¿Cómo explicar esa sensación
de no poder dormirme
hasta no sentirte a vos
durmiendo profundamente?
¿O cómo explicar el hecho
de dormir estando atenta
despertándome ante el más mínimo
cambio en tu respiración?
¿Cómo explicar, entonces,
que por más que duerma así,
me despierto a tu lado
después de unas pocas horas
y me siento con tanta energía,
y con ganas de comenzar el día?
Busco explicarlo,
siempre llegando
a la misma conclusión.
Pero se me pierde toda coherencia
cuando recuerdo la sensación
de dormir abrazándote.
Se me pierden los pensamientos
cuando siento tus respiros
tan profundos, cerca de mí
a lo largo de toda la noche.
Se me pierde el control
cuando estamos piel con piel,
cuando tus pies tocan mis pies,
cuando despierto de la nada,
y miro hacia mi derecha:
allí, tu cuerpo,
echado a mi lado.