siempre se va
se va y no da vuelta la cara
se va y no se deja agarrar
se va con el viento
o con la salida del sol
o con algún sueño
siempre se va y no viene
se va y lo sigo y lo pierdo
porque pierdo el rastro
porque acelera el paso
y me agarran los semáforos
para no verlo más
y siempre que se va
se quedá allá lejos
detrás de las cortinas
sé que está ahí
sé dónde está escondido
dónde duerme
dónde se refugia
pero allí es donde está
en su búnker
su espacio personal
se está ocultando
se refugia de mí
no puedo ir hasta ahí
sería como insistir
en quebrar una coraza
que tiene que caer sola
como caen las hojas
cuando llega el otoño
y cubren la acera
de ese ocre anaranjado
que tanto me gusta
escuchar crujir
(cómo sueño que cruja
tu tierno caparazón...)