Despegó sus pies
y comenzó a subir.
Un vértigo mezclado
con pura adrenalina
se adueñaban despacio
de su entero cuerpo.
Algo de miedo inundó,
pero siguió remontando.
La sonrisa intacta persevera,
la alegría quizás es un invento,
o la fundamenta con los pocos
recuerdos de felicidad
que recuerda.
Pero tiene claro qué quiere:
Volar hasta alcanzar ese punto
que cada vez será más pequeño.
No, si no se apura... El deseo
se pierde.