hacer reír y hacer llorar

tu imagen sigue apareciéndose
como aparecen flores en primavera
o cantos de pájaros durante la mañana
como la nieve en el invierno
o la lluvia tormentosa en pleno enero
sigue tu cara en mis recuerdos
impresa en la memoria
huella mnémica intermitente
que va y vuelve constantemente
y se quedará en la cabeza
aún cuando otro cuerpo invada la cama
cuando gaste sudor en nombre de su alma
o cuando otra sonrisa me despierte
porque así son las cosas
cuando grabado con fuego
tu nombre se instala en cada parte del ser
invadiendo cada sentido
con perfumes caros
con el brillo innato
y esa piel suave
y esa voz dulce
y los momentos gratos
y todas las palabras que
supieron excitar y hacer reír
como herir y hacer llorar

paso a paso

se divisa en el monte una sábana verde
frondosas copas alzándose ante los ojos de aquel caminante que sin rumbo recorra esa reserva
son pasos dados sin destino, forjando un camino
camino siendo construido y nunca antes caminado
camino que se crea paso a paso
talón levantado, punta apoyada
sonrisa develada ante un sol mezquino
que detrás de las nubes se esconde tiritante
apareciendo y desapareciendo
intermitencia continua
de pie ante la vida
ante ese monte, esas copas
ese suelo que desprende un aroma a flor silvestre
y con el gesto taciturno del caminante que no aspira
que sólo camina en silencio hacia un lugar desconocido
avanza, paso a paso, no detiene, no se siente
sólo escucha los cánticos de pájaros que tímidos
se asoman ante los rayos esperando ser oídos
mirando hacia arriba buscando sus nidos
preguntándose cómo podía ser que tales bichos compongan esas melodías
y sigue sonriente, sin límites ni condiciones
sólo una mano en el bolsillo
y la otra balancea
mientras su nariz se pasea
flor que ve, flor que huele
y se llena de aroma
de sol y colores
de sueños y amores
y deja allí asentados
el miedo y los dolores
que se escabullen bajo tierra
para ser ocultos
           [si sale bien, para siempre...]

no ser

quien desee no ser ni sentir
quien desee la ceguera de la venda
que atada por detrás
le oculta los rayos a ese diafragma orgánico
quien desee ser de piedra
piedra dura y resistente
que bien resista el fuego
como el frío o los vientos
quien desee ser un sordo
y taparse los oídos
ignorar verdades, así como mentiras
como canciones y voces vivas
quien desee ser un árbol
sin su base, sin sus hojas
sin su copa frondosa
o raíces en profundidad
quien desee la quiescencia
del río sin corriente
ni una fauna que lo habite
o su flora que la alimente
quien silencioso en la noche
desee no desear
traicionando al inconsciente
por no haber sido valiente

quien se pase la vida
evitando soñar
bloqueando las ilusiones
para no verlas perecer
será aquel que un día
ante el duro trabajo
de evitar ser humano
decaiga en muerte
autómata insensibilizado
con el conflicto de ser o no ser solucionado

todos los miedos se van a volver flores
como si cada uno fuese un capullo
que espera la primavera
para abrirse y mostrar
los colores que tiene adentro
y todos los miedos serán cada flor
y cada flor será un misterio
de la vida misma, del devenir de las cosas
de los episodios de esta serie
que protagonizamos día a día
cada una tendrá un significado
el perfume de una persona
el color de algún iris
la vitalidad del alma alegre
la grandeza de un profesor sabio
la belleza de un amigo (aún imaginario)

y no faltarán las plagas
que en cada capítulo querrán asesinar
desde los colores hasta las raíces
pétalo, tallo, hoja
tierra profunda, semilla del ser
cada parte de esa obra
porque así son las plagas
te consumen y aniquilan
para después dejar un vacío
e ir en busca de otro nido
de otro jardín coloreado
de otro cielo iluminado
destrozarlo por completo
e irse de nuevo
y destrozar, consumir,
terminar con esa vida
y seguir

porque así son las plagas
porque todos los miedos se van a volver flores
y justo a esa ceremonia no van a faltar

12 botellas

Del sí al no. Del no al sí. Pero todo será dentro de su cabeza (y no va a salir de ahí).
Atravesando algunos "no sé", acompañados de alguna sonrisa. Sonrisa que es real -no forzada, esta vez-. Sonrisa que por momentos se desvanece pero no se va para siempre. Permanecerá algunos momentos dando vueltas en el aire para volver a estamparse contra su cara y quedarse un rato más. Y volver a irse, y volver a aparecer. Así vive, así crece, se espanta y vuelve a reír. Se aleja de todo para volver rápido porque sigue teniéndole miedo a llorar. Porque le cuesta, no tiene la fuerza (en realidad sí, pero la está usando para otra cosa). Porque los fantasmas son eternos y no se van a ir jamás. Y cuando se queda sola se aparecen, la azotan, la mecen, le hacen cosquillas, le gritan, le mezclan las memorias, agitándole la cabeza y el corazón (agitan tantas cosas). No son más que ella misma y su capacidad de ser humana y razonar. Vivir por impulso y por razón. Usar su capacidad de cognición y hacerla coexistir con el sentimiento incontrolado y espontáneo que surge entre los dos cuando, inevitablemente, lo ve cada fin de semana. "¿Por qué no dejarlo ser?" se pregunta allí parada, mirándole la melena rubia que le tapa media cara. Y así congelada, mirando sin decir nada, con 12 botellas en sus manos que en esos momentos pesan tanto como el pasado. Y el pasado pesa y no deja de pesar, y un gusto amargo le recorre la garganta, hasta que él la mira, y cruzan miradas, y mirar a veces duele (más que a veces, duele siempre), y mirar lastima. Mirarlo rememora, la arruina, y sale corriendo con sus 12 botellas que juntas no harán ni alcanzarán al mar de lágrimas, que brota de golpe hace más de dos años, y que no parará de brotar porque así brotan las cosas cuando el amor se hace notar.

