En la cabeza, un sueño.
En un recuerdo, imagen.
En el corazón, se oye un golpe.
En la punta de la lengua, tu nombre.
Te nombra en la noche.
Allí, sale esa dulce voz,
baja, casi silenciosa,
como un susurro.
Susurra tu nombre
y se le escapa una lágrima.
Su alma te desea.
Necesita sentirte.
Susurra tu nombre
más de cuatro veces
y espera poder lograr
encontrarte rápido.
Su espíritu se ha salido
se le fue a vagar por el cielo.
Salió errante a buscarte.
Salió sin saber dónde ir.
Pero confía en el poder
de la atracción del alma.
Confía en que si es SU alma
también va a volver.
Necesita encontrarte.
Bajo un manto de estrellas
allí sigue sentada,
luego de varias noches.
Pero dolor le causa
cuando vuelve con las manos vacías.
Sólo es un manojo
de pequeños recuerdos.
No quiere recordar más:
¿cuánto les cuesta la realidad?
¿Cuánto les costará el viento suficiente
para soplar las nubes que tapan el Sol?