¿cuánto hay de real en el reflejo del espejo?
¿cuánto hay de real en cada cosa que se ve, pero no se toca?
¿y en aquello que ni se ve ni se toca?
¿existe lo que no se puede medir?
o será que aún no logramos encontrar la manera...
alguna vez hace tiempo
alguien percibió la gravedad
y la definió
así como alguna vez hace tiempo
alguien percibió el amor
y lo definió

definiciones
palabras inteligentes
no hacen más que racionalizar
lo que naturalmente es
pautas, límites, contextos
cuando se trata de simplemente dar
es absurdo
y hasta contraproducente
agobia, lastima, deprime
exceso de palabras
exceso de intentos de comunicación
no hacen más que enturbiar el momento
transformarlo por completo
convertirlo en melodrama
palabras que complejizan
no hacen más que poner trabas al fluir
la no aceptación del ahora genera dolor
y si el ahora es lo que es
¿para qué negarlo?
por qué no simplemente aceptarlo
y entender que es lo único real
el único ahora que tenemos
transformar la incomodidad en guía
la disconformidad en motivos
para dejar ser al amor, la compasión y la alegría
que fluyen naturalmente en el Ser
para dejar de lado los miedos, la ira y la compulsión de sufrimiento
un alma con dolor puede ser feliz igual
no hay dolor suficiente que empañe la gracia de existir
vinimos a la vida sin elegirlo
pero gracias a quien corresponda por tal regalo
podríamos morir cuando queramos
incluso podemos morir hoy
la cuestión es si esta muerte va a ser física o simbólica
si muere el cuerpo antes de que perezca con la naturalidad con la que perecen los cuerpos orgánicos, y enfrentar a la naturaleza en su fluir
o si cuidamos al templo que permite la expresión del espíritu
y en su lugar muere lo que fuimos
y toda esa compulsión humana de acumular dolor y sufrimiento
de atarnos a pasados que ya fueron y no volverán
de ansiar futuros que aún ni estan por llegar
y si así es, ¿para qué seguir poniendo la mente al servicio del tiempo?
¿para qué llenar el corazón de rencor? ¿para qué asumir lo que va a pasar?
abrazar el momento presente atemporal
como si no hubiese nada más
que lo que somos aquí y ahora
en este lugar
reflejo en el espejo
luz pura y natural, autogenerada
aún en la oscuridad