humo

sube y baja el humo siempre que intento trazar su trayectoria me quedo estupefacta
no me lo espero
siempre sube y baja y la forma inesperada penetra la piel que gruesa se interpone entre el medio interno y la atmósfera
qué hay dentro
interior que sube y baja y se esconde bajo la piel que gruesa se interpone y me permite percibir que tengo partes y tengo forma
forma que a veces como humo se deforma en el aire justo en frente de mis ojos
asciende la forma y se desintegra para volverse luz y luego con el aire la luz que se mece frente a mis ojos vuelve a ser nada con la pausa del último atisbo de vida de la carne con el respiro que entregué al aire inundado de humo que recibió mi interior con una forma y que ahora no es más que luz viajando incansablemente a lo largo del universo de la mano con el tiempo
tiempo que percibo con mi piel que gruesa se interpone entre el medio y mi interior
interno el espíritu con la carne ya disuelta hecha polvo y energía recorriendo el universo
y que sube y que baja como humo
y será que sólo soy
humo
que se hace luces
y luego desaparece
para viajar el espacio
a buscar las respuestas
de todas esas preguntas
que alguna vez formulé
y hoy veo
frente a mí
resolviéndose
disipándose
como humo

preceptos

Pienso, y sonrío.
Hermosa sensación la del recuerdo de plenitud.
Esos que de sólo evocarlos traen una sonrisa.
No sé si será difícil. A veces no entiendo por qué nos desarrollamos bajo estos preceptos.

La figura de un pájaro está colgada en la puerta a modo de aviso. Dejé de buscar. Simplemente, tengo la sensación de que seré encontrada.
En la medida de lo posible, relego algunos sueños, enfoco otros.
Pero mi cabeza ya no está acá.

Liberé las energías al Universo. Me entregué de lleno, le di mi ser. Mi cuerpo, alma y mente. Se fueron lejos. No volverán ni me preocupa. No es necesario. Yo también estoy allá.

el lugar

cuando era pequeña
me gustaba pensar
en que había un lugar
en algún lugar
donde me sentiría
segura
y
en casa

ahora
de grande
descubrí que
ese lugar
está en todos lados

que ese lugar
era
cada lugar
donde depositara mi energía

donde pisara firme con mis pies
donde hubiera un Sol para
iluminarme
cada mañana
y decirme
levantate
y andá

ese lugar
al final
soy yo

belleza gratuita

me siento especial
con vos
y en vos
así que gracias
por compartir mundo
en esencia

y me siento a observarte
desde lejos
con esta sonrisa en la cara
y los ojos empañados

llorar del miedo

es lo que experimenta
la amígdala
cuando una señal
de posible pérdida
de algo impregnado
en el límbico
se hace presente
valor del pretérito
por el tiempo compartido
corazón movilizándose
por vez mil
incontable número

y si hay que darse entonces
démosnos

no seamos víctimas
de la vorágine
del que hubiera pasado
o del verso de los que predican
las formas de ser felices

no creamos todo lo que dice
la televisión

creeme a mí
que te estoy mirando
con estos ojos

y te digo gracias
por compartir mundo
en esencia

esa belleza gratuita
que no todos ven
y vos te sentás
a sentir
al lado
mío

el camino con corazón

"... Todos los caminos son lo mismo: no llevan a ninguna parte. Son caminos que van por el matorral. Puedo decir que en mi propia vida he recorrido caminos largos, largos, pero no estoy en ninguna parte..."
Carlos Castaneda - Las enseñanzas de Don Juan

