cuarentena/2

Todos los días parecen domingo.
Los amaneceres silenciosos dejan que los pájaros vuelvan a tomar el protagonismo.
No hay bocinazos. Ni motores sonando.
El horno deja salir un aroma a que algo se está cocinando.
Miro la hora. Tengo un compromiso conmigo misma, en mi propia pieza, en unos minutos.
Van más de diez días que sólo siento mi propia piel. Mi propio calor.
Me había olvidado de lo suave que se sentía.
Hoy me lavé el cabello con un producto que lo hidrata.
Me puse crema en el rostro. Me miré al espejo un rato.
Hace cuánto no me maquillo. Hace cuánto, que ya se perdió esa sombra negruzca que habitaba debajo de mi párpado inferior.
Mañana trabajo, no sé a qué hora. Lo estoy decidiendo.
Va a sonar una alarma que voy a respetar. Va a amanecer un nuevo día. Que será lunes, a pesar de que no parezca.
Saldré al Sol aún entre estas cuatro paredes. A disfrutar el silencio. A ver ese cielo celeste, más aún ahora que hay menos humo abundando nuestra atmósfera.
Busco una receta para mañana. Es bello planear la alimentación de la semana. Bello encontrarse. Bello no dejarse estar. Bello amarse tanto que se disfruta el encuentro de cada día consigo mismo.
Sigo sin mirar películas ni ver series. Me parece un entretenimiento absurdo.
Sigo fiel al lápiz y al papel. A dejar fluir la imaginación. A la comodidad de la incomodidad. Hacer temblar el suelo con fuerza. Estar preparada para las angustias espontáneas y los miedos que provoca el análisis de los que, supuestamente, saben.
Sigo acá cumpliendo sus indicaciones. Como me enseñaron. Como me enseñé. Como me interesa hacerlo, por el bien de todes.
Sigo acá mirándome en el espejo y viendo que hay brillo en los ojos. Que soy yo misma mi cable a tierra más efectivo. Mi más sagrada reliquia. Mi luz en medio de la oscuridad. El consejo justo en el momento exacto. La que me escucha, me cuida, y hace todo lo posible por hacerme sentir bien. Por andar los caminos que quiero. Por ponerme sobre todas las cosas.
Es temprano y se escucha una sirena. Patrullan, y no hay nadie en la calle. 
Sé que la anhelo, pero estoy conmigo. Y no sólo por ley, sino por elección.
Abrazándome fuerte y reafirmando las bases.
Aprovechando la oportunidad.
Aferrada al existir, más que nunca. 
Deseando la libertad que nunca me negué, ni siquiera hoy. Donde me siento libre en mi propio ser.

recuerdos/1

Somos el resultado de lo que supimos ser –o como nos salió–. Es cuestión de abrir el cofre de los recuerdos, y encontrarnos con lo que somos hoy. Con sus transformaciones, sus mutaciones, sus no-tan-así. Exageraciones, extremos, cambios radicales, idas y vueltas. Alejarse, reacercarse. Pero la esencia es esa. Es la misma. 
El brillo en los ojos se conserva. Y no es que se conserva "a pesar de la tormenta". Se conserva abrazando los temporales, las lluvias torrenciales, huracanes, tsunamis y erupciones volcánicas. Se conserva más firme que nunca, se abraza sin miedo al fracaso. Abraza y acaricia a la ola, y si la ola es más fuerte, se entrega a su potencia y energía con los brazos abiertos. 
La esencia demuestra que hay algo allí guardado que es perenne. Que sobrevive porque sobrevive el ser. Que no se agota nunca porque se construye a sí misma. Como un dios propio. 
Pueden pasar días, meses, años. Pero hay cosas que quedan. Marcaron a fuego, pero con amor y dulzura. Acompañadas de dolor momentáneo, esporádico, transitorio, que mutó a comprensión y aceptación. Abrazado al alma con fuerza para asimilarlo, dibujando una sonrisa al evocarlo, y quizá algunas lágrimas, como las que brotan ahora cuando las recuerdo. Lágrimas de emoción, de vitalidad, de saber que existo porque soy, y de que existí porque fui. De que hay un pretérito en el que fui, que me transformó en lo que soy. O al menos así parece.
Recuerdo sin anhelo de volver el tiempo atrás. Recuerdo que aparece para ocupar un rato el pensamiento y reafirmar el sendero actual, o ir en busca de otro al replantear el presente. Recuerdo que me demuestra cómo supe sortear las adversidades adecuándome a la dificultad del camino, cuidando mi ser sin dejarme de lado, sin echarme a perder. 
Cómo supe transformarme en el momento exacto. Cómo la debilidad supo enseñarme desde el error, y la perspicacia, desde el acierto.
Y acá estoy. Recordando. Hoy. Más avocada al presente que nunca. En medio de un sinfín de emociones nuevas generadas por un contexto histórico que maravillosa e inesperadamente, me encuentra fuerte de espíritu, de cuerpo y de mente.
Como diría Max Ehrmann en Desiderata: "...Y sea que te resulte claro, o no, indudablmente el Universo marcha como debiera..."
El Universo hacia delante, en continua expansión. Al igual que las mentes. Que si no se expanden es porque alguien las está limitando. Y el único límite que puede haber allí, es el autoimpuesto.
Límite que me esfuerzo en destrozar cada día, y desde hace tiempo ya. Tiempo del que no era consciente, y que este cofre me hizo recordar.

