Me visto para ir a la facultad de la misma forma que suelo estar vestida en mi casa.
Me visto para ir a trabajar de la misma forma que suelo estar vestida para ir a la facultad, y por lo tanto, para estar en mi casa.
Me visto para salir a un bar de la misma forma que suelo estar vestida para ir a trabajar, y por lo tanto, para ir a la facultad, y por lo tanto, para estar en mi casa.
Mis ojos ya no ven zapatos de tacón.
Ni polleras cortas,
ni escotes embriagadores.
Ni accesorios llamativos.
Ni peinados extravagantes.
Ni maquillaje excesivo.
Ni preparación exhaustiva,
en búsqueda de perfección,
de tapar el mínimo defecto,
realzar virtudes,
curvas exuberantes,
una figura sensual
y pronunciados atributos...
Me refugié en monotonía y la búsqueda de la sencillez.
Y verme siempre igual en el espejo permitió apreciar belleza que no vi jamás.
Aprendí a resaltar mi sonrisa
sin usar un lápiz labial
sonriendo con más fuerza
que el resto de la sociedad.
Aprendí que mis ojos
no sólo se ven
más hermosos si cada vez
logro abrirlos más,
sino que también aprendí así
a poder ver mejor, poder ver más.
Aprendí que mi cuerpo jamás será como el de esas chicas
modelos de revista,
no porque no logre su figura
sino porque mi cuerpo es el mío,
no es el de los demás.
Aprendí que mi cabello
es más lindo estando suelto,
no porque me lo haya alisado
o porque lo haya arreglado,
sino porque de esa forma
vuela libre en el viento
como caballito desbocado
corriendo por el tiempo.
Aprendí que es hermoso
que alguien un día descubra
unas formas ocultas
que el resto sólo sospechaba
que estaban debajo de mis ropas
escondidas, sigilosas;
una mujer detrás
de un opaco biombo
esperando el día exacto
para salir a relucir
las transparencias de su alma...
Aprender de uno mismo es
como leer un libro con todas las respuestas
a las preguntas más descocadas
que se puedan formular.
Y aunque esto parezca
demasiado aburrido,
los riesgos más hermosos
los encuentro en las riendas
de las emociones que surgen
en vivir el día a día.
Viviré en monotonía...
Quien lo desee podrá verlo así.
Pero monotonía hermosa,
rodeada de confort...
Confortable confort.