Dos faroles

Que me maten antes de quitarme
escuchar tu risa cada día;
que me entierren viva si me sacan
tus "te amo", tu compañía;
que intenten extirpar de mi mente
los recuerdos más hermosos
pero les sería imposible,
pues no podría olvidarlos
ni aunque pierda la memoria.
Si intentaran cerrarte los ojos,
ni toda la luz del Sol me sería suficiente
para poder volver a brillar
sin tu mirada alumbrando.
Bajo esos dos faroles
me siento cada día a pensar.
Pienso en ellos, y los veo
cada vez que levanto la mirada.
Me acarician las mejillas
suaves, con sus pestañas.
Tus labios son caramelos,
y me rozan la piel dulcemente.
Imprimo las muestras
y lo inserto en mi cabeza.