El modo en el que te miro,
la forma en la que me besas,
la revolución en el cuerpo cada vez que me abrazás.
¿Cómo explicarlo? Si parece irreal.
Tan perfecto que no lo hubiese podido imaginar.
Sentir tu aroma, depender de él.
Necesitar amarte para poder estar bien.
Sos el príncipe que alguna vez soñé,
que llegó para robarme el alma y el corazón.
En tus manos están, desnuda me quedo.
Me revisto con tu amor, me envuelvo de tus besos.
No necesito nada más que eso.