Tranquilo.
Uso esa palabra, porque sé que la asimilás.
Tranquilo. Relajá.
Te entiendo. A mí también me lastima el encierro.
Me pone ansiosa. Me limita.
También quiero estar en otro lado. Pero no puedo.
No podemos. Así fue prescripto.
No te aflijas. Sé que sentís bronca.
Pero al único que lo golpea es a vos mismo.
Es autodirigida hacia vos, condenando a un pasado que condicionó este presente.
Pero las circunstancias nos superan.
¿Para qué masticar esa bronca?
Te lastima, te descuida y envenena.
No te dejés embroncarte con vos. Pará un segundo.
Mirá para adentro.
Mirá quien sos. En lo que te convertiste.
¿Ves al Sol brillando en el cielo?
¿Disfrutas con simpleza del viento en tu rostro?
¿Saboreás con placer la salitre de la bruma que se impregna en tu piel?
Entendiste el sentido de la vida.
Encontraste el camino con corazón.
Si todo lo que pasó hasta ahora, incluso esto, te permitió llegar a este puerto, entonces: bienvenido.
No pierdas la fuerza ni la determinación.
Aceptá el porvenir. Prepará todo mientras tanto.
Principalmente, el corazón.
Que cuando las trabas son arduas, el proyecto es sencillo.
Pero cuando se liberen las anclas, habrá que enfrentar el destino elegido.
Y así será, si cuidás tu Universo. Si priorizás tu alma. Si te quedás en el camino del corazón.
No te pierdas de vista.
Tranquilo.
Será pronto.

silencio/4

¿en qué silencio se esconden las palabras del alma?
¿en los silencios del resto, o en los nuestros?
aquellos que no nos disponemos a dejar ser
porque los tapamos con palabras del alma
una y otra vez

atravesando un fondo negro con pintitas blancas
que puede ser noche estrellada
o un dibujo de la niñez

multidimensional
atemporal
inspiro hondo el aire que me rodea
introduzco esa atmósfera en el centro
allí donde ocurren los buenos y los malos momentos
donde se siente la energía vibrar
y mejor si es de la música
con el calor de las manos de un compañero
sujetando con fuerza las propias
sonriendo al cielo
esa hoja negra con pintitas blancas
que cubre la inmensidad
la sábana que se derrama en el infinito
allí hasta donde nuestros ojos pueden ver

y sonrío mientras dejo caer los párpados
y me sigo moviendo de lado a lado
disfrutando cada acorde, cada melodía
dejándome ser, dejando fluir
las emociones, las pulsiones
cada latido retumbando en el pecho
como si viniera a recordarme 
que estoy tan viva
tan plena y hecha
sintiendo con cada célula
respirando hondo el aire
que húmedo me recuerda el río
me evoca la salitre
y me traslada allí
con arena bajo los pies
y el agua de mar cerca
olas rompiendo contra los bancos
un sentir que no para de crecer
hacia mí
hacia el Universo
hacia todas las criaturas

sonrío y dejo al silencio
formar parte de mi mente
mientras el ambiente se inunda
de escalas en la menor

no importa qué silencio sea
tampoco me interesa demasiado

ya aprendí a abrazarlo

el sentido de la vida

de sentirse libre
en el mundo, pero también en uno
de escucharse, abrazarse y entenderse
de ponerse en primer lugar
permitirse sentir
no sentir
permitirse las verdades
sonreír ante la adversidad
aceptar el cambio
enfrentar sin temor los desafíos
arriesgarse al día a día
crecer con amor
practicar el ocio 
saber decir basta
no temerle al no
abrazar las posibilidades
saber detenerse
ante los tropiezos constantes
parar a descansar
recuperar un poco 
pero levantarse pronto
pedir ayuda si es necesario
con humildad
ser austero de tangibles
y derrochar amor
que si hay amor
que sea para ser dado

de eso se trata la vida

sin título 2 - 20 de mayo

cuesta escribir
pero tengo ganas de escribir igual
aunque cueste

bah, no cuesta
pero no es el tipo de escritura
al que estoy acostumbrada

y está bien que así sea

que lo que está pasando ahora
no sea la costumbre

no, no me quiero acostumbrar
a esta realidad

no quiero que esta realidad
sea
perenne

tiemblo
y sufro
ante ese porvenir

quiero irme lejos
apenas pueda

déjenme irme lejos

sin título - 20 de mayo

no sé bien dónde están mis vibraciones
pero cada vez las siento más lejos de mí
y más cerca del universo

los únicos estímulos que me movilizan
son los colores del cielo
los sonidos del viento
y la calma silenciosa de la noche oscura

la comida no me llena
el dormir me parece absurdo

los instrumentos quedaron insuficientes
y busco una y otra vez
placer
en la música de la naturaleza
y en las vibraciones episódicas

