De vez en cuando, tengo miedo.
Miedo de que el odio que siento hacia mí misma se interponga entre vos y yo.
Que mi miedo a ser poco, se vuelva real.
Que mis problemas se vuelvan un obstáculo.
El pasado atormentando diciéndome que siempre voy a ser segunda.
Que nunca brillaré por mí misma.
Nunca ser YO, sino "la hermana de...", "la amiga de..."... Siempre.
Siempre ahí, detrás del telón, esperando una función propia que nunca se estrena.
Y temo todo el tiempo, y es simplemente temor.
Temor a que se realicen los miedos. A que las pesadillas se conviertan en certezas.
A que se materialicen delante de mis ojos mis peores pensamientos.
No quiero, y me alejo, y salgo corriendo.
Me da miedo arrastrarte, arrastrarnos, no poder zafar.
Quiero salir de esto, no creo merecerlo, ni que lo merezcas vos.
Pero no dejo de mirarme en el espejo y sentirme odiosa, fea y repugnante.
Y no entiendo tus "linda", tus "te amo", tus palabras.
Parecen salirte tan del alma, y siento que son tan sinceras...
Y quisiera creerlas, quisiera que surjan de mí misma, de mis propios pensamientos.
Quisiera amarme, sentirme linda.
No sólo a veces: siempre. Cada día de mi vida.
Cada día de nuestra vida compartida.
Para dejar de caer en cada escalón que me lleva a sentirme plena.
Que me lleva a sentirme entera, resuelta, completa.
Qué lindo es soñar, qué lindo es sonreír,
qué lindo es mirar, percibir, recordar.
Qué lindo que es el mar, la luz del sol que brilla,
qué lindo es llorar, que lindo emocionarse,
qué linda que es la lluvia, la música que suena,
qué lindo mi lugar, qué lindas sus personas,
qué lindo escuchar, qué lindas son las notas,
qué lindo es bailar, cantar, saltar bien alto,
qué lindo es temblar, de frío o por amor,
qué lindo abrazar, también lindo besarse,
qué lindo es vivir, qué lindas son las ganas,
qué lindo...
fue un
jueves, noviembre 27, 2014
-ve, marcha, camina
con la frente en alto
porque eres bello
y aunque nadie lo diga
y aunque nadie lo sepa
tú más que nadie
debes decirlo
debes saberlo
y deberías repetirlo
una y otra vez
vamos... dilo, anda
-"soy bello"
-dilo, otra vez,
con más fuerza
-"soy bello, soy esto,
esto soy y seré,
por el resto de los tiempos"
-¿qué eres, y qué serás?
nadie más que tú
va a saberlo
-"sólo yo lo sé"
-deberás estar convencido
tenerlo bien adentro
pues el alma se lleva
para toda la vida
y si no es amiga
de nada sirve
el paso de los días
-"seré amigo de mi alma"
-por eso nuevamente
repítete a ti mismo
que te amas más que a nada
-"me amo, me amo"
-porque si no te amas
si no te amas primero a ti
si no amas tu cuerpo,
tu mente y tu alma,
jamás en la historia
podrás amar al resto
con la frente en alto
porque eres bello
y aunque nadie lo diga
y aunque nadie lo sepa
tú más que nadie
debes decirlo
debes saberlo
y deberías repetirlo
una y otra vez
vamos... dilo, anda
-"soy bello"
-dilo, otra vez,
con más fuerza
-"soy bello, soy esto,
esto soy y seré,
por el resto de los tiempos"
-¿qué eres, y qué serás?
nadie más que tú
va a saberlo
-"sólo yo lo sé"
-deberás estar convencido
tenerlo bien adentro
pues el alma se lleva
para toda la vida
y si no es amiga
de nada sirve
el paso de los días
-"seré amigo de mi alma"
-por eso nuevamente
repítete a ti mismo
que te amas más que a nada
-"me amo, me amo"
-porque si no te amas
si no te amas primero a ti
si no amas tu cuerpo,
tu mente y tu alma,
jamás en la historia
podrás amar al resto
fue un
jueves, noviembre 27, 2014
Tenerte de nuevo acá, parado enfrente mío, como si fuese la primera vez de nuevo. Quiero eso en este preciso instante. Porque te quiero como se quiere a la vida misma, te necesito como se necesita al aire que se respira. Te amo porque sí y me encanta amarte porque, simplemente, te amo. Y es sublime y me llena de amor el alma. Y me hace feliz porque es vida dentro de mí, porque me llenás de vida, porque tu amistad es más valiosa que todo el oro del mundo... y tu amor mucho más.
