se enciende el fuego
sube el blanco
y no vuelve a bajar

no me hallo afuera
pero cada vez más adentro

de esa manera que
solo yo me sé hallar

no me adecúo
y ni siquiera es que quiera hacerlo

cadáveres de cuarentena en un cenicero de madera que encontré de casualidad
no sé cómo va a ser
la vuelta
ante tal deshabituación

estoy lejos
menos de lo que quisiera
más de lo que se espera

estoy lejos
no me hallo fuera

lejos del mundo
cerca de mí