como si de a poco me fuera desprendiendo del ser

supongo que así se debe sentir morir

cuarentena/6

otra mañana más de
ponerse el barbijo para salir a la calle
cuarentena día ya perdí la cuenta
cambié de lugar la cama
miré el techo tocando la guitarra
no lloro, pero tampoco río tanto
no siento el viento fresco en la cara
veloz chocando contra mi cuerpo
cuando pedaleo fuerte
y me siento libre
no siento los músculos quemar
después de la décima vuelta
y arrojarnos en el pasto
a aflojar las contracturas
y quejarnos de los mosquitos
o simplemente ir a pasear
porque sí
sin pensar en las calles que agarramos
para evitar controles policiales
porque estaríamos rompiendo la cuarentena
y somos civiles, sin más
al menos esas manos cálidas
me envuelven la cintura
mientras mastico un pedacito de manzana
parada al lado de la mesada
y sonrío por esa mejilla en la mía
al menos los sueños no se apagan
ni se agotan
y siguen brotando
como brota la paz del alma
cuando le muestro cuánto me importa
cuánto la cuido

cuarentena día mil
y la percepción del tiempo que cambia
porque todos los días parecen iguales
y yo soy la misma
no entiendo si la Tierra gira todavía
si lo que existe es real o es producto de mi percepción
o de cómo será todo si la memoria se apaga
cómo concebiría el mundo
cómo aprendería de nuevo

cuarentena día mil y un cerebro
que roza la fina línea
entre el mejor amigo
y la antítesis

mejor suspenderlo un rato

escupo en tu cultura

y me quedé ahí
"sensación de..."

qué somos sino un simple conjunto de percepciones
no sé lo que hay alrededor ni qué de todo lo que percibo es así de parecido a como lo veo

no dejo de pensar en que no existe tal realidad
y que la respuesta está más allá
en entender la energía de los astros
en los sueños
o la meditación

y aún así todas aquellas respuestas
su lenguaje y sintaxis
serán interpretadas
y no será uno sino doble error acumulado

que lo que veo no es lo que es
que la respuesta que me da lo que veo tampoco es lo que es

no tengo tanto miedo pero estoy bastante ciega
me quedo en el horizonte por un rato, tratando de caer

me gustaría estar en silencio y sola unos días
con una montaña de fondo o un lago
entendiendo el entorno sin intromisiones
entendiendo el flujo de energía
de mi hacia el Universo
del universo hacia mí

me gustaría mirar por una ventana y ver estrellas
quién te dice que al final de la ruta
hay una salida directa
a un punto de no retorno
que aún me da miedo
(ese pequeño miedo que tengo)

somos seres socioculturales
con culturas impuestas

escupo en tu cultura

dejame ser

cuarentena/5

día no sé cuánto de cuarentena
y quemé la sábana sin querer
ya es indisimulable

mis eternos "no-me-importa" se enfrentan
todo el tiempo
al mundo en general
me enrosco y estoy aprendiendo a evitarlo
pero es difícil

es falta de interés, sí
¿por qué te importa que me importe?

se me volvió a caer la ceniza
y ya me dio risa

mis eternos "ya-fue" se enfrentan
todo el tiempo
encuentran con qué chocar
bajo este techo

corrí la cama de lugar
a la parte de la pieza donde la madera está más alta

ni siquiera tengo ganas de llorar
solo quiero salir corriendo y llegar tan lejos como pueda

a veces ni siquiera tengo ganas de pensar en cómo era todo

sigo apreciando el ahora y mirando el techo de madera
hoy más lejano
pero igual sigue ahí cumpliendo con su típica transmisión de sensación

quizá es mi mente que se lo inventó más alto porque hoy lo necesito así

pandemia/1

alegoría
lo que se ve está en quien contempla

quien contempla es un ser
puede ver, observar, mirar
atender y desatender
recordar o ignorar
quien contempla no es sólo el ser
sino seres que lo llevaron a estar donde está
contemplando lo que contempla
es un background de cultura
historia antigua y contemporánea
barrio, sociedad, educación
música
bocinas sonando
marchas cortando calles
sol saliendo de frente o haciéndole sombra
colegas tolerantes, o colegas destratantes

