Tenerte de nuevo acá, parado enfrente mío, como si fuese la primera vez de nuevo. Quiero eso en este preciso instante. Porque te quiero como se quiere a la vida misma, te necesito como se necesita al aire que se respira. Te amo porque sí y me encanta amarte porque, simplemente, te amo. Y es sublime y me llena de amor el alma. Y me hace feliz porque es vida dentro de mí, porque me llenás de vida, porque tu amistad es más valiosa que todo el oro del mundo... y tu amor mucho más.
Quiero escucharte cantar todas las mañanas la canción que suene de alarma y hacerte reír con mi coro desafinado. Quiero lavarme los dientes a tu lado y hacer caras graciosas para hacerte reír y que escupas todo. Quiero darte las gracias por hacerme sentir feliz cada día, por darme un complemento, un algo por lo cual sonreír, una excusa para luchar, para pelearla y no dejarme vencer por mi propio cuerpo. Viniste para darme vida, para hacerme feliz, para curarme, cuerpo y alma, como en un combo. Todo, a cambio de una sola cosa: amarte también. Y amarte es intrínseco a mi alma, así que... Jamás hubiese podido hacer un mejor trato.