te demuestra que te quiere y que le interesás
y vos como un idiota lo desaprovechás
tu cabeza no aprendió cómo hacer para olvidar
por qué querrías recordar?
si todos esos sentimientos se los fue llevando el mar
la lluvia que hoy nos cayó
fue la misma que algún día
nos mojó en pleno amor
eran gotas de sudor
la energía puesta en el calor
de los dos, por los dos,
intentando detener el tiempo
viviendo para amar y no doliendo
pero ahora el sudor que derramamos
se hizo lágrimas de sufrimiento
y el tiempo se detuvo y nos quemó los sesos
me quiebro, imposible seguir esto
llorando te recuerdo
gritando con el cuerpo
preguntándome porque hice tanto esfuerzo
en recordar cada momento
en amar con tanto esmero
en quererte como te quiero
si a la larga o a la corta terminamos por odiar
queriendo borrar
eliminar
los sentimientos que ahora hacen llorar
y no me contengo
ya no tengo más palabras que expliquen lo que tengo
adentro
desarmándome los huesos
ardiendo como un sol de pleno enero
llevándose lo bueno
dejándome una herida a fuego
sangrando, crepitante como las brasas del hogar
que algún día prendimos juntos para calentar
la mente, el cuerpo, los besos eternos
todo aquello que parecía ser verdad
ahora sólo suena por soledad

la luz del sol no me alegra
enceguece y quema el interior
no hay edificios que me gusten
ni que me dejen de hacer recordar
como si aparecieras de nuevo
sentado al lado
por detrás
o en la misma cama
donde te veo yacer
cuando me voy a acostar
¿por qué tengo esta imaginación
que no me para de perturbar?
continuamente allí estás
¿por qué seguís? ¿por qué no te vas?
¿por qué simplemente no te puedo borrar?
sigue la imagen de tu sombra
el contorno de tu cara
tu cabello brillando entre medio de la gente
y en la ciudad brilla el sol
pero el alma se deshace
se quiebra el asfalto, se caen los muros
quiero quemar esta ciudad que construimos
pero no puedo con mis propias manos
no puedo porque nos encargamos
de hacerla perenne e infinita
que ahora se me hace tan difícil
dejarla atrás, tirarla abajo
derretirla y derramarla, que se vaya
que se filtre por la alcantarilla
que se borre de la memoria
pero eso no pasa, no viene
evité tanto el olvido y ahora no puedo olvidar
sólo recuerdo y me lastimo
me duele y me agota
me quema el interior sin quemarte a vos
te guardé adentro, te cuidé tanto
tu nombre grabé, pulí el diamante
no puedo romperlo, no sé cómo se hace
no hay más fuegos artificiales
ni espero que vuelvan
pero quiero sacar el puñal y devolvértelo
quiero ponerlo en tus manos y que veas la sangre
y que mi pecho florezca y se agrande
que se llene de aire de nuevo
sin contaminar, sin llorar
sin que se inunde con lágrimas al azar
con más razones que perdones,
con delirios, no dolor
con una carta de amor, un beso de despedida
el alma escondida pero en vías de sanar
y mi nueva ciudad
creciendo de a poco
reconstruyéndose
buscando un sol propio
y tu boca olvidada, y tus ojos cerrados
tu cielo en otro lugar
y tu sol brillando lejos de acá

puto 19

pero no quiero volver en el tiempo
no puedo, no se puede
por qué quererlo si no se puede?
para qué? si dolía antes, y todavía duele...

te quiero lejos
no te quiero acá
entendelo, razonalo
si me lastimabas tanto
entonces te quiero lejos
no te adoro ni te amo
te duelo, me dolés
sos un mal recuerdo
espina clavada en la garganta
punta de pulmón colapsada
aguja mortificante ensartada
no dejando respirar
sólo haciendo llorar
sin idas ni vueltas
te lo digo y te repito
no te quiero acá
alejate más
alejate un poco más
desaparece y dejame pensar
cómo hacer para eliminar lo malo
y dejarte en buen recuerdo
pero que nunca se repetirá

recógeme por casa
pasame a buscar
llevame a pasear
alejame de este lugar
que hace tanto tiempo que dejó de ser mi hogar
habitan mis miedos, habitan los celos
el dolor, el temor, la falta de respeto
habita su sombra, su fantasma,
la marca de cada lágrima
llevame bien lejos, prometo que no
no criticaré el destino que elijas
sólo quiero tomar distancia para dejar de temblar
necesito paz, el calor de una mano
tomándome la nuca, ayudando a caminar
necesito alejarme, taparme los oídos
dejar de escuchar el frío, el silencio del olvido
y los recuerdos que resuenan en un vacío dormido
son los gritos, los gemidos
el amor haciéndose un lío
suena el sexo, es el filo
de su lengua contra mi piel
pero hay bronca, hay delirios,
son lágrimas que ya se han caído
dejando marcas en cada paso que di con hastío
hay sangre derramada, la ventana ensangrentada
cayó el corazón contra el piso,
haciéndose pedacitos
desparramando por todos lados
el combustible que latía
el alféizar se tiñe de rojo
mezclándose con la lluvia
y la puerta de mi hogar
cataratea dolor
por eso te pido
traeme paz y un paraguas
cubrime del frío, de las manchas, del abismo
con un abrazo, un silencio,
o tu vida, o tu historia,
o un siempre y sencillo beso
y sacame de acá adentro
sin preguntar ni cuestionar sentido
sólo manteniéndome lejos
hasta que las dos partes de cada herida
se hayan unido

FC

Día más, día menos. Año más, año nuevo. Es el ser el que observa, perenne, el paso de la vida. Persistiendo, reteniendo, luchando día a día por evitar el correr del tiempo, intentando prevenir la aparición de esas marcas que documentan la experiencia, el crecer, la sabiduría. Sedientos de inmortalidad buscando la respuesta al sentido de la vida, buscando nuevas curas, persiguiendo una salida. Escapándole a la muerte, cuando en realidad ya somos inmortales, porque existimos. Soy existente, viviré mientras sea, y mientras sea, existiré. Seré porque soy, y dejaré de ser cuando no sea más. Y si no soy, ¿cómo tener atributos? Si lo que existe es, y lo que no, no es. Es porque existe, de la forma que sea. Aún si es en la mente de alguien, en una foto borroneada o en una canción, en un poema eternizado. ¿Quién de ustedes será un sueño? ¿Quién dejará de existir mañana? ¿Quién sentirá alegre su existir con mi existencia? ¿Quién perdurará en el tiempo, existiendo con el ser? ¿Quién se encargará de mantenerme siendo, cuando ya no dependa de mi libre albedrío? Sólo nosotros estamos conscientes de lo que existe ante nuestros ojos, ante nuestra propia percepción. Y sólo de nosotros estamos seguros. Todo lo demás... lo demás es efímero.