lo que se ve está en quien contempla
y quien fue, quien es, por qué es así
su idioma, su grupo familiar,
su oficio
su profesión
sus defectos y virtudes

si quien contempla posee la capacidad de interrogarse acerca de lo que ve
entonces, habrá reacción

si simplemente asiente con la cabeza
entonces, habrá una pandemia


sin título - 17 de mayo

dejar escupitajos
en el cuadernillo online
una nueva forma de adaptarse
a convivir obligadamente
y tener que tragarse las palabras

a mi viejo

Perdón.
Perdón por no ser quien querías que sea. Pero a esta edad, ya me di cuenta de cómo quiero vivir la vida.
Perdón por no darte la razón, pero es que no coincido. Acepto, pero no coincido. Y me parece cruel tu punto. Así que lo enfrento con otra perspectiva.
Perdón por hablar como una educadora, pero es lo que soy. Explico las cosas desde la base, hasta aclarando lo más básico, porque para mí, nada es básico. No, no te estoy subestimando. No me grites, por favor.
Perdón por seguir hablando bajo mientras me gritás. Pero me enseñaste que al padre no se lo enfrenta. Y no te quiero gritar. Porque no me gusta gritar. No me lo enseñaste vos, por eso crees que no debería molestarme. Pero no quiero gritar. 
Perdón por decirte que tenés razón, cuando realmente creo que todxs tenemos razón porque muchos argumentos son válidos. Perdón por querer convivir en este universo estrecho aceptando las diversidades, asimilándolas.
Perdón por plantearte escenarios que te puedan poner en duda. Aprendí a hacerlo mientras me enseñaban a enseñar. Generar dudas me parece algo sano, perdón por pensar así.
Perdón por no decir que a los negros hay que matarlos a todos. Pero alguna vez me dijiste que la vida es sagrada, o eso querías que crea. Y yo realmente pienso eso. Realmente pienso que cada vida comenzada es sagrada.
Perdón por poner en jaque al sistema penitenciario, mientras vos gritás que todos tienen que ir presos. Y seguís gritando. Y sigo hablando bajo. Y te molesta más.
A veces no entiendo por qué te pido perdón, si no me elegiste ni te elegí. Simplemente me tuviste. Me quisiste moldear a tu manera. Y te enoja si te digo "boludo" sin querer, cuando te escucho con tus amigos el "boluo" de acá, "boluo" de allá.
Perdón, y que no se lea esa palabra como expresión de arrepentimiento. Porque no estoy arrepentida. La usé porque todxs la usamos, porque fluye. Pero quería resumir en una palabra que cada una de esas cosas que soy, no te gustan. Y cuántas más. 
La diferencia es que te acepto como sos. Y vos a mí no. 
Y dejaste de intentar cambiarme para enfrentarme, y demostrar tu potestad cuando, al hacerlo, todas me piden que afloje porque es inútil, porque ya nos conocemos, que vos sos el que "no da el brazo a torcer".
Ridículos los orgullos. Ridículo querer quedar bien con alguien sólo porque nos dieron la vida.
Sí, dar la vida me parece, incluso, hasta mal usado. Ni que hubiésemos elegido nacer. Creer que por dar la vida es suficiente motivo para maltratar, destratar, y desmerecer.
Lo maravilloso es que todo ese destrato y subestimación que fluyen de su lengua y accionar resbala suave en mi psiquis que me habla desde adentro. Y me recuerda que, más allá de todo, es mi viejo. Y está viejo. Y lo amo, tanto como él a mí.
Respiro hondo... y la corto ahí.

cuidar(nos)

y así capaz sabemos quiénes son los que siempre nos quisieron
y así también sabemos a quiénes seguir regalándoles nuestro tiempo
porque el amor brota y más aún bajo el ala de aquellos que nos cuidan y enseñan día a día
esos que nos ayudan a ser lo que queremos ser
esos que nos demuestran que se puede seguir avanzando
en la mejor versión de uno mismo
aún en aislamiento social
aún cuando está trastabillando el sistema
aún cuando parece que se viene el desastre
porque ahí están
ahí estamos
cuidándonos

