y quizá lo difícil no sea amar
amar es sencillo
amar fluye, y ya

lo difícil es
ponerle cadena
construirle un muro
de concreto, de cemento
a ese amor descontrolado
que huye del ser
e impaciente se desespera
buscando el encuentro
con el ser amado
ora llega ese momento
ora sucumbe en el intento

y quizá lo difícil no sea amar
amar es simple
amar sale del alma

lo difícil es
explicarnos así
explicarle al alma
que el amor no se responde
que en cada beso no habrá otro
en respuesta a tanto amor
que el abrazo será anulado
aún antes de llevarlo a cabo

y quizá lo difícil no sea amar
sino el dolor del desamor
del corazón buscando reenncontrarse
entre tanta inmensidad
con sí mismo
para toparse con otro cuerpo
alguna mente, algún deseo,
que los intercepte en el camino
y ahí están
esperando una luz en el camino
una luz esperanzada que
mantenga los brazos abiertos
e iluminada el alma
sin sucumbir al descubrir
tanta frialdad en su mirar
tanta indiferencia en su accionar
y esos ojos perdidos
que la elevan al cielo intenso
y la pasean de aquí, a allá
sin que nadie lo descubra quizá
(pero yo sí)

todo va a pasar
si luchamos porque se pase
y todo va a estar bien
si así lo intentamos
si no nos dormimos en la espera
y le damos cargo al destino
si hacemos que suceda
y no evadimos la misión
de lograr que aquello que empezó bien
termine bien
y si no termina y se mantiene
esperemos que dure sano
y se haga fuerte
y si se quiebra o lastima
o llora de dolor al romperse
se reconstruirá con el tiempo
no sin antes invertir
esfuerzo de alma
la apertura del pecho
impulso profundo
para ayudar a cerrar la herida
y no dejarla sangrante
evitar que siga ardiendo
y se expanda y me extermine
dejando sólo de mí
el recuerdo en aquellos
y el trago amargo en el otro
que se resistió a tomar parte
que dejó todo en manos del destino
y no intentó resolver el acertijo
dándole responsabilidad
al tiempo mismo
porque es el tiempo que todo cura
porque sólo hace falta agua correr debajo del puente
porque quizá sí, nos cure
el agua corra y nos sane
pero quizá me termine
ahogando en el fondo
envejeciendo el espíritu
apagando la vida y
cerrando los ojos para siempre
dejándote ahí
el del trago amargo
con mi esencia flotando en otra dirección
y su mente intentando volver
el tiempo atrás
para que me abra los ojos de nuevo
recupere la calidez en la piel
y la sangre recorriendo mis arterias
y me bese bien el alma
como se besa el alma del ser más amado