noche de verano

Un médano de arena.
Desde arriba, bajo corriendo.
Cierro los ojos y abro los brazos.
Doy vueltas sobre mí misma.
Escucho el sonido del romper de las olas.
Escucho el sonido del viento soplar.
Escucho unos pasos que se acercan,
corriendo tras de mí.
Me interceptas con un golpe
y me arrojas en la arena.
Me río y te miro,
te ríes y me miras.
Sobre la arena, me abrazas.
Siento tus besos,
siento tu cuerpo,
siento tus latidos.
No sé si es que estoy
en un oasis del desierto,
no sé si es que estoy
ahogándome bajo el agua.
Pero el mar te envidia,
pues su espuma blanca
se opaca con tu sonrisa.
Te tomo de la mano,
y corremos en la noche,
por la playa fría de verano.
Descalzos mis pies,
sienten los granillos
entre mis dedos.
Desnuda mi mano,
siente tus dedos
entre los míos.
Descubierto el alma
siente tu amor
protegiéndome del frío.