paradigmas

voy a agarrar una fibra negra
y dejarte escrito en un brazo
que te quieras mucho
y siempre pienses en vos antes que en el resto
y te seas fiel, a los que sos y a lo que pensás
y que el después de esto va a ser 
esos después que no vienen solos
sino esos que son bien distintos a los antes
al punto tal de que el antes queda lejano y hasta desconocido
sin añoranza ni deseo de volver
quizá algo de nostalgia porque así somos
(nos gusta recordar con amor
y una sonrisa en la cara)
pero los años pasados no van a ser extrañados
simplemente rememorados
con la vista siempre puesta en el ahora
el ya
y el hoy
este momento maravilloso
que decidís regalarte
disfrutando del viento nocturno
y del cielo estrellado
que es todo para vos

merecimientos\1

Merecer... Qué palabra absurda.
Como si la vida de tratara
de ser 
para merecer.
Ser de una manera
para esperar recibir a cambio.
Dar y sentirse seguro
de que por dar
recibirás.
Porque así te enseñan a ser.
Te educan con miedo a la represalia del pecado.
En la fina línea entre la lógica y el esoterismo.
Hasta nacer es pecaminoso, si de la religión dependiera.
Te enseñan que el acto que ayuda es un acto digno de reconocimiento,
y que por ese accionar, recibirás algo bueno en respuesta. O al menos, evitarás un futuro de sufrimiento y dolor eterno e infernal.
Te enseñan a confiar en el sentido común, como si sólo existiera una única tendencia con respecto a las formas de ser y vincularse de las personas.
Todos preocupados por el espíritu del mañana,
viviendo el hoy bajo la coerción de estos ridículos mandatos socio-culturales.
Educando desde la consecuencia y no desde la causa.
Educando con ilusión en que un futuro devolverá abundancia si uno da, y da. Y más absurdo y paradójico se vuelve porque también te dicen que "está casi comprobado" que a más desinteresadamente das, más recibís sin esperar nada a cambio.
Me parece que esta cuestión de promover los merecimientos sólo fomentó a una innumerable cantidad de individuos que supusieron que la solidaridad y el acto de brindarse implicaban cualidades practicables más allá de si poseen o no la fluidez de ser de esa forma.
Ahora los valores deben ser reconocidos, sino, es como si no existieran. Como si ni siquiera fueran reales. 
Ahora ser un individuo solidario, pacífico, zen, colaborador, amigable, bueno, e inserte aquí virtuosidad alabada por el común denominador de la sociedad, es una cualidad publicable en instagram. Conversable por whatsapp. Demostrable vía facebook.
Mostrar al mundo lo buenos que somos con los demás. Esperando... ¿qué?
¿Esperando recibir el merecido premio?
Merecer... palabra absurda.
Hacer bajo el discurso de que es con desinterés, cuando en realidad se está buscando merecer, es absurdo. Es hasta repulsivo. Rompe la autenticidad de la acción. La acción se convierte en un simple medio para obtener algo a cambio.
Merecimientos. Qué palabra que prefiero no usar nunca.
Siendo que hacer sin buscar merecer no trae nada esperado, porque nada se espera. Peor aún, en la espera de algo que nos hace bien, pero que tiene su origen en el ibre albedrío de los demás. Y esperar, angustia. Distrae. Aleja del presente. Genera ansiedad.
Hacer solo por hacer ni siquiera es evitar la angustia de la espera del mañana, porque eso también implica hacer con intención. Es pensar en no sufrir la ansiedad mañana. Porque... "me merezco no sentirme así". Otra vez, luchar contra la fluidez del ser, recurriendo al misticismo, sin hacer algo al respecto. Sin intentar cambiar cómo todo derivó en esa consecuencia que nos dañó, antes que pensar si las cosas que nos pasan de forma que nos resultan "injustas" lo son porque "no nos las merecemos".
Hacer solo por hacer es, simplemente, ser. Mutar sobre la marcha. Ganar fe en el ahora. Vivir el hoy. O como mucho, esperar un depósito en una cuenta bancaria la primer semana del mes próximo... porque desprenderse de la palabra merecer es mucho más sencillo que encontrar la manera de bancarte la existencia del día a día sin laburar. Pero ese es tópico digno de otra narración absurda como esta.

