Susurros que se escuchan por lo bajo. Puertas abriéndose. Puertas cerrándose.
Él sin abrirse, sólo cerrándose como ellas. Sumido en sí mismo, acobardado.Les teme. Le asusta salir de su pequeño mundo.
Intenta clamar por ayuda y no lo logra. 
Pues ni siquiera sabe si desea esa ayuda.
Pedir ayuda significa soltarse al exterior.
Significa demostrar debilidad.
Significa romper su membrana que lo recubre, 
mostrándolo imposible de ser atravesado,
corrompido.
Mostrándolo inmóvil a cualquier cambio a su alrededor.
Mostrándolo como si estuviera muerto, inerte, sin vida.


Sabe que lo miran. 
Mejor: Piensa que lo miran.
Pero sabe y piensa cosas equívocas.
Pues nadie lo mira. 
Nadie lo ve.
Nadie le presta atención a esa bola, volando en el aire.
A nadie le preocupa.
Todos viven inmersos en sus mundos, como él.
Él, que creía que era aquel ajeno al resto.
Él, que pensaba que el resto quería desarmarlo.
Él, terminó dependiendo de ese gentío para sobrevivir.
Pues para mantenerse vivo no podía soltar sus rodillas.
Y soltarse significaba abrirse.
Abrirse significaba conocer.
Conocer significaba caer.
Caer en la realidad dura.
Golpearse, darse cuenta de que estaba solo.
Golpearse duro, y dejarse morir.