No me pregunten en qué creo,
si creo en mí, si creo en dios,
si creo en el Sol, si creo en la Luna.
Pregúntenme a quién amo,
cómo amo, desde cuándo.
Pero no me pregunten cuánto
si no creen en "infinitos",
si no creen en "para siempre".
No me pregunten si temo,
si me asusto, si me escondo,
si dudo, si el amor me llena.
Pregúntenme si soy feliz,
y con euforia responderé un "sí".
Pero no cuestionen si no nos vieron,
si no sintieron el correr de nuestra sangre
cada vez que se rozan nuestros cuerpos.
Mírennos y pregunten luego,
miren cómo brota este amor,
miren cómo huye de los límites,
y se posa en cada objeto que nos rodea.
A cada paso dado,
cada momento vivido,
el amor va creciendo.
Y que el mundo pregunte,
no me importa el contenido,
porque si de algo estoy segura
es de que te quiero conmigo.