darse cuenta

otra vez
lo raro

No es miedo. A veces me gustaría que así fuera. Para comprender el origen de la sensación, al menos. Para saber a qué le temo y buscar combatir. Aceptar e intentar asimilar.
Lo raro es una cuarentena atravesada en el sueño. Dormir bien, despertarse aún mejor. Permanecer en casa. Comer rico y casero, sí. Pero... en casa. Los sueños detenidos. Los proyectos, en stand-by.
Hace años mi mirada al futuro inmediato implica objetivos. De largo o corto alcance, pero objetivos igual.
Y acá estoy... En transición. Lento avanza. 
No puedo pensar en mañana sin tener ganas de llorar.
No quiero pensar en mañana y no tener ganas de llorar. 
Llanto como mezcla de emoción, sensaciones encontradas. Añoranza, algo de nostalgia, felicidad de a momentos, y el sentimiento mezclado de alegría y miedo de que nada vuelva a ser igual. Alegría por los cambios, miedo por los cambios. Y es que es así. Temor y excitación frente a lo desconocido, lo que vendrá.
Y este punto me parece importante: admitir.
Hay miedo, entonces. Además de vorágine, hay miedo. Al fracaso de la línea del tiempo. Al fracaso del sistema como lo conocemos, en el que hemos sido introducidos sin opción.
Y acá estoy... más que nunca, queriendo escapar.
Recluida entre cuatro paredes. Deseando poder volver al ritmo aquel que tanto me hace mover.
Alimentando mis deseos de siempre, buscando viejos, redescubriéndome. 
Lo importante es darse cuenta de todo a tiempo.

seguir esperando

La cámara se acerca a mis ojos. Esperen, en realidad no. Es el aumento del lente. Sonrío con los dientes blancos y separados. Me falta un incisivo. El hueco dejaba ver mi paladar, y mi emoción por el regalito del ratón Pérez.
Dónde quedó eso que fuimos, ya no somos, y extrañamos en vano. Dónde está el libre albedrío, el juego desinteresado, las horas de imaginación.
Siento una angustia en el pecho y es esto de crecer sintiéndome encerrada.
Siento un peso en la espalda.
Es hora de llorar como medio, de dormir como anestésico y de despertar como humana. Aceptando.
Andar aceptando a veces se hace más sencillo con dedos amigos entrelazados entre los propios.
Así que gracias, a vos, que me sujetás cuando me temblequean las piernas arriba del skate. Te reís conmigo en las caídas y me estimulás a seguir.
El ánimo no es poco. Menos en tiempos como estos.
Donde los árboles aumentaron la intensidad del verde. El aire huele menos a humo. Y las bocinas se apaciguaron.
Pero la libertad está lejos. Y el mar llama. La montaña, los lagos, la profundidad del bosque.
Me llaman, los escucho. Y yo sin nada para darles. Con tanto que salir a buscar.
Será cuestión de respirar hondo... y seguir esperando.

al mar

subir. bajar.
ir. venir. volver.
dejarse llevar.
ansío ese sonido
ese viento
la salitre inundando la atmósfera
quiero ver al Sol salir desde el horizonte
sonreirle a la mañana
y pasar por la panadería
cuando el pan aún esté caliente
caminar esas calles
bajar por la arena
descubrir mis pies
y conectarlos con el suelo
mientras cierro los ojos
y me invento que es enero
para que el frío sea insignificante
y cómo no bancarse al frío
con tal escenario delante
cómo no amarte, mar
con esa intensidad y esencia
vorágine de la naturaleza
que tanto me cuida, me cura
y necesito
hoy

la felicidad/3

y llegó el día de mi vida en el que dije lo que siempre soñé decir
me dan ganas de irme a dormir porque al otro día me levanto

introspecto

lejos del recuerdo de lo que fui
me encuentro
evocando memorias del subsuelo

la frialdad y aspereza
de esas imágenes
me deja una sensación desagradable

necesario sacudón
que me aleja en tiempo y espacio
de esa que fui hace poco
y me reacerca
a esa que fui hace mucho
buscando la simpleza
del silencio
la soledad
lo natural
lo genuino