cuarentena/1

lee
mirate algo
ponete música
respirá
chateá con alguien
conectate
desconectate
agarrá el celu
soltá el celu

ansiedad que me consume
la cabeza

echate
tranqui
hasta que pase

¿y si no pasa?

y no debo ser la única con pánico

¿y si no pasa?

no quiero estado de sitio

la globalización nos tapó
y ansiando libertad
miro por la ventana

van dos días
y desespero entre tanta falta de afecto

me enseñaron a abrazar
a besar
sujetar una mano
y transmitir

y acá estoy
tratando de hacer eso de
estar tranqui
mientras se me cae el pelo
me arranco las uñas
me consumo la carne

pedalear con el viento en la cara
ir a abrazar a mi mejor amigo
saludarte con un beso
no andar pensando en si me llevo las manos a la cara

enemigo invisible dicen
yo lo que visibilizo es
cuán sociales somos
y cuán fácil puede desdoblarse la psique
en un abrir y cerrar de ojos
cuando la libertad se coarta

realidades/1

los diccionarios andan diciendo
que la ansiedad
es la incapacidad de disfrutar el presente
por estar pensando en el futuro

qué decirte, real academia

para mí la ansiedad es una mierda
es un monstruo que me come los pies
todos los días
me arranca las uñas de cuajo
me arranca el pelo
los sueños
por las noches me da insomnio y bruxismo
por las tardes trastornos de atracón
por la mañana un intenso miedo de no llegar al mediodía

me enferma
me insulta
me inhibe
me coarta 
me sabotea
me boicotea

la ansiedad es rutina
es imposición social
es inestabilidad económica
es ser clase media baja
es salir a la calle y que te afanen
o que te violen
o que te maten

la ansiedad es una hermana más asesinada
una conocida que mataron
por cómo iba vestida

la ansiedad de cambio te deja así
porque creés que algo va a pasar
y que el cambio va a ser ya

incapacidad de disfrutar el presente
porque el presente no cambia

y las siguen matando
por ser mujeres
buena madre buena hermana
buena novia buena esposa
buena hija
violable
si total
es inferior
es menos
es dominable
no tiene tanta fuerza
ni tanta inteligencia
y es sensible y débil

y qué querés que te diga
sobre la ansiedad
si es lo mínimo que me puede llegar a surgir
cada vez que salgo a la calle

extrañar

te extraño de una forma extraña

es raro porque es diferente
de otras veces
o de otros sentimientos así
sentimientos de extrañar

soy de les que piensan que
extrañar es un poco en vano
como si no tuviera mucha razón de ser

ahora quién le viene a hablar de razón
al sentimiento que fluye
sin más

y siento que extrañar no tiene razón
porque si te extraño te veo
te contacto
y ya

pero acá hay límites
y soy consciente de ellos
al cien por ciento
pero aún así
extraño

extraño y es raro porque
no puedo sentir
ni ver
ni oler
ni oír
ni tocar
mucho menos saborear
esos besos
que tanto me(nos) gustaban

no al menos por ahora

y extraño de una forma
en la que el pretérito no interfiere
con el presente

extraño con una sonrisa
dibujada
recordando con amor

pero igual te extraño
y es hermoso porque te recuerdo
en momentos maravillosos
pero es extraño porque
el otro día
toqué el cielo con las manos
como cada fin de semana desde que habías llegado
y lo toqué
pero sin vos al lado

y fue extraño
y te extraño
y es un extrañar de esos que simplemente son
sin lastimar
sin mambear
sin insomnio
o quizá un poco cuando te quiero escribir algo
como ahora
que quiero vomitar las palabras
las que me surgen cuando pienso
en que te extraño
al pedo te extraño
pero te extraño igual

y no lo quiero evitar
porque no molesta
inspira poesía
me saca sonrisas
me hace abrazar los días que pasaron
abrazarme a mí misma por permitírmelos vivir
abrazar a esos seres que son una parte tuya
y ahora los quiero seguir teniendo en mi vida
y el texto ya se puso muy personal
y de repente te estoy hablando a vos
y únicamente a vos
que sos un alma
entre millones y millones
que no sé cómo llegó acá
no sé de qué planeta salió
pero me dejaste una huella
un montón de recuerdos
y una musa que pareciera ser inagotable
porque con solo recordarte un ratito
me dan ganas de narrar toda esta
sensación
maravillosa
única
épica
y por sobretodo
extraña
pero que me gusta igual

probablemente un día deje de extrañarte
y extrañe extrañarte
porque, por extraño que suene,
se siente bien

me llamo a silencio

días que me llamo a silencio
para no desatar
tempestades
de esas que destruyen
y me doy cuenta de la crueldad
que puedo llegar a acarrear

lo grandioso es haberme aceptado
así
intentar cambiarlo puede ser opción
pero no ahora
por eso en días como hoy
me llamo a silencio
y dejo que un par de nubes
se agachen en el cielo
mientras apreto los labios con fuerza
y respiro hondo
como me enseñé a mi misma