fue un miércoles, octubre 7

qué quieren de mí? qué quiero de ustedes?
mientras se hunde el filo en el brazo, seguirán sabiendo la razón
cualquier pensamiento o deseo que se aparezca
cualquier camino hacia delante que proyectemos
será sangre drenando, bajo el agua de la ducha
con dolor en la piel, en los ojos, en los dedos
nudillos llenos de bronca, gritando piedad
mascando la rabia, masacrándose el alma
mientras que alguien golpee la puerta
preguntando la hora, o alguna estupidez televisiva
nunca para poner el hombro, pero sí el puño
como si no se dieran cuenta de cuánto duele
de cómo el niño pequeño
se convierte en adulto con el golpe de la soledad
cómo busca relajar el llanto interno
llorando sangre por las muñecas
aliviando los oídos, dolidos de tanto grito
con la música estallando, los tímpanos sangrando
expuestos a lo mismo, todo el día, cada día
cuando la casa deja de ser hogar
para ser concreto frío que se empieza a descascarar
es la cárcel, son las rayas marcadas en la pared
los días que pasaron, los que faltan
los que quedan por venir
agotado el sueño, desesperado dormir
pero más aún terrible el despertar
sabiendo lo que hay que enfrentar
no hay misterios siquiera, como para intentar evadir las certezas
no hay chalecos tampoco para tratar de resistir las balas
que una tras otra, sin descanso
atraviesan el corazón
dejando morir, matando así
toda esperanza que podía llegar a latir
así sin más, sin anestesia
arrepintiéndose del último día en el que permaneció allí
arrepintiéndose de no lograrlo, no poder, no llegar
no tener el valor en las manos de agarrar las cosas y partir
porque todo aún podría empeorar
porque la casa se puede incendiar
porque hay te quieros que decir, historias que contar
te dijo tu madre cómo conoció a tu papá?
te ha contado tu padre cómo fue que llegó hasta acá?
no sé si estamos listos para caminar sobre el vidrio
no creo estar lista para las respuestas de esas preguntas
atemoriza quebrar, romperse, estallar en pedazos
atemoriza quedarse solo
decime, qué se siente peor
esta realidad o la soledad?
decime si voy a ver salir el sol de nuevo
decime qué va a pasar si me tapo los ojos
si me quemo lo oídos
si busco algo que me saque de acá
que me corte el dolor
que arrastre el sufrimiento hasta el mar y se lo lleve bien lejos
donde nunca más me pueda encontrar
es express
enamorarse de la nada
para amarse al otro día
y pelearse en un santiamén
express, rápido
que pase el que sigue
(who's next?)
terminar sin un fin
empezar de nuevo
sin ningún duelo
ya no más espera
ni alimentar el sentimiento
ya no más ese cuento
de amar en silencio
dejando pasar meses
esperando el momento
"te amo, lo siento"
y mañana desaparece
en un flechazo al alma
se hace humo y desvanece
como si sólo fuera
un simple grisáceo
en el aire, virando
bailando desorbitado
no perdura, no cura
hoy es mío, mañana de quién?
y así, sucesivo
y así es este lío
express, como todo
amor tecnológico
tiempo perdido
y algunos idiotas
perdiendo el sentido
intentando permanecer
en ese amorío
de creer en la pureza
en los cuentos de hadas
en para siempre sinceros
en sonrisas de acero
y palabras reales
sin marchitarse
ni morir, fugaces
pasión
intensidad
buscar sensación donde ya no hay
o quizá sí
o quizá está
en el fondo, allí,
esperando volver a salir
si hay algo
o alguien
ahí
que se reporte urgente
que el vacío dentro
no se va a poder soportar
durante mucho tiempo
(más)

blog post 19

no tengo palabras
se me agotaron

te las di todas
con los versos
con los besos

con un trozo de alma y otro de corazón
con la compañía de siempre
sin ninguna condición

firme allí
constantemente
de cuerpo y de espíritu

en el cielo y el infierno
en la cama y la camilla
con caviar y con las sobras;
esos eran mis votos
los que yo había nombrado
poniendo vida y obra
poniendo la pasión
en cada caricia y cada roce
porque todo era para vos

pero se rompió algo
que ya se había gastado
astillado se quebró
terminando de separar
las partes que se extrañaban
sostenidas de una tela
(no de araña, por desgracia)

simple y débil
género frágil
que de pronto cedió
porque tanto peso
dolor y rencor
hicieron la fuerza
matando el interior

dejaron pedazos vacíos
medio pulmón
un trozo de lástima
y una bala directo en el corazón


¿por qué tuvimos que luchar tanto?

"feliz cumpleaños"


al compás de un grito
algo desaforado
alzo una mano
y la choco con emoción

ese "feliz cumpleaños"
que cliché, que trillado,
a pesar de ser tan usado
expresa el deseo del corazón
para que el almita querida
adorada, allí parada
apagando una vela más
que el año anterior
pase un feliz aniversario
de su propio nacimiento
que alguna vez, hace cuánto
tantas vidas alegró
y hoy lo sigue haciendo
bien o mal, más por menos
pero compartiendo, en fin
(yendo y viniendo, como todo)

te prometí que siempre

te demostré aún más

y tanto que no creías

y tanto que insististe

en que siempre sería nunca

tanto me alejaste

y más me convenciste

que decidí creerte

por el amor que te tenía

y descubriste de lejos

que el siempre era sincero

que los ojos verdaderos

que siempre te veían

ahora desde otro planeta

sufrían la partida

pero ya estaban

demasiado alejados

era tarde y de noche

era frío y tan oscuro





tendrás que mirar bien para verme

recuerdo vs realidad

un recuerdo se planta ante mí
jugando a ser real
prometiendo volver a repetirse

es recuerdo
nunca se repetirá
porque el tiempo es único
y no deja de pasar
pasa, como pasan las estaciones
como pasan los amores
como pasa la vida
llevando y trayendo
sacando y devolviendo
manteniéndonos ahí
en el tire y empuje
intentando ser felices
aunque parezca que la vida
se alineara en detrimento
de una sonrisa al despertar


