"Amor cuidando
mi templo, cuerpo, casa"
Mantra que ascendió
hasta mi energía cósmica
para pedir ayuda
ante el riesgo del alma.
Ascendí acorpórea
mirando desde fuera
el dolor interno
brotando
deslizándose
fluyendo como río.
Alma que sanó de pronto
de tanta desidia
y maltrato.
Alma pura, buena,
virtuosa.
O alma manipuladora
insolente
destructiva.
Impulsos van y vienen
desde ambas esquinas.
Impulsos dañinos
de alma rota y despechada.
Del alma que se enojaba
con el pasado
entre broncas y esperas.
Alma de hoy
que llora el pasado silenciosa
de no entender
quién era
ni quién es.
Soledad absoluta
de la más certera.
Soledad y sujeción.
Impresión de que
estamos solos absoluta.
No hay otros.
Desespera la soledad.
La ignorancia.
El alejarse.
Desintegrarse.
¿Qué, sino compartir?
Darse.
Entrega.
Vivir.
Esa era la palabra clave.
Alma amiga que besa y abraza.
Alma que sueña, comparte, crea.
Vuelve la energía a darle vida a un cuerpo inerte.
Vivir. Esa era la palabra.
Sin miedo.
Con el amor sintiendo.
Viviendo.
mi templo, cuerpo, casa"
Mantra que ascendió
hasta mi energía cósmica
para pedir ayuda
ante el riesgo del alma.
Ascendí acorpórea
mirando desde fuera
el dolor interno
brotando
deslizándose
fluyendo como río.
Alma que sanó de pronto
de tanta desidia
y maltrato.
Alma pura, buena,
virtuosa.
O alma manipuladora
insolente
destructiva.
Impulsos van y vienen
desde ambas esquinas.
Impulsos dañinos
de alma rota y despechada.
Del alma que se enojaba
con el pasado
entre broncas y esperas.
Alma de hoy
que llora el pasado silenciosa
de no entender
quién era
ni quién es.
Soledad absoluta
de la más certera.
Soledad y sujeción.
Impresión de que
estamos solos absoluta.
No hay otros.
Desespera la soledad.
La ignorancia.
El alejarse.
Desintegrarse.
¿Qué, sino compartir?
Darse.
Entrega.
Vivir.
Esa era la palabra clave.
Alma amiga que besa y abraza.
Alma que sueña, comparte, crea.
Vuelve la energía a darle vida a un cuerpo inerte.
Vivir. Esa era la palabra.
Sin miedo.
Con el amor sintiendo.
Viviendo.