Hay un frío que no se va.
Busco ropa en mi armario,
me abrigo cada vez más...
Pero hay un frío que no se va.
Un frío que no hace estornudar.
Frío diferente al convencional,
pero provocando el mismo efecto
de hacernos sentir solos,
sin amparo, abandonados.
Y me hago más chiquita,
Abrazo mis piernas
en busca de calor humano.
Pero yo también estoy fría
y mi cuerpo está shockeado.
Mis pies helados se acalambran
y mis manos entumecidas,
no hacen más que temblar.
No queda más que esperar,
el clima cambiará,
pronto cambiará...