Sentirte apenas lejos,
o apenas distante,
me quita las ganas de todo.
Aleja el hambre,
la emoción,
la alegría
y la euforia.
Aleja el espíritu,
ese que se sale
y se va volando
buscando encontrarte.
Aleja la sonrisa
y dibuja
en su lugar
sólo una mueca.
Aleja la vida,
sentirme viva:
porque es sólo
el amor inexplicable
que siento por vos
el que me sostiene
firme y de pie
sobre la Tierra.
Y si siento
que el amor peligra
la vida está en juego
y todo tiembla.