Sólida, dura, fuerte... Se extiende a lo largo del camino. Intenta esquivarla, saltearla, hacerse a un lado, pero al fin y al cabo termina chocándose, golpeándose, dándose la cabeza contra esa pared enorme que lo rodea, que se alarga en las inmediaciones, altísima, infinita, imposible de atravesar. Trata de esconderse, trata de desaparecer, hacerse invisible, desligarse. No puede, intenta, pero se hace imposible. Cada paso significa desamparo, cada momento significa soledad. Solo, continúa, en lo oscuro, viendo para dónde seguir, qué camino tomar, pero se da cuenta que nunca podrá encontrar un sendero en donde no haya más paredes, más trabas, más frenos. Se da cuenta que, al fin y al cabo, no existen formas de salir de la realidad...