de final cítrico y un poco de gusto a humo
recorren dientes, lengua
garganta
llegan a la tráquea
para alcanzar los bronquios
depositarse en los alvéolos
e ingresar a la sangre
bombea el corazón
sin detenerse jamás
o al menos así va a ser siempre
que este cuerpo esté caminando
hacia
adelante
y qué me importa caminar
hacia un lugar
si camino por caminar
hacia delante
o hacia atrás
no existen esos sentidos
el ahora es esto
ayer ya fue
el mañana, una incerteza
incógnita
que se funde
en ansiedad
y especulación
futuro que se avecina
hace que toca la puerta
pero es mentira
el futuro no llega
el presente es
el pasado no se repite
ni siquiera comprendo
por qué pensarlo
la energía vital fluye
y uno dejándola ahí
en eso que ya fue
en eso que ni siquiera
sabemos si será
y nada ni nadie
lo puede afirmar
mientras tanto
los nervios de mañana
la tristeza del ayer
y un hoy que se derrama
se volatiliza
se disuelve en pensamientos
que no son más que
artilugios
de la mente
cuyo instinto caducó
y pareciera que
el simple acto de vivir
que la naturaleza nos cuenta
que es un fluir
se convierte en prisión
en devorador de energía
en la muerte en vida