se divisa en el monte una sábana verde
frondosas copas alzándose ante los ojos de aquel caminante que sin rumbo recorra esa reserva
son pasos dados sin destino, forjando un camino
camino siendo construido y nunca antes caminado
camino que se crea paso a paso
talón levantado, punta apoyada
sonrisa develada ante un sol mezquino
que detrás de las nubes se esconde tiritante
apareciendo y desapareciendo
intermitencia continua
de pie ante la vida
ante ese monte, esas copas
ese suelo que desprende un aroma a flor silvestre
y con el gesto taciturno del caminante que no aspira
que sólo camina en silencio hacia un lugar desconocido
avanza, paso a paso, no detiene, no se siente
sólo escucha los cánticos de pájaros que tímidos
se asoman ante los rayos esperando ser oídos
mirando hacia arriba buscando sus nidos
preguntándose cómo podía ser que tales bichos compongan esas melodías
y sigue sonriente, sin límites ni condiciones
sólo una mano en el bolsillo
y la otra balancea
mientras su nariz se pasea
flor que ve, flor que huele
y se llena de aroma
de sol y colores
de sueños y amores
y deja allí asentados
el miedo y los dolores
que se escabullen bajo tierra
para ser ocultos
[si sale bien, para siempre...]
paso a paso
fue un
jueves, diciembre 24, 2015