y va a llegar un día
en el que las hojas
no van a ser rotas
ni la tinta
va a estar corrida
ni las lágrimas
van a caer
sin cesar
sobre las palabras
que brotaron de las manos
todos los miedos
se van a volver flores
y los pulmones
van a respirar de nuevo
para soplar fuerte
y despejar la oscuridad