y por el otro lado
no hay un recuerdo
sino algo real
tangible y hermoso
que se planta a mi lado
-y no ante mí-
que me quiere tomar la mano
y no me sale
no lo logro
no lo puedo agarrar
por el maldito recuerdo
que no para de dolerme
ni de hacerme llorar
"No sé" vuelve a repetir. Otra vez, una vez más, como si no supiera otras palabras. Esas dos palabras se convirtieron en su respuesta más común en las últimas semanas. Pero son reales, son sinceras. No sabe, no entiende, no procesa. No sabe qué pasa ni qué va a pasar (eso menos aún). Sigue confundida, nerviosa. Y su presencia la desestabiliza más y más. Vuelve a ser lo mismo de siempre, un dolor descontrolado, una pena profunda que le atraviesa el alma. No quiere pero sigue ahí, sigue estando, no para de rondar. Y no lo quiere cerca, porque demasiado cerca ya es una debilidad. Debilidad que no comprende por qué sigue existiendo... Si ya estaba bien así, ¿por qué todo de nuevo? ¿Es que acaso nos gusta desvivirnos por amor? ¿Es que acaso es amor? A la costumbre te acostumbrás... Pero no sabés. No sabés si es costumbre. Amor. Amorodio. Sólo pasión. Sólo odio. Sólo amor. No sabe qué hacer para discernir entre tantas posibilidades, saber cuál es la real, la factible. Le da miedo porque no quiere volver a equivocarse. Y aunque le prometa una y otra vez que no la hará sufrir, ¿cómo creerle? ¿Cómo, con todo lo que le hizo? Quizá sean estupideces, pero ella ya aprendió. Ya se curó. Ya se ama. No necesita nada más. No necesita otro imbécil que la vuelva a despedazar.
paz y amor y felicidad siempre
para las personas de corazón puro
de sonrisa sincera
y de alma transparente
dos extraños se sientan en la mesa
el silencio se hamaca a un costado 

duele verlos allí
tan cerca y tan lejos
dolidos, desencontrados

temo (puedo)

temo
me molesta admitirlo
pero temo

temo como nunca
temo con el corazón
con todo mi organismo
con estas arritmias y nervios
pero estoy segura que saldré
porque siempre salgo de todo
porque puedo sola, soy fuerte
no necesito nada más que a mí
soy entera y plena,
soy completa
soy pequeña pero con experiencia
con una vida siendo vivida
que golpea pero enseña
que arrasa pero graba a fuego
en el centro de la memoria
cada hecho crucial
que marca el recorrido
para cambiarlo por completo
hasta darlo vuelta
trescientos sesenta grados
así se queda
en la misma posición
pero con un poco de mareo
y ganas de vomitar
esa sensación vertiginosa
que no puede cesar
que llega para quedarse
para impregnarme
para no irse más


(en momentos así, el alma me pide escribir
porque sino no puedo dormir, no puedo seguir
como si fuese necesario que mis dedos se deslicen sobre cada tecla de esta computadora;
dejar plasmados en palabras un par de pensamientos, de broncas, de rabias, de sonrisas
-que tengo miedo de perder-
por eso las dejo acá,
porque si se van no quiero olvidarlas jamás)
siento más tu ausencia que esta presencia
me duele y perfora el pecho
porque cuando el pecho estuvo agujereado
te metiste a reparar el daño

ahora se abrió de nuevo la herida
y duele
la ciudad se está prendiendo fuego

nuestra ciudad
esa que construimos durante estos años
con tanto esfuerzo y fervor

se está destruyendo
no hay casas ni hogares
sólo una pila de escombros
apilados todos
unos sobre otros
ocupando lugar
llenando de polvo
el aire que respiramos

aire contaminado
putrefacto, dañino
impregna los pulmones
lastimándolos
el fuego los quema
las cenizas nos ciegan
ya no vemos ni sentimos
ni siquiera respiramos
para no ahogarnos
con tanto dolor

el dolor está en el aire
lo percibimos los dos
pero no descubrimos
cómo erradicarlo
                     [aún]

está ahí
y seguirá estando
hasta que venga otro viento
que desparrame todo
y haga un poco más leve la espera
hay recuerdos
 que permanecen
no se pierden
 van a quedarse 
reproducirse 
 en la mente 
desparramarse 
 reaparecer 
todo el tiempo 
         [buscan no morir]
es cuestión de tiempo
hasta que deje de doler

así es ella

Al menos se dio cuenta de que lo que hacía por él, lo hace por todos. Que esa preocupación, ese desvivirse, ese interés desmedido en cómo estaba, cómo se encontraba, qué estaba haciendo, si estaba bien, mal, feliz, triste, y todo lo que ella sentía que quería decirle y preguntarle, no eran exclusivas de él; ella es así, así con todos, así todo el tiempo con cada persona que le importa.
Pero se dio por vencida porque cuando sólo importa de un lado y el orgullo toma el poder, el alma sale lastimada, tarde o temprano. Y no quiere que se lastime porque duele y sangra, y no hay curitas suficientes que paren la hemorragia. Por eso simplemente decidió dejar de luchar, rendirse y abandonar la batalla que no llevaba a ningún lado más -ni a ese sitio que solían frecuentar-.
Aprendió que, aunque sea pequeñita, todavía tiene luz para brillar. Luz que debe ser perenne [no debe dejar que nadie se la apague].
Será feliz donde sea porque así fue siempre, así es ella. Y así siempre lo será.
me cambiaste la vida entera
me cambiaste el mundo
el color del cielo
la forma de reír
la forma de amar
me cambiaste las manos
la forma de pararme
el primer pensamiento del día
mi mayor deseo
la razón de mis gritos
mi actividad favorita
-y mi parte del cuerpo-

me sacaste el sol
y te pusiste vos


son exactamente
tiernos dos años
y aunque duelas
seguís estando ahí
arriba de todo
haciéndome enloquecer
cada vez que te veo
no quiero
por favor
que no
que no se apague
la velita

siento que te pierdo

siento que te pierdo
no sé cómo revertirlo, pero siento que te pierdo
cada vez estás más lejos, puedo percibirlo
no se siente tu aroma en mi ropa
no como antes, que allí permanecía
durante días y días
para luego volver
impregnarse otra vez
invadir mi vida de nuevo

siento que te pierdo
porque ya guardé las fotos
porque evito entrar en mi cuarto
porque recuerdo y lloro
no quiero hacer nada de lo que hacía a tu lado
ya perdió sentido
todo era diferente
y todo era mejor
cuando lo hacíamos juntos

siento que te pierdo
porque ya no te siento
desocupaste el lugar
dejaste la cama vacía
la figura de tu cuerpo
deformando el colchón
empieza a desaparecerse
y si todo desaparece
¿quién me asegura que pasaste por acá?
¿qué me devuelve lo vivido?
¿quién te hace reaparecer?
¿quién te trae de nuevo?
¿quién será quien comparta tus días
tus horas y tus reproches
tus celos desenfrenados
tu cariño descontrolado?
¿quién deseará crecer a tu lado
compartir cada segundo
sonreír sin razones
sólo por sonreír
por amor al amor
que había entre los dos?

siento que te pierdo
no quiero, no lo acepto
no convivo con esto

siento que te pierdo
y temo haberlo hecho.
no estoy estable
¿por qué me cuesta tanto?

lo sé
nadie dijo que iba a ser fácil
que así como si nada
podría lograrlo
¿pero es lo que quiero?
¿qué quiero?
¿qué deseo?

