Siempre soñé con este momento.
Crucial, determinante, certero.
Darme cuenta que realmente
formaba parte de la vida
de la persona que más amaba.
Pero de la vida en todo aspecto:
no ser sólo conocidos,
sólo amigos, sólo eso.
Ser una pareja y fusionar todo,
todo suceso, todo hecho;
sentirme así parte de tu familia,
estar allí, presente, en momentos
quizás indiferentes para vos,
pero para mí tan importantes,
tan maravillosos, tan definitivos.
Sentirme así feliz de tenerte,
feliz de ser parte, de estar a tu lado.
De sentirte tan mío,
de sentirme tan tuya.
De vivir un hoy
dejándolo libre, al azar.
De soñar un mañana,
construyéndolo paso a paso.