un sueño de cielo azul
bajo un constante gris clarito
el viento hará lo suyo
el alma lo cree
sólo necesita que las agujas
den unas cuantas vueltas más
lo sabe y es consciente
mientras tanto espera
evitando mirar fijo para arriba
para evitar un dolor de cabeza
no podría quitarlas ella
sus manos no tenían esa magia
sólo poseía una porción de recuerdo
aferrada con fuerza entrelazada en cada dedo
y conservaba la calidez
del último sol verdadero
aquella mirada dulce
la última palabra de cariño
profundo el último respiro
que fue aquel compartido.