deseo que me protejas
de las cosas que deseo

y te duermas abrazado
que me dejes abrazarte
que me mires sonriente
y recuerdes
que es intríseco a mí
el amarte



creí que escribir me iba a calmar
pero no hizo más que exacerbar mi miedo
no sé qué más
si es que hay más
si es que queda algo
después de esto.

no sé qué quiero
si ahogar las penas
en un vaso de alcohol
o en un vaso de vos
otra vez
una última vez
mirándote a los ojos
como siempre te miro

pero sé que mirarte
me deshace por completo
deshace mis ideas
y todas mis decisiones
deshace mi firmeza
mi orgullo y mi fuerza
deshace la muerte
para volverse eterna

sé que así es
sé que así será
pero después cambia
cuando no te miro
cuando no te siento
ni te toco
ahí es cuando
las almas se alejan
al punto tal
que el precipicio parece
un amigo que abrazar

no quiero tener
que tocar para entrar
quiero estar dentro
allí inmersa
hundiendo mi cabeza
en el medio de tu pecho
quiero sentir tus latidos
la suavidad de tu piel
el olor que despide
tu pelo, tu nuca
y todo tu cuello

quiero besarte de pies a cabeza
quedarnos callados
quedarnos mirando
abrazarnos, tocarnos las manos
pensar que todo
va a estar bien
que seguiremos así
así de nuestros
así de juntos
así de eternos
como una vez lo soñamos
como una vez lo planeamos
cuando el cuerpo y el alma
se juntaron
para ser sólo uno
para decirse con gestos
con sudor y calor
que allí había amor
brotando de la raíz
tocándome los labios
besándome la espalda
rodeando mi cuerpo
envuelta por completo
de vos
y en cada centímetro cuadrado
cada pelo erizado
avisando la locura
que me estaba alimentando

quiero de nuevo
todo eso de nuevo
porque soy tuya y sos mío
porque somos nuestros
porque te amo y me amás
no soporto el adiós
no soporto soltarte
no te vayas, por favor
vení acá, quedate al lado
durmiendo, fumando
respiremos del mismo humo
y dejémonos llevar
por el cuerpo, por la sangre
por el calor que despiden
nuestras manos
cada vez
que se sienten cerca

quiero llamarte
y que te aparezcas
acá

cambiar las cosas
querernos

vení
sé mi amigo
hablame, abrazame
decime la verdad
te juro que no
que no me voy a enojar
pero quiero saber
qué es lo que pasa
con nuestro querer
a dónde se ha ido
si es que va a volver
si es que hay un de nuevo
si es que hay un tal vez
si te veo de cerca
o si debo vivir
teniéndote lejos
viviendo de recuerdos
que surgieron sin querer
cuando de pronto
nos vimos enrredados
entre ser o no ser
entre ver o no ver
entre dormir o quedarnos
despiertos viviendo
la pasión del amor
que se despertaba en los cuerpos
con tan solo mirarnos
sentirnos, olernos
rozar piel con piel
para activar el instinto
de buscar llenar
cada parte del cuerpo
con la suavidad de tus manos
tocándome hasta el ser

(se siente como si eso
no fuese a pasar otra vez

y duele.)
que se vaya todo esto
que se vaya, por favor
que se vaya, que se borre
(¿quiénes son esos dos?)
y se aterra
y se le sale el corazón
y no deja de llorar
y no entiende por qué
si las veces anteriores
había atisbos de esperanza
esta vez cambió algo
que le hace sentir
que no hay más mañana
para dos
y otra vez esa sensación
extraña y olvidada
de querer desaparecer
se vuelve a hacer presente
y no hay nada en el camino
que encienda el pistilo
para iluminar lo que se viene
y hacerme sentir
que no desaparezco
que soy, que siento
que sigo existiendo
y que no voy a perecer
como perecen las hojas
que caen hacia el suelo
en pleno invierno
se hace a un lado
como quien quiere solo mirar desde un costado
como quien se acerca a la puerta
para romper el candado
difícil es
romper los lazos
difícil es decir "me voy estoy cansado"
difícil basta, nunca más
sentir que se pierde para no regresar
porque la puerta se abrió sola
dejando entrar
todo lo que quisiera
todo lo que deseaba
y cuando se sintió plena
la cerró detrás
sin tener idea de que algún día
iba a querer escapar
porque fue asfixiada
dejaron las hornallas apagadas
con las perillas abiertas
de par en par
envenenando el aire que necesitaba para respirar
y las ventanas tapiadas
con una luz de cotillón
haciendo pensar que era de día
cuando en realidad nunca volvió a salir el sol

y así de pronto
luego de tantos perdones
cuando el sendero marcha bien
cuando se le volvió un todo
y parece ser lo bueno
y así de pronto el futuro
se transforma en algo incierto
cuántos perdones más? cuántos más soportará?
se convertirá en una piedra
esperando un nuevo despertar
pero no hay posibilidad
ni vuelta atrás
ni nada más
ya la herida lastimó
fue certero el golpe
justo allí donde
el tejido no se recompone
allí donde sólo sangra
duele y sangra
llora y sangra
sin más remedio que
echarse de costado
y morirse despacio
hasta volver a renacer
hay un momento
en el que me asusto
y digo "no"
y doy marcha atrás
y me alejo en reversa
lo más que puedo

y hay otro momento
en el que no temo
ni siquiera hablo
avanzo y acelero
sin detenerme
sin poner freno

da miedo
pero igual sonrío
sino ¿de qué vivo?
Buscando algo que no sabe qué es, va caminando. No sabe qué quiere encontrar. Sólo sabe que algo está buscando. Que camina sin parar observando de lado a lado. Que hay algo raro en el aire que viene desde lo alto. Que baja desde el Sol, se asienta sobre la piel. Que se posa en cada centímetro, entrometiéndose entre las células, absorbiéndose hacia el interior, difundiendo hasta las venas.
Y llega al corazón. Ese que bombea, que late y que no para, que nunca descansa. Ese que le brinda el combustible a todo el cuerpo, desparrama la toxina, invadiendo por completo.
Llega a cada parte, a cada sitio.
Llega para quedarse, para infectar, para enfermar.
Para proliferar en su sistema y no irse nunca más.
Como esos venenos que nos matan de repente.
O más bien, como un cáncer, que en silencio se hace presente.
Que en algún lugar del cuerpo, carcome desde adentro.
Consume despacito, creciendo sin remedio. 
Devora todo.
     [hasta que no se coma el alma
                                        no va a parar]
quién te ha visto
y quién te ve
viniendo desprevenido
a sacar una sonrisa
de la nada, como si nada
como otras tantas
sincera, del alma
desde el centro
brota espontánea