Quiero escucharte cantar todas las mañanas la canción que suene de alarma y hacerte reír con mi coro desafinado. Quiero lavarme los dientes a tu lado y hacer caras graciosas para hacerte reír y que escupas todo. Quiero darte las gracias por hacerme sentir feliz cada día, por darme un complemento, un algo por lo cual sonreír, una excusa para luchar, para pelearla y no dejarme vencer por mi propio cuerpo. Viniste para darme vida, para hacerme feliz, para curarme, cuerpo y alma, como en un combo. Todo, a cambio de una sola cosa: amarte también. Y amarte es intrínseco a mi alma, así que... Jamás hubiese podido hacer un mejor trato.
quiero ser menos
Quiero ser menos que vos, ir por lo bajo, susurrando.
Quiero ser mucho menos que vos, escondida tras bambalinas,
imaginando versos que escribir;
sin cantar, ni gritar, nada para hablar.
Simplemente observar desde allí cómo se desarrolla la obra,
con una sonrisa dibujada pretendiendo hacerme feliz.
Quiero ser menos, restarme, dividirme,
sacar la raíz cuadrada y disminuirme por completo.
Que te enteres que soy menos, que lo sepas, que lo sientas,
que estés más arriba, y yo por debajo, pequeña.
Quiero estar por debajo para verte desde allí
y que crezcas y te hagas grande mientras te veo.
Mirar el film, el movimiento, la vibración.
Quedarme allí quieta mientras el mundo gira,
mientras te veo a vos girar, y mantenerte de pie.
Quiero ser menos y que te sientas más.
Así podrás acostumbrarte, hasta bajarte, reducirte...
Y al fin, verme como un igual.
qué lindo que es
vivir corriendo
atrás de un sueño
intentando alcanzarlo
hasta poder abrazarlo
con todas las ganas
y hacerlo real
porque era el sueño
el que nos permitía
avanzar sin detenernos
sin dejarnos caer
sin fijarse en el más
pequeño y mínimo detalle
porque no existían
condiciones ni razones
era el sueño el objetivo
nada más importaba
sólo convertirlo
en la más cierta realidad
vivir corriendo
atrás de un sueño
intentando alcanzarlo
hasta poder abrazarlo
con todas las ganas
y hacerlo real
porque era el sueño
el que nos permitía
avanzar sin detenernos
sin dejarnos caer
sin fijarse en el más
pequeño y mínimo detalle
porque no existían
condiciones ni razones
era el sueño el objetivo
nada más importaba
sólo convertirlo
en la más cierta realidad
fue un
jueves, noviembre 20, 2014
Post title
Necesito relajar. Respirar hondo y mirar el techo sin pensar en nada. Estar segura y feliz con lo que tengo y con lo que soy. Quizá es algo iluso de mi parte el hecho de pretender sentirme de esa forma. A medida que fui creciendo no sólo me volví más inconformista sino que comenzaron a molestarme más cosas. Sumado a eso, mi tendencia al llanto se exacerbó indefinidamente. Me siento sola la mayor parte del tiempo, a veces hasta incapaz, dudando de mi misma y de mis capacidades, no sólo en relación al aprendizaje sino también con respecto a mis relaciones. Formo vínculos muy rápido pero no me preocupo por alimentarlos, y voy de la risa al llanto, de la admiración a la decepción, en cuestión de segundos. Digo perdón todo el tiempo y me echo la culpa de la mitad de las cosas que suceden en la vida. A veces, hasta me responsabilizo de las cagadas de los demás cuando no tengo nada que ver. No logro enojarme, no me sale discutir; no sé cómo hacer para llegar a esa instancia sin culminar en pleno llanto y una presión en el pecho. Estoy débil y caída, quizá son las pastillas que tomo, o quizá es fin de año. Pero no tengo ganas de levantarme a veces. Duermo mucho, me acuerdo poco de los sueños, y por lo general, son sueños que lastiman. Y, cuando hay sueños lindos, ni me esfuerzo por cumplirlos, por miedo a fracasar, y que la realidad me decepcione. No quiero formar parte de grupos pero son intrínsecos a la organización en sociedad, no puedo inventarme un paradigma propio si estoy inmersa en el sistema. Es así, son condiciones, son reglas que aceptar para vivir la vida. Pero, ¿si no acepto? ¿Dónde me quedo? ¿Cómo seguiría la historia?
fue un
martes, noviembre 18, 2014
Quiero que las cosas cambien.
Quiero confianza.
Compañerismo.
Quiero amistad.
No me importan los títulos...
Sin título, sólo sincero.
fue un
jueves, noviembre 13, 2014
Yo tuve un sueño una vez.
