

desintegrate conmigo
que si de casualidad perdés
un poco 
de todo eso
que te metieron a la fuerza
mediante la propaganda desmedida
y el mensaje subliminal
entonces
al menos
desintegrarse va a ser
como el dolor de la pérdida
que con el tiempo deja
huella dulce

desintegrarse va a ser
como irse a dormir
con miedo a morir durmiendo
devastador
pero, al final de todo, necesario 

***

la verdad
al final
no sé si quiero 
encontrar la forma 
de detener
este proceso
que no se detiene
que no deja de
consumirme
y convertirme
y no hallarme
más que en
se enciende el fuego
sube el blanco
y no vuelve a bajar

no me hallo afuera
pero cada vez más adentro

de esa manera que
solo yo me sé hallar

no me adecúo
y ni siquiera es que quiera hacerlo

cadáveres de cuarentena en un cenicero de madera que encontré de casualidad
no sé cómo va a ser
la vuelta
ante tal deshabituación

estoy lejos
menos de lo que quisiera
más de lo que se espera

estoy lejos
no me hallo fuera

lejos del mundo
cerca de mí

conmigo con vos

suena un pájaro cantor en el aire
sopla el viento suave y cálido
hace un día primaveral
no entra el sol por la ventana más cercana
pero sí se alza el cielo celeste
lo percibo en mi corteza occipital
a la par que abandono 
el plano onírico
y me sitúo en mi realidad
que se superpone con la tuya
en esta mañana fresca

los sonidos de tu persona existiendo
me hacen sentir en paz
tu respiración, tu sonrisa sutil
los latidos de tu corazón

disfruto y me relajo
al compás
de tus variables fisiológicas
sonrío y te miro
como se mira a un viejo amigo
o como a un niño pequeño mientras crece
con amor
te miro
en los bordes de tus párpados
en tus pestañas curvadas
en tus rulos desordenados
te miro porque admiro
porque me gusta darme
porque te admiro te amo
y porque te amo te cuido
comparto camino
te motivo a crecer
aunque ya somos ceniza
y ni siquiera nacimos
"barro tal vez" diría el flaco
no hay motivos ni razones
no importan las explicaciones
yo sólo sé que abriste los ojos
volviste a este plano
al mismo que el mío
y me encontraste
siendo
me encontraste
mirando
me encontraste al lado
apreciando, sintiendo
al lado, amando
siendo
existiendo
en tal compañía
esa que me hace sentir
más conmigo misma
que nunca

del amor

irme
volarme
aislarme
abstraerme
irme
salir
de todo
de todos
de mi
salirme
de la atmósfera
recorrer
el universo
mi universo
que no es otro
que el único
universo
en mi cabeza
solo existe
el que es real para mí
mundo
infinito
que se abre
ante mí
que se hace
en objeto
y sujeto
y me ama
y me habla
y me dice
que el planeta
este solo
es mío
y soy de él
y tengo que cuidarlo
porque me cuida
planeta
tierra
aire
agua
fuego
cielo
tierra
lagos
sierras
montes
montañas
playa
arena
mar
río
cielo y ladera
monte y nubes
sol sentándose
sobre una cordillera
águilas volando
pájaros cantando
viento soplando
como sopla mi mente
mientras suave se desliza
como agua entre dedos
entre piedras
sobre el suelo
como el agua suave
que se posa en mis labios
y atraviesa mi garganta
como música de tarde
con el cielo naranja
y el calor de esos rayos
posándose en mi piel
que se eriza de la nada
no es frío es emoción
no es respuesta es sensación
amor
por ella
por la vida
amor sin límite
sin más sueños
que el ahora
que el momento
amor
brota infalible
imparable
te besa desde lejos
en la frente
y te cuida
te abraza en silencio
sonríe al mirar
mira y admira
sin poder explicar
el cómo
pero teniendo bien claro
el qué

paz y tanto más

 Me decís que me querés,
    y lo sé.
Sé cuánto. Sé cómo.
No hay ni un centímetro cuadrado de superficie de mi piel que no lo sepa. 
No tengo ni un lunar al que no se lo hayas mostrado.
Cada una de mis células epiteliales me lo dijeron. Mi queratina. Mis uñas, y lo que se llevan debajo, cada vez que te recorren por completo.
Mi cintura me lo recuerda todo el tiempo, cada vez que cierro los ojos,
y logro sentir tu mano rodeándola.

Mis ojos ven tu mirada
tan dulce y tierna.
Suave. Entrecerrada.
Profunda. Brillante.