mirando el Sol

estoy acá
estoy acá como siempre lo estuve
estoy acá para que te sostengas
que me tomes la mano
que te olvides de todo lo demás
aún si sentís
que no hay nadie alrededor
que estás sola en esto
estoy acá
porque estamos unidas
estamos juntas
siempre juntas en esto
siempre hacia delante
caminando sin parar
sin voltear
sin mirar para atrás
¡si lo que ya pasó
no tiene nada más que ofrecer!
es puro recuerdo
sólo es una fachada
una imagen que la mente
mantiene en la memoria
no vuelve, no vuelven
no hay "de nuevo" ni "otra vez"
sólo hay un sendero
que se prolonga al infinito
adelante de nuestros pies
y nos invita a caminarlo
a recordar lo que pasó
una última vez más
y con las mejillas coloradas
sólo dejarlo atrás
sendero que invita
a secarnos las lágrimas
a sonreír sin importar
lo que pasó, lo que pasará
sonreír porque sí
mirando el Sol
cosas que se extrañan
que no van a volver nunca más
y aunque así lo quisiera
aunque así lo intentara
tampoco volverían

porque ya las galaxias se separaron
tanto pero tanto
que no existe mar que vuelva a unirlos
ni una salida del sol

y no coincidieron nunca
su amanecer con su ocaso
porque eran diferentes
incompatibles
y sus lados desiguales
amores escalenos
que chocaban sin parar
para nunca encontrarse
alejarse cada vez más
hasta desaparecer de la vista
y no hallarse de nuevo
sólo en algún recuerdo
o en huellas mnémicas
que impresas en la mente
reconozcan un aroma
o una canción particular
o ese mi menor
que suena constante
del inglés al español
dejá que la música
se haga dueña

viene a darte todo
emociones y recuerdos
nostalgia
fantasía
sólo pide
que la escuches
que le brindes
unas horas
tu rato
tu tiempo
y te dejes llevar
por las notas
que envuelven
que dan vida
que ayudan a respirar
minuto a minuto
un poco más hondo

no la detengas
no la frenes

dejala ser
dejate ser
te extraño acá

quizá extrañe más tu perfume o tu calor
o será que el almohadón que abrazo
no me besa ni me ama como vos
pero ya no estás viniendo
y te escribo como si me leyeras
como si supieras
cuánto extraño
cuánto quiero

[vení para quedarte
no te vayas nunca más]

ocre anaranjado

siempre se va
se va y no da vuelta la cara
se va y no se deja agarrar

se va con el viento
o con la salida del sol
o con algún sueño

siempre se va y no viene
se va y lo sigo y lo pierdo
porque pierdo el rastro
porque acelera el paso
y me agarran los semáforos
para no verlo más

y siempre que se va
se quedá allá lejos
detrás de las cortinas

sé que está ahí
sé dónde está escondido
dónde duerme
dónde se refugia
pero allí es donde está
en su búnker
su espacio personal
se está ocultando
se refugia de mí

no puedo ir hasta ahí
sería como insistir
en quebrar una coraza
que tiene que caer sola
como caen las hojas
cuando llega el otoño
y cubren la acera
de ese ocre anaranjado
que tanto me gusta
escuchar crujir

(cómo sueño que cruja
tu tierno caparazón...)

será por esto que decimos eso

caen como gotas
los sonidos del piano
cada nota es un suicidio más

la canción se disuelve
se mezcla con el aire
con los ruidos de la calle
es vida la canción

me hace sentir así
viva y despierta
un ser real
no sólo un cuerpo
tipeando estas palabras

darle vida
a los pensamientos
que cruzan la mente
como ahora
que estoy acá
escribiendo esto

estoy acá y escribo
porque soy y siento
y la música fluye
desde los dedos
hasta el centro del pecho
ahí donde se dice
que está el alma

(será por esto que decimos eso)

hojas rotas (2)

y va a llegar un día
en el que las hojas
no van a ser rotas
ni la tinta
va a estar corrida
ni las lágrimas
van a caer
sin cesar
sobre las palabras
que brotaron de las manos

todos los miedos
se van a volver flores
y los pulmones
van a respirar de nuevo
para soplar fuerte
y despejar la oscuridad

hojas rotas (1)

pedazos de papel
tirados sobre la cama
algunos rotos
con palabras desarmadas
extraños se ven
ahí, unos con otros
sin formar nada
incoherentes
diferentes entre sí

perdí la cabeza
en esa escritura
se me fue de las manos
quedó impresa
la tinta corrida
sobre renglones
en letra cursiva
y lágrimas caídas

será el invierno
que se aproxima
que da frío
y sensación de soledad

escribí para no enfermarme
pero no quemé las hojas

latente espera
ser leída de nuevo
escuchar los latidos
sólo escucharlos
en silencio
sobre su pecho
basta
para alcanzar la paz
que busco en todos lados
pero sólo encuentro
allí
recostada
sobre su pecho

y tomarle de la mano
de la forma más simple
sólo sujetados
al menos con un dedo
basta
para sentirme guiada
sentir que el camino
es el correcto
allí
sujetados
tomados de la mano

y su piel me enloquece
de pies a cabeza
me deja perpleja
y sólo un roce
basta
para estremecerme
cada centímetro
cada punto de mi cuerpo
allí
recostados
piel con piel

y su voz me conmueve
cuando me habla despacio
y escucharlo decir
en susurros "te amo"
basta
para llenarme el alma
sentirme gigante
volando por el aire
allí
escuchándolo
juntos volando

y sus ojos me miran
¡ay de sus ojos!
tan profundos y hermosos
y con sólo mirarme
basta
para sentirme viva
sentir que existo
que no desaparezco
allí
frente a sus ojos
mientras me mira

