comunión

Escucho a la Naturaleza
me habla de Vos.
En un susurro del Viento,
en una melodía de Pájaros.
Me habla de Vos el Cielo
tan celeste, con sus Nubes solitarias,
 aleatorias,
 esporádicas.
Ocultan al Sol de a ratos
dando un respiro a la radiación.
Vuelve a reinar el Sol
que también me habla de Vos.
Con su brillo, su calor,
sus fases.
Sale, se impone en el cenit,
desciende lentamente
y se despide tras el horizonte
para dar lugar a la otra parte:
la Noche
con la Luna y las Estrellas como deidades.
La Luna también habla de Vos.
Me cuenta que la estás mirando
en otro lugar
pensando en lo hermosa que es.
Sin desearla, simplemente
 admirándola.
La Luna me cuenta que
buscás en las Estrellas
 una guía,
 una pista.
Y las Estrellas ríen y se mueven,
cambian de posición,
brillan más, brillan menos,
se esconden y juegan.
Mientras las mirás
también, sin desearlas.
Sólo contemplando su brillo.
Esos puntos blancos en el Cielo azul oscuro.
Ese claro reflejo de tu Alma.

Me habla de vos el Suelo,
el pasto y su universo de vida.
Le agradezco por su fruto,
su frescor y vitalidad.
Verde entre vetas de marrón y amarillo
de vez en cuando se abre alguna Flor.
Una de ellas me mira y me sonríe,
y me cuenta que sigue allí
porque no la arrancaste.
Te quedaste mirándola,
 apreciándola,
 contemplándola.
El Árbol me dice que
 lo abrazaste,
 le diste agua
 y le hiciste preguntas.
Le preguntaste cómo hacer
para crecer
hacia arriba y hacia abajo
al mismo tiempo.
Y él te contestó
que la clave estaba
en escuchar los susurros del Viento
y a la Naturaleza
que te habla y guía
y enseña a Ser
 en la simpleza y la sencillez
 de la humedad de la Lluvia,
 del calor del Sol,
 de la espesura de la Noche,
 del brillo de las Estrellas
 del dulce de un Fruto,
 del aroma de una Flor,
 del labor de las Hormigas,
 del amanacer de los Pájaros,
 del claroscuro de los días nublados.

La Naturaleza me habla de Vos.
 Vuelve a susurrar el Viento.
No oigo tu nombre,
 huelo tu Esencia.
Sos Árbol, Viento, Pájaro.
Hormiga.
Sol y Luna.
Sos un ser.
Existís, sentís y vivís
en comunión con la Tierra.

No sé muy bien si lo escribí
hablando de Vos. O hablándome a Mí.
¿Acaso hay diferencia?
¿Acaso importa?
Somos Esencia. Somos uno con la Naturaleza.
Somos Universo. Fluyendo.