Me volví más fuerte.
Me volví una guerrera.
Aunque pareciera
como si fuera
todo lo contrario;
siento que puedo
contra viento y marea.
Me siento de acero.
Me siento de hierro.
Me siento capaz.
Capaz de emprender
una lucha maravillosa:
luchar por esto
por esto que nos une.
Lucho y me fortalezco.
Lucho y soy feliz.
Porque me alimenta,
me llena el alma de vida:
jamás será en vano
luchar por lo que amo.