siento que soy
que puedo 
que estoy
que sigo

que alguien me ama
y es a quien amo




bastamos los dos

El amor es una cosa re rara. Porque hoy me desperté con ilusión de ver a la persona que amo sin tener ni siquiera una mínima certeza. No fue algo así como habernos dicho anoche "sí, mañana nos vemos" pero no haber arreglado hora aún. Eso es posibilidad. Eso es algo probable. Pero yo me desperté con necesidad, atravesando una extrañitis bastante heavy desde que salí de la cama esta mañana hasta ahora (y dura). De hecho, tenía la ilusión de verlo, y de que ese encuentro iba a ser posible, aunque ayer hayamos peleado por un problema de celos. Pero mi cabeza obvió el problema, la pelea, la discusión. ¿Por qué? Porque hoy sentí que me iba a morir así que decidí desplazar cualquier tipo de problema y poner en primer lugar el amor, mi prioridad. Porque la sensación de muerte la tengo en el alma por lo menos, uno de cada tres días de la vida. Son bajadas de presión que me hacen sentir un cosquilleo desde la espalda baja hasta la frente. O dolores extremadamente fuertes en el estómago que me hacen pensar que tengo un agujero atravesándome el cuerpo de anterior a posterior. A veces también son arritmias cardíacas que arrancan de la nada, y me hacen palpitar un stop inminente, como si en cualquier momento el corazón dijera basta y se detuviera, sin más. Esas sensaciones de muerte son re pelotudas, ya lo sé, y está lleno de personas en situaciones más mortales que yo, y sin embargo, no se sienten a punto de morir. Pero es algo que siento, ¿y cuál hay? No puedo negarme si simplemente se siente, es algo que surge, que es porque es. Así como surge esto surge la ilusión de la que hablaba antes. Estoy oscilando entre fantasías de vida y de muerte todo el tiempo. El amor es el que me da mucha vida aunque a veces me haga pensar por demás y llorar un poco a la madrugada. Aunque a veces no responda como quiero. Aunque a veces el alma se desgaste y quede medio tirada. Yo me desperté con la ilusión que creó el amor y la mantuve durante todo el día. Insistí varias veces aunque ya sabía que iba a tener un NO como respuesta. Seguí insistiendo porque el corazón me lo pedía, porque amo y amo con una fuerza tan impresionante que el corazón me pide amar, me pide decirlo, me pide seguir caminando en este sendero. Me pide seguir diciendo que amo, me pide llorar a veces. Me pide esconderme abajo de la sábana cuando me siento sola. Me pide agarrar el auto e irme de casa, tocarle el timbre y abrazarlo con todas las fuerzas. Me pide todas esas cosas porque me hacen sentir viva, más viva que siempre, más llena de vida. Porque sentir me da vida y, sienta lo que sienta, voy a seguir viva, porque puedo sentir. Aún cuando sienta la muerte voy a estar viva porque voy a estar sintiendo. Y este sentir, que a veces duele y lastima y le cuesta perdonar, no deja de ser algo maravilloso que me ilumina la vida todos los días. Que crea ilusiones re vanas, efímeras, pero ilusiones en fin. Ilusiones que sacan sonrisas al menos durante un ratito porque me hacen imaginar momentos, situaciones posibles. Me hacen recordar cosas que pasaron y que me hicieron feliz, me hacen desear que se repitan. Recuerdos infinitos como la primera vez que lo vi sonreír o la primera vez que me dio un beso, o la primera vez que me hizo el amor, o la primera vez que lloré adelante de él. O la primera vez que peleamos o la primera vez que nos reconciliamos. La primera vez que lo extrañé. La primera vez que lo recordé. La primera vez que supe que era el amor que la vida quería para mí. Quizá hasta mañana, quizá toda la vida. Pero esta sensación de eternidad se siente tan inmensa que me asegura dentro de mi alma un sentimiento durante muchos, muchos años más. Se siente como inmortal, como capaz de derribar cualquier barrera. Capaz de soportar el frío, el calor agobiante, la lucha, el hambre. Es un amor que me hace sentir eterna. Eterna cuando lo miro a los ojos y me reflejo en sus pupilas, y ahí me veo, mirándolo, apreciándolo, observando sus facciones, su piel blanca y suave, su pelo largo, alborotado y rubio. Sus ojos profundos que me miran de una forma que jamás me miraron otros ojos. Sus labios rosados tan llenos de vida, elaborando esas palabras que me dice todo el tiempo. Balbuceando esos "te amo", creados en su boca, saliendo de ella como una ráfaga envolvente que me llena de calor el cuerpo. Y su cuerpo, y mi cuerpo; nuestros cuerpos unidos de esa forma tan magnífica, tan única, tan especial y memorable. Los cuerpos, el sexo, la razón apagada, la pasión desenfrenada, los gemidos incesantes. La risa de después. Los ronquidos más tarde. Despertarse y mirarse, un beso en la frente, desnudos abajo de una sábana, transpirados, amándonos, como si fuésemos uno solo. Como si no terminara nunca, como si todo lo que está alrededor no importara. Como si todo lo demás estuviese demás. Como si sólo bastáramos los dos para vivir. Bastamos los dos.

Sí que es una cosa rara el amor. Y es la maravilla más grande del existir.
       ¿Qué es lo lindo de la rutina? ¿De poner fechas, horarios? Lo lindo es crear rituales. ¿Y por qué? Porque cuando un día se corresponde a una acción venidera que nos hace felices, esperamos ese día con ansias. Brota por nuestros poros la alegría. Hacemos cuentas regresivas. Esperamos, desesperamos, nos ponemos nerviosos. Imaginamos, creamos una expectativa. Imágenes mentales, sueños a realizarse, cosas que queremos que pasen.
       Y cuanto menos falta, más sonreímos. Y cuando llega el día, nada nos puede parar. El humor es increíble, da igual perder un colectivo, almorzar algo que no sea de nuestro gusto. Da igual ver la tele, usar la computadora, escribir acá. Da igual, porque la mente está enfocada en el maravilloso ritual que creamos con alguien más. Ese ritual que nos indica que vamos a vernos, enloquecernos y compartir la felicidad.

Como diría Antoine de Saint-Exupéry en su magnifica obra, El Principito:
“Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde, a partir de las tres empezaré a ser feliz. A medida que se acerque la hora me sentiré más feliz. Y a las cuatro, me agitaré y me inquietaré; ¡descubriré el precio de la felicidad! Pero si vienes en cualquier momento, no sabré nunca a qué hora vestirme el corazón... Los ritos son necesarios”
Quién se esconde tras el manto de lo perfecto, sólo oculta un sinfín de miedos, secretos y dolores. Decir más allá de ser, hablar más de lo que se pueda hacer. Llenarse la boca, pregonar sin parar. Sobre sí, sobre los otros, sobre lo que ni siquiera está seguro de saber. Criticar impunemente, decidir por sobre los demás. ¿Cuál es el motor que nos empuja a actuar de esa manera? ¿Qué le sucede al ser humano para ser tan despreciable y cínico? Aún teniendo una capacidad tan grande para amar, para dar, para servir a los demás... Aún teniendo un espíritu tan inmenso, con tantas posibilidades de engrandecerse, con tanto potencial para ser magnífico, transparente, maravilloso, sabio... Y aún así, aún con toda esa ventaja, se embriaga de inmundicia, avaricia, y orgullo. Apático, vengativo, codicioso, avaro. Y cada vez son más, cada vez aumenta la cantidad de personas que prefieren ese camino, lleno de odio, de desprecio, asqueroso, nauseabundo. Y temo por los ideales. No se trata de utopía, se trata de lo que siento. Eso que siento que está bien, que llena de placer, que da fortaleza. Temo por los sentimientos reales, verdaderos. Por los buenos modales, por la solidaridad, la nobleza. La empatía. La confianza. El respeto. El cariño, el amor, inmensos. Temo al paso del tiempo. Temo que todo esto desaparezca día tras día, y con el correr de los años, ya no quede nadie que vele por la pureza del alma. Temo caer yo también, algún día, en el mismo juego que los demás.

