Sensación indescriptible, pasión de dos cuerpos desenfrenados en búsqueda del otro. "Fusionar los cuerpos", exactamente... dar vida a ese despertar del alma, que sea real: ya no más parte de sueños, ni de imágenes creadas con la mente, ni ideas provocadas. Real, que suceda, que sea. Alma despierta, almas despiertas expresándose en un gesto como ese, tan puro e intenso, tan incomparable con nada más...
Revolución al cuerpo con mariposas que cantan un espíritu juvenil.
Dejarlo emerger es el objetivo. Pero también, sumergirse.
Emerger de las presiones que debilitan el interior, la esencia.
Sumergirse en el mundo nuevo, el descubrimiento de esa magia tan soleada y brillante: ese encuentro, esa unión.
Los cuerpos cantan.