espíritu cascabelero

va a sentarse un rato
a la vera de la vida
una de estas noches
de verano azul
y ocio parcheado

desacostumbrada a
florecer tanto
la falta de costumbre
mata la seguridad
pero aviva los sentidos

está sentada en una
medianera gris
las piedrecillas raspan un poco
el alféizar de esa ventana
tiene una luz prendida

el alma sosegada
cosa antinatural para los días presentes
o al menos eso cree
arraigada a las memorias de estas épocas
pero en tiempos pretéritos

atesorando un recuerdo
quizá simple para ella, rebuscado para otros
su cuerpo fluye y una cabriola de fondo
le viene a recordar la ventura de su suerte
revolea sus miembros en repuesta

el brillo de sus ropajes
la sonrisa de su cara
forma parte de esa murga popular
se fundió con sus vestimentas
se fundió con el sentimiento de combate e igualdad

y ahí está lagrimeando
un poco por las palabras que recitan sin cesar
otro poco por ver lo que se alcanza con luchar
siente en las muñecas ser más flojas las cadenas
siente la dicha de ser fuerte y ser plena

nada de esto se habría conseguido
sin la lucha de las compañeras