quiero llorar y no me sale
porque el mundo está planeado
demasiado aburrido
y quiero llorar porque
la simpleza de lo que añoro
es más compleja de lo que pienso
porque me ato y me da miedo
y no me arriesgo

supongo que el miedo
es el primer paso
para admitir con humildad
la falta de intención

para admitir que hoy la comodidad
es prioridad
para admitir que entre estas cuatro paredes
me siento bien
después de tanto andar por tantos lados
después de tantas horas sin dormir
después de tanto latir sin escuchar
acá estoy
y me cuido
y me abrazo
espero, hasta la eternidad

me desperté en un sueño

hoy me desperté en un sueño
y todo parecía normal
como era
como siempre lo fue
o al menos fue para los que nacimos
hace menos de 102 años
me desperté en el sueño
soñar dentro del sueño puede ser muy perturbador para la mente
más aún en tiempos como estos
más aún cuando la percepción temporal del sueño fue tal
que cuando desperté en la realidad
aún me sentía allí
dentro de mi mente
soñando que soñaba
o despertándome en sueños

el día de hoy fue raro
todo raro
íntegramente raro
aún me siento allí
quizá es así
quizá todavía estoy soñando
y no me desperté

hay días como hoy
en donde esas sensaciones me persiguen
temo por mi existencia
temo por mis sentidos
temo que todo esto no exista
y el Universo sea
simplemente 
la nada

entonces aspiro un poco de humo
me entrego a las luces
y a visualizar las maderas del techo
con los ojos bien abiertos
y los oídos al máximo
respiro por la nariz
cierro la boca
apoyo los dorsos
y dejo a la energía
fluir
dentro de mí

no sé si aún sueño
no sé si existo
solo sé que lo que siento
lo siento

sea un sueño
o sea algo real
lo siento
y lo abrazo

y eso es todo

papeles verdes/1

hoy subió de nuevo el valor de ese papelito verde

me di cuenta de que cuando eso pasa te ponés nervioso
y te sube un color morado a la cara
agarrás el control remoto con bronca y cambiás de canal

yo te miro y miro la energía que se genera
alrededor de tu cabeza
de tus brazos, de tus piernas
cómo se te afloja todo
cómo se te anudan las tripas
cómo querés sentarte en una silla
y teletransportarte en frente del mar
creeme, lo veo, lo sé
desde acá huelo tus nervios
creeme que desde acá me doy cuenta
cómo te aumentan las frecuencias cardíaca y respiratoria
cómo tenés ganas de llorar por los pesos que no cambiaste
porque no te quisiste arriesgar
por si mañana bajaba
cómo te la pasas premeditando cada acción
pensando en el mañana
sin poder disfrutar el hoy
porque te preocupa demasiado
cuánto
vale

y ese papel
que no es más que un
papelito
verde
más que un simple y estúpido
papel
verde
por el cual
la gente
muere y mata
llora y sufre

por el cual se pasa hambre y largas horas sin dormir
haciendo que la energía fluya a través de un papel
porque te hacen creer que es lo que hay que hacer
cuando en realidad la respuesta estaba ahí
en el deseo espontáneo
que te surge todo el tiempo
cada vez que algo anda mal
ese deseo de estar
frente al mar
y que no cumplís
porque pensás
en los papeles verdes que podés llegar a juntar acá
y no ahí

la felicidad/2

y cuando caés en que la felicidad
es un abrigo
o un buzo suave y cómodo
te das cuenta de que
hay tantos
miles
que no tienen qué
o cómo
o dónde
o cuándo
mientras que el sistema
te convence
de que necesitás
una coca-cola con amigos
para sentirte feliz
y no te convence
de que le des algo
a quien menos tiene
para que la felicidad
realmente sea compartida

la felicidad/1

sonreír por tomar un mate caliente
al tiempo que siento el viento frío entrando por la ventilación
que se erice la piel
pasar la mano y percibir el estímulo táctil
de esos poritos cerrados
en un intento del organismo
de preservar el calor

sonreír por sentir esa respuesta de mi cuerpo
agradecer el aviso
darle otro mate caliente
y abrigarlo

es tan simple
y a la vez
tan maravilloso
que me emociona que la felicidad sea eso

ponerse un par de medias gruesas y un buzo en pleno invierno