Y te digo que tenés unos ojos hermosos,
    y no encuentro la palabra
    de la sensación que se me genera cuando los miro,
acá, en el medio,
en el centro del pecho.
Mariposas en la panza, amor en el corazón... qué sé yo.
    Sensación de tranquilidad en plena vorágine
que me da ganas de rodearte como me rodeás vos a mí
en un abrazo que no se termine más.
    Sensación que se repitió cuando miré el cielo
celeste, inmenso,
anunciando con nubes rosadas
una puesta de Sol,
la caída de la noche,
la paz del atardecer....
Eso fue. Eso me das.
Paz.
Aunque me queda corto.
Paz plena.
Reproducible.
Paz que vuelvo a sentir
en cada pensamiento
en el que intercambiamos momentos.
Paz, enorme, memorable.
Que cura. Que nutre. Que sana.
Paz que alimenta.
Paz cuando me abrazás la cintura.
Cuando me rodeás por completo y con fuerza
y me hacés entender
cuánta transparencia transita por tu alma.
Cuánto se puede permitir sentir.
Cuánta paz podés transmitir.
Paz... y tanto más.


sentada en el parque
disfrutando el sol cálido
apoyada la espalda sobre el tronco de un árbol
levanté la vista

vi en las ramas mis pulmones
y en el turquesa un color maravilloso
que me transmite la paz que necesito
y me conecta al universo

respiré hondo y sentí
que un pedazo de cielo entraba por la nariz
para quedarse adentro para siempre

lloré un poco
como se llora de emoción
cuando se escucha un poema bello
o se lee la última página
de un libro movilizador

hoy extraño poner los pies en el pasto
o en la arena
extraño adentrarme entre los árboles
y que le hagan sombra acústica
a los ruidos de los automóviles
que tanto me distraen
que tanto me desconectan
de mí
y todo lo que me desconecta de mí
me disgusta
me aliena
me automatiza

la conexión que nos hacen creer
que acerca
no hace más que
alejarnos
de nuestro propio
ser

no quiero desconectarme
quiero simplemente
ser
conmigo
ser libre
simple
suelta
y volar
así
sin más
sin cables
ni pantallas
ni motores
mis piermas
una mochila
y la vista bien arriba
mirando el turquesa
respirándolo hondo
anexándome al universo

calor humano

la distancia se hace más dura cuando la posibilidad se interpone por encima de la voluntad
controlar la pulsión es no caer en la anomia
mi alma llora y extraña
cierro los ojos en un intento de apagar un sentido
y darle lugar a la memoria
para hacer de cuenta que me envolvés en un abrazo
y nos sonreímos
y nos miramos
y nos hacemos entender de esa manera
en la que sabemos si el otro piensa
si siente, si proyecta
si está acá o en realidad está allá afuera
volando
buscando el horizonte
tan difícil de hallar

no sé cuánta distancia es necesaria
para agotar esos sentimientos
para marchitar las flores
pero hay cosas que trascienden
como las canciones que pisaron fuerte
en las radios internacionales
o los sucesos históricos
o las sensaciones vertiginosas
como la primer montaña rusa
el primer día de manejo
o la primera vez que estuvimos solos con el mundo

hay cosas que trascienden
como cuando me envolvés en un abrazo y sonreímos
nos miramos de cerca
y sonreímos
y no paro de sonreír
y vos me preguntás "¿qué?"
y yo digo "nada"
para cerrar los ojos
reforzar la envoltura
respirar hondo el aroma
y simplemente disfrutar de ese calor
simple y cálido
calor
humano

calor que evoco
y me colma de ternura
aún desde lejos

hallarte en el espacio

y aunque parezca que no
ya sabés que
me gusta
que me beses la mejilla
me acaricies la mano
me abraces con fuerza
me cuides en silencio
me sonrías cuando me mirás
me desees un buen día
me sugieras que disfrute
y fomentes mi libertad

porque así soy yo
conmigo misma
porque excepto besarme la mejilla
son las cosas que me digo
las cosas que me hago
a mí misma

porque sos como me gusta ser 
conmigo
así que hallarte en el espacio
me suele hacer reafirmar
mis ideas
y conceptos
mis creencias
y valores

te escucho hablar y es como si hablara
con mi mente
te siento ser y es como si me sintiera
a mí misma