búsqueda

no es interminable
el sufrimiento
o el dolor
ni es interminable
la desidia
la humillación
corre por cuenta nuestra
saber escapar
hacerse a un lado
tomar otro camino
o tomar las riendas
y poder transformar
lo que hace feliz
pero lastima
lo que crea sonrisas
pero hace llorar
saber cerrar
poner fin
saber parar
dejar de actuar
saber cambiar
y reinventar

¿si después de todo
sólo somos almas
vagabundeando solitarias
atravesando el universo
en continua, incesante
y exhaustiva búsqueda?

fluye

como fluye el agua desde la canilla
recorriendo veloz el suelo
hasta la alcantarilla
hueco desprolijo
sucio
putrefacto
de aroma nauseabundo
desagradable
inmundo
y aún así
la recibe a ella
ese agua cristalina
tan pura y celestial
mágica y transparente
deseada y suave
fresca
recorriendo veloz el suelo
atravesando ese agujero
danzando por los caños
siendo agua aún
inmensa
eterna

¿Desde cuándo la vida de uno gira en torno de alguien?
¿El universo pasa a concentrarse en una persona?
¿El sol no sale si uno no la ve?
¿Las estrellas no brillan si uno no habla con ella?
Supongo que simplemente es un milagro de la vida.
Porque esto de sentir amor es lo más intenso que tuve en toda mi historia.
Es lo que más viva me hace sentir.
Y es increíble.

como si nada
con la cara inmóvil
sin rastros de expresión
simplemente pensando
sin dejar de pensar
detenida entre todo
entre el paso del tiempo
congelada en absoluto
esperando que el fuego
vuelva a casa otra vez
bajo el descanso llega el sueño
un sueño de aromas y colores
con tus brazos alrededor de mi cuerpo
con tu cara frunciendo un poco el ceño
pero sonriendo a la vez, así
condescendiente frente a mí

siento tu corazón latir
desde acá
veo tus ojos
rebotando de lado a lado
mirando la pantalla
divertido, alucinando
personificando con tus dedos

sé que estás feliz
y eso me hace bien
y sé que dentro de poco
estaré ahí
porque sé que a esta historia
aún le quedan
muchas hojas por narrar
dibujos que dibujar
y partes que saltear
-o no-

necesito volver a ser yo
del yo al vos, cuánta distancia hay?
es legal esa distancia, y necesaria
yo soy yo, vos sos vos
y yo+vos es una receta que me gusta
pero yo yo, vos vos
volver a mi esencia
como al principio
ser yo misma, la real
la imperfecta
la humana
no más la inventada

seamos felices

amaneceres

No saber. No tener idea. No poder escuchar, ni hablar, ni comunicarse. Es molesto, irritante, y hasta quizá me enoje un poco. Pero no puedo obligar. Ni presionar. Ni amenazarte. Si estás intentando ponerte de pie, no debo entrometerme. Si estás reconstruyéndote, esperaré al final. En el camino voy a quedarme, abajo del sol, viéndolo salir, viéndolo ponerse, una y otra y otra vez. Para seguir brillando, al menos, reflejando los rayos del sol. Porque me cuesta brillar por mí misma si no brillo con vos.

[del 13 de enero]

El fuego del hogar.

Teme haber tirado demasiado de esa cuerda. No reconoce si fue ella quien permitió que la palabra amor se convierta en poseer, si derivó de la obsesión, si el celo tuvo origen en la desconfianza. Desconfiar, ¿innatamente? ¿o adquirió esa cualidad en este último tiempo? ¿qué hizo que le dio la pauta de tal descabellada idea? Y no sabe como dar vuelta atrás y volver a esos primeros momentos, de sentimiento puro y sencillo, de matices claros y brillantes derramándose sobre los dos con la suavidad de la seda, con un dulce embriagador, que los drogaba de pies a cabeza, con sólo olerse las pieles, con sólo rozarse las manos, con sólo mirarse a los ojos con ese gesto tan sincero, ese deseo tan firme, esa sonrisa tan persistente, perenne en sus caras desde ese julio inusualmente cálido, que abrazaba sus almas con un tierno susurro, delante de la luz del fuego del hogar, testigo del génesis.

El arcón de los juguetes.

¿Te hablaron alguna vez de la resignación? ¿De lo que significa rendirse después de tantos «no»? ¿Del dolor del alma cuando la espera se convierte en un irreversible «adiós»? Y luego de recibir la espalda una y otra vez, el cuerpo se estremece de tanto frío. Tiemblan los brazos. El alma llora sin parar. Sólo pide volver a casa. Abrazar la almohada, y dormir, y soñar. Soñar con el sueño que una vez esperaba que se hiciera realidad. Soñar que no murió, desnutrido, congelado, en una esquina de la habitación, esperando ser acariciado. Una mínima caricia que roce la mejilla, que abrace el ser y se suba a su pasión, que dancen de la mano en la historia de los dos, tiernos niños enamorados, hamacándose en la espera del amor. Amor perdido, escondido, olvidado, en el arcón de los juguetes del altillo del corazón.

feliz

volver a sentir la felicidad
por el hecho de sentirla
por el simple hecho
de ser la felicidad
intrínseca a la vida

quizá son nuevas energías
sobrevolando el aire
reparadoras, alegres,
que chocan contra mi alma
y me hacen sonreír

quizá es el amor de quien amo
del sol de cada día
de la sonrisa de mi familia

quizá es que recordé quién era
recordé mi amor
mi amor propio
mi sonrisa inquebrantable
mis sueños por cumplir
un camino por recorrer
largo y hermoso
que sólo podría caminarlo
con mis propios pies
          [y la compañía de los tuyos, si es que así lo querés]

quizá recordé
lo mucho que ayuda
una sonrisa sincera
a cambiar la vida

dependo del alma y de la vida
si es que quiero seguir avanzando

usaré mis manos
crearé
inventaré cosas
daré un abrazo
y me amaré
cada día más
hasta perderme entre los árboles
mirando el cielo
siendo feliz