preceptos

Pienso, y sonrío.
Hermosa sensación la del recuerdo de plenitud.
Esos que de sólo evocarlos traen una sonrisa.
No sé si será difícil. A veces no entiendo por qué nos desarrollamos bajo estos preceptos.

La figura de un pájaro está colgada en la puerta a modo de aviso. Dejé de buscar. Simplemente, tengo la sensación de que seré encontrada.
En la medida de lo posible, relego algunos sueños, enfoco otros.
Pero mi cabeza ya no está acá.

Liberé las energías al Universo. Me entregué de lleno, le di mi ser. Mi cuerpo, alma y mente. Se fueron lejos. No volverán ni me preocupa. No es necesario. Yo también estoy allá.