Soñé que era feliz, estaba sonriente.
Soñé que te conocía y caía a tus pies.
La vida, a tus pies.
Que te miraba y me enamoraba.
Ahí, por primera vez.
Que me tocabas y el alma
me bailoteaba como un pez
danzando entre las aguas.
Me llenabas cada parte
como si nada más hiciera falta.
Como si el todo fuera poco
si no te sentía cerca.
Tuve ese sueño aquella vez
tan real y certero.
(Hace más de un año lo estoy soñando.)
Soñé que era feliz, estaba sonriente.
Soñé que te conocía y caía a tus pies.
La vida, a tus pies.
Que te miraba y me enamoraba.
Ahí, por primera vez.
Que me tocabas y el alma
me bailoteaba como un pez
danzando entre las aguas.
Me llenabas cada parte
como si nada más hiciera falta.
Como si el todo fuera poco
si no te sentía cerca.
Tuve ese sueño aquella vez
tan real y certero.
(Hace más de un año lo estoy soñando.)
fue un
domingo, noviembre 09, 2014
¿Quién te vendió esos sueños de cartón? Alguna vez alguien me dijo: "no le compres nada al vago de la esquina". Se supone que esos no tienen nada bueno para ofrecerte. Porque te venden llamas que se apagan con la primera llovizna. O quizá ni siquiera aguanten un poquito de humedad... Pero eso, eso quería preguntarte. ¿De dónde los sacaste? ¿Quién te los inventó? ¿Quién te creó así, iluso? Te robaron la sonrisa en la primer caída. Podés levantarte, igual. Pero no querés, porque mirar todo desde allí arriba se volvió demasiado duro. Porque hay sueño deshecho, cartón mojado, se rompe, desarmándose, podrido. Y creés que es irremediable y para siempre. ¿Por qué pensás en esas cosas? Esconderte debajo de las sábanas no va a hacer desaparecer al monstruo que está ahí parado, en la puerta de la habitación, con baranda a muerte saliéndole de las fauces. Tiene las uñas afiladas, restos de carne entre los incisivos. Una lengua sedienta se escapa entre sus labios. Lo ves, ¿no? ¿No? ¡No! ¿Cómo vas a verlo? Si estás allí escondido, debajo de la sábana, esperando que desaparezca, por arte de magia... ¿Y quién sabe si lo que yo te estoy contando es cierto? Quizá no es un monstruo... Quizá es tu madre con una buena noticia, con un regalo en sus manos... O, quizá... ¡quizá es tu perro! Quizá es un amigo que tiene ganas de jugar a la PlayStation un rato con vos. Quizá ni siquiera es nadie, quizá nadie está ahí parado y es sólo tu imaginación. O quizá es una mujer, esbelta, con cara de dibujito, no tan bella como otras ni tan gentil como otras, ni tan ubicada como otras ni tan delgada como otras, ni tan fina como otras ni tan femenina como otras. Quizá no tiene la altura que desearías ni los ojos color marrón, quizá no tiene el pelo largo y rubio brillante, y lacio danzante, que le roce la parte baja de su espalda. Quizá su maquillaje está desordenado, un poco corrido. Puede que tenga un trozo de orégano entre los dientes porque se olvidó de mirarse en el espejo antes de salir. O que tenga olor a pizza en las manos porque no quiso perder ni un segundo: ni siquiera terminó de comer y corrió a tu habitación para verte, porque te vio en su mente, allí, acurrucado, tembloroso, debajo de tu escudo: esa sábana tan volátil y violable.
Sí, quizá no se quede allí parada toda la vida. Seguro se siente en el piso y saque sus libros mientras permanece leyendo en silencio. Quizá se vaya un par de minutos para buscar algo de comer. Quizá se acerque a la cama para ver si escucha una respiración debajo del género. Quizá ponga algo de música y trate de despertarte.
No va a ser perfecta, mucho menos se va a acercar a la perfección que vos buscás. Pero viene llena de amor. Quizá a veces diga "no" y no cumpla los caprichos 24/7. Quizá hable de más. Quizá diga idioteces sin sentido o cosas demasiado complejas que a vos ni siquiera te interesan. Quizá hable de filosofías delirantes que se pierdan en espacios siderales. O quizá se queje, llore, putee. Quizá un día no aguante más y se golpee hasta quedar inconsciente. Pero luego recuperará el semblante y retomará su lectura, su silencio, su sonrisa. Te mirará pensándote allí, debajo de tus sábanas, encerrado en tu pequeño mundo, simplemente, esperando. Esperando que te destapes.
fue un
viernes, noviembre 07, 2014
Suscribirse a:
Entradas (Atom)