y quizá lo difícil no sea amar
amar es sencillo
amar fluye, y ya

lo difícil es
ponerle cadena
construirle un muro
de concreto, de cemento
a ese amor descontrolado
que huye del ser
e impaciente se desespera
buscando el encuentro
con el ser amado
ora llega ese momento
ora sucumbe en el intento

y quizá lo difícil no sea amar
amar es simple
amar sale del alma

lo difícil es
explicarnos así
explicarle al alma
que el amor no se responde
que en cada beso no habrá otro
en respuesta a tanto amor
que el abrazo será anulado
aún antes de llevarlo a cabo

y quizá lo difícil no sea amar
sino el dolor del desamor
del corazón buscando reenncontrarse
entre tanta inmensidad
con sí mismo
para toparse con otro cuerpo
alguna mente, algún deseo,
que los intercepte en el camino
y ahí están
esperando una luz en el camino
una luz esperanzada que
mantenga los brazos abiertos
e iluminada el alma
sin sucumbir al descubrir
tanta frialdad en su mirar
tanta indiferencia en su accionar
y esos ojos perdidos
que la elevan al cielo intenso
y la pasean de aquí, a allá
sin que nadie lo descubra quizá
(pero yo sí)