así que hallarte en el espacio
suele ser
maravilloso
como cuando me hallo a mí

aunque a veces hallarme me cueste tanto

brotar

y me gustaría demostrarte
de alguna manera
la inmensidad de este
sentir
que brota fuerte de
adentro
viene a saludarte
y agradecerte
que seas
que existas
y a tus antepasados
por tanta creación
tanta capacidad
para traer a un ser
como vos
que venís a demostrarme
que no hace falta demostrarte
de alguna manera
la inmensidad de este
sentir
que brota fuerte de
adentro
brota imparable
con la firmeza de todo aquello
que tiene bases sólidas
de amor desinteresado
de escucha activa
y compañía dulce
sutil
silenciosa
simple
abrazada
y guardada con amor
en ese sitio del cerebro
donde van todos los recuerdos
percepciones de segundos
de instantes maravillosos
en los que fuimos felices
Me sumerjo en la comodidad del silencio
porque no me sale poner en palabras
la forma en que me siento.
Días en los que un sendero oscuro
se dibuja frente a mis ojos.
Con el equilibrio titubeando.
Días de alejarme del automatismo
y descubrir qué difícil se me hace
hallar belleza en el libre albedrío
entre tanto caos.
Tu cara me genera una sonrisa
y tengo miedo de perderla.
Miedo. Irracional.
Auténticamente humano.
Ridículo. Insensato.
Y me muero de miedo igual.
Cómo te lo explico
sin poder fundirme en un abrazo tuyo.

Golpean la puerta recuerdos dolorosos del pasado
como si estuviera sucediendo justo ahora
cuando una palabra clave los precipita.
Esas palabras que impactaron en la psiquis
como si las marcaran con fuego,
como un metal incandescente,
como la cicatriz en mi rodilla
o ese dedo marcado en el cuello.
O en el brazo.
O en la pierna.
Me susurro a mí misma, suavemente, una canción de cuna.
Evito hablar de ciertos temas, para no molestar.
Me asusto de nuevo por simple impresión.
Pienso dos veces e intento asimilar.
Te pido un abrazo
para que silencies con amor
esos ruidos que lastiman.
Esas grietas que siguen costando cerrar.
Que vuelven a mostrarse cuando menos me las espero.
Cuando pareciera que ya no van a manifestarse, nunca más.
Así que perdón.
Perdón por mi pretérito.
Pero me hizo ser quien soy hoy.
Así que gracias.
Gracias a mi pretérito.
Y que el dolor nunca deje de ser esa fuente inagotable de aprender a dar amor.

pensarte sonriendo

Te imagino riendo, y río.
Te imagino pensando, y pienso.
Te imagino en silencio, y me da paz.

Te quiero como se quieren
a las primeras flores del jazmín
cuando empieza la primavera.
Ese aroma que invade el aire
y quisiéramos que se hiciera perenne.

Te quiero como se quiere
al primer auto
o a la primera bicicleta.

Como a ese amigo que nos acompaña
desde la primaria.
Como si te conociera de toda la vida.

Te quiero como se quieren
a los recuerdos dulces.
Esos que dibujan la sonrisa en el rostro
cuando son evocados.
Esos que dejan huella.

Te quiero con el miedo
de que las cosas no sucedan
como las deseás.
Aunque estoy aprendiendo
que el deseo sincero
siempre lleva a buen puerto.
Y lo aprendo de vos, y de mí misma.
Por el puerto en el que nos hallamos.
Por el que tenés delante, en el camino.
No te miento: lloro un poco.
Así que rápido, pienso.
Te pienso.
Te pienso sonriendo.
Te pienso sonriendo,
y sonrío.
Pensarte sonriendo,
es sonreír de nuevo.

Gracias por eso.
me decís que vaya
te digo que voy
me siento suave
en el sostén de tus brazos
me siento a gusto
con el aroma de tu cuello
y con los dedos enredados en tu pelo

me sale sonreír cuando te miro
cuando encuentro en tu espalda
a un amigo
en tu mirada
a un deseo
en tus manos
un compañero

mientras tanto pienso
en cómo hubiera sido si
o qué hubiera pasado en vez
y me río y festejo que
los ríos no vuelven al mar

festejo el día a día
escuchando adentro
siguiendo los pasos
que me pide que dé

festejo el alma a pleno
y descubro qué simple
resultó ser todo
con hacer silencio
y prestar atención
al fuego interno

que atiendo, abrazo y beso
cada día de mi vida
hace cuanto tiempo

Horizonte en alta mar

Restos de partículas de tu aroma
se anidan a mi cuello.
Sonrisa asegurada luego de unas horas
cuando una ventisca sople suave
remueva el aire
y te haga brotar
evocado en mi mente.

Sonrío de verte
  en sueños o frente a mí.

Es que ambas maneras me completan
  más de lo pensado.

Y es que estoy hallando mis partes:
  no es que llenás espacios vacíos
  sino que ayudás a acomodar lo desordenado.

A relucir lo viejo, y sacarle brillo.
A explotar al máximo el tiempo.
A reír de la vida,
y de no saber si está bien así vivirla
pero dejarse llevar
al escuchar las convicciones
y los murmullos suaves del alma.

Sos ese silencio que me permite oír mi voz interna.
Ese que da paz entre tanto ruido.
  Sos horizonte en alta mar.

Abrazo tu mirada en secreto.
  En la noche tan profunda.

Como si sujetaras mi cintura a mi lado, te siento.
Cuánta paz adentro.

Gracias.