100 días.
2400 horas.
144000 minutos.
8640000 segundos.
Todo ese tiempo desde el día aquel en el que decidí hablarte.
Necesitaba vincularte a mí.
Necesitaba saber de vos.
Necesitaba conectarte con mi alma.
Aún no sabía que ibas a ser el amor de mi vida...
Pero, ¿quién dice que el corazón no lo intuyo de antemano?
Nadie lo niega.
Yo lo acepto.
Quería saber de vos.
Y luego te convertiste en lo que somos hoy.
Mi novio. Mi amigo. Mi luz. Mi vida. Mi todo.
Te amo con toda mi alma, y más.