pensarte sonriendo

Te imagino riendo, y río.
Te imagino pensando, y pienso.
Te imagino en silencio, y me da paz.

Te quiero como se quieren
a las primeras flores del jazmín
cuando empieza la primavera.
Ese aroma que invade el aire
y quisiéramos que se hiciera perenne.

Te quiero como se quiere
al primer auto
o a la primera bicicleta.

Como a ese amigo que nos acompaña
desde la primaria.
Como si te conociera de toda la vida.

Te quiero como se quieren
a los recuerdos dulces.
Esos que dibujan la sonrisa en el rostro
cuando son evocados.
Esos que dejan huella.

Te quiero con el miedo
de que las cosas no sucedan
como las deseás.
Aunque estoy aprendiendo
que el deseo sincero
siempre lleva a buen puerto.
Y lo aprendo de vos, y de mí misma.
Por el puerto en el que nos hallamos.
Por el que tenés delante, en el camino.
No te miento: lloro un poco.
Así que rápido, pienso.
Te pienso.
Te pienso sonriendo.
Te pienso sonriendo,
y sonrío.
Pensarte sonriendo,
es sonreír de nuevo.

Gracias por eso.