Soplaré estas velas.
Pediré los tres deseos.
Desearé felicidad.
Desearé amor.
Desearé prosperidad.
El detalle está en el significado
que cada uno le da a esos deseos.
El significado de las palabras,
contenido en la mente.
Y detrás de cada palabra,
la mente esconde una letra;
y uniéndolas por inconsciencia:
tu nombre, allí formado.
Flota en el aire como una pluma.
Flota, sube.
Flota, baja.
Flota y se queda.
Y me inunda.
Y me llena.
Me da amor.
Me da felicidad.
Me da prosperidad.
Es cierto, los deseos no son cosas nuevas:
son sentimientos que ya existen...
Pero en cada mirada, en él se reflejan.
Y eso es lo único que deseo.