Si supieras,
si tan sólo supieras
que te amo más que a nada,
más que a nadie,
más que a mí misma;
que te sueño cada noche,
y te pienso todo el día;
que te veo y veo el Sol,
veo la Luna, veo la vida,
veo mi vida.
Que no quiero otro futuro
que no sea uno con vos,
que si miro mi pasado,
todo lo que te antecede
está cubierto de neblina;
desde que estás en mi vida
es desde que vivo,
desde que conocí lo que era amar,
desde que te sentí mío,
desde que me sentí tuya,
tuya y de nadie más:
así quiero que sea,
así lo sueño hasta mi muerte,
así nos quiero hasta el final:
juntos, para siempre.