Quisiera poder escuchar al menos un "te amo" de tu boca cada día de mi vida.
Aunque escucharlo es sólo para que me expreses esas simples palabras tan repletas de sentimiento...
La realidad es que no necesito escucharlas para sonreír. Ya sencillamente sonrío con pensar en tus abrazos, tus besos, o sólo en tu existencia.
Porque que estés en el mundo me basta para ser feliz. Que estés en mi mismo mundo, y poder así mirarte y darle vida a mis ojos.
Sujetarte la mano si me dejas, y poder irnos lejos. Fusionar las almas y llevarlas a la fuga.
Dos palabras.
fue un